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lunes, 31 de diciembre de 2012

Vangelis-1492 The Conquest of Paradise (1992)


Que mejor manera de acabar este 2012 que con la soberbia música de Vangelis y una de sus obras maestras: 1492 The Conquest of Paradise .
Y es que precisamente este año que se acaba se cumplen veinte años del estreno de “1492: La conquista del Paraiso” la película de Ridley Scott que recrea la hazaña de Cristóbal Colón y sus  consecuencias posteriores.
Ridley Scott realizó un filme en el que se produjo una situación parecida a la de la torre de Babel: unos pocos actores españoles, un Cristobal Colón francés, una reina Isabel estadounidense… Esta claro que el rigor histórico se vio obviamente resentido, y probablemente fue una de las causas de su injusto fracaso comercial.
La película al completo y tal y como ya ocurriría una decada antes con otra obra maestra del cine y su banda sonora Blade Runner era en realidad un inmenso videoclip en la que la música y los sonidos creados por Vangelis, acompañan casi constantemente las imágenes creando ambientes únicos. Toda la creatividad sonora manifiesta en forma de soundtrack fue incapaz de plasmarse en un disco que contuviera todo lo que el músico trabajó, y coincidiendo con el estreno de la película se publicó la banda sonora “oficial” que y debido a su minutaje (aun no se entiende por que no fue publicado como doble álbum) no contiene ni mucho menos toda la música de la película y si en cambio contiene piezas musicales que no están incluidas en la película en sí misma.
Pero a diferencia del film el álbum que contenía la banda sonora si fue un rotundo éxito de ventas
Viniendo de Vangelis ya sabemos que  la suya es una pura composición electrónica, como no, pero que capta adecuadamente el epicismo de la historia, a pesar de romper en determinadas ocasiones la delgada línea entre el estilo propio musical y el servicio que presta a la película. Además, su afán de protagonismo se impone sobre las imágenes del film -debido, sobre todo, a que las supera-. La composición musical aislada es soberbia y espectacularmente bella, como demuestra ese imponente y señorial tema central que en mi opinión, aunque sea un sacrilegio, supera ampliamente al de su celebérrima Carros de fuego.
El álbum (al igual que evidentemente la propia película) es una sucesión casi interrumpida de impresionantes pasajes corales, sonidos ambientales electrónicos, hermosas melodías de influencias medievales, tribales, ensoñadoras… y sonidos acústicos que abarcan un amplio abanico de instrumentos, desde violines hasta  mandolinas, pasando por flautas, guitarra española, e incluso en uno de los temas un cantaor flamenco, además de los inevitables sonidos electrónicos tan característicos de Vangelis
Quizá lo más llamativo de este disco son las piezas corales de las que sin duda, una de ellas, ha pasado a convertirse en todo un clásico de la música actual, con un extraño vocabulario en el significado de las palabras y es que este tema está construido con un curioso lenguaje inventado...sin duda una autentica joya de la música electrónica en particular y de la música contemporánea.



2 comentarios:

Alt dijo...

A los 12 años descubrí a Vangelis mediante el album de la banda sonora de "Cosmos". Ya antes había oido esa melodía pseudo clásica/vanguardista que es "Alpha" pero entonces le puse nombre. Desde entonces he sido uno de los mayores admiradores y seguidores del griego.
1492 fue toda una alegría para mí; un resurgimiento del músico a lo grande a nivel supercomercial, alejándolo de la etiqueta de autor para minorías. Compré el disco y fuí al cine en seguida.
Entonces me gustó mucho y reconozco que es un disco emblemático pero con el tiempo y estudiando y analizando todo su trabajo cambió mi punto de vista de este poderoso compositor.
Pienso que, tanto "Carros de fuego" como "1492" y son dos puntos de inflexión en la carrera de Vangelis. Tienen en común que ambos son dos oportunidades que se le presentaron para hacer un trabajo megacomercial que le situara en un plano mediático por encima de las sutíles intenciones de trabajos tan personales como "Soil festivities" o "Ignacio". Así, estos dos momentos cumbres se reducen a dos melodías sencillísimas de tatareo inevitable de las que el propio Vangelis opina que las hizo para ganar dinero.
Creo que lo que Vangelis a querido mostrar realmente de su talento se haya en otros trabajos. No me voy a ir al surrealismo sonoro de "Invisible connections" más conectado con la onda de la incomprendida música clásica contemporánea, pero me quedo con la caricia sonora de "Opera sauvage" o "L apocalipse dex animaux " contenedoras de sus inquietudes y sonidos más secretos.

Alt dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.