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lunes, 15 de septiembre de 2014

Mike Oldfield-Crises (1983)

Ya casi llegando a la mitad de la década de los ochenta Mike Oldfield vuelve a poner la quinta marcha de su extraordinario talento al servicio de los nuevos sonidos que por aquel entonces imperaba.
Así en el mismo mes que su millonario y aclamado Tubular Bells cumplía su décimo aniversario, sale a la luz Crises, un álbum que le ocupo parte del año 1982 y 1983 en la composición y posterior grabación, en el Oldfield se rodea de una Pléyades de grandes músicos como Simon Phillips, Phil Spalding, Jon Anderson de Yes, Roger Chapman de Family, Pierre Moerlen o Maggie Reilly entre otros.
El álbum fue uno de sus mayores éxitos, y con el que instala su música de sofisticado rock pop en los años 80 y con solo cinco temas, el disco se afianza entre los primeros puestos a ambos lados del atlántico.
Crises, el tema instrumental que abría el disco, presenta 21 minutos en los que Mike juega con sintetizadores, teclados y atmósferas misteriosas, sin olvidar de nuevo geniales percusiones y guitarras, volviendo a deleitarnos con su peculiar rock progresivo
Momentos como el "Crises, you can't get away", o "The watcher and the tower" son extraordinarios y dan muestra de que a Oldfield aún le quedaba muchísimo talento. Ligeramente inferior al Taurus II, de su predecesor Five Miles Out, pero absolutamente magistral lleno de buenísima música, excelentes momentos, melodías preciosas, sonidos enigmáticos... A continuación, el gran éxito del 83, Moonlight Shadow, archiconocido tema de Oldfield junto a la introducción de Tubular Bells: una canción convencional, pero agradable, entretenida, y un auténtico clásico. Después, In High Places, quizas la mejor canción del disco, un tema original, casi melancólico, juguetón y misterioso, un tema muy space, donde la voz de Jon Anderson cobra especial importancia. Foreign Affair se convierte en el tema anecdótico por su cadencioso ritmo a la par que genial. Taurus III, otro tema instrumental de influencia casi flamenca resulta cuanto menos curioso. Por último, Shadow on the Wall, el tema más hard del disco, se convirtió en otro clásico contemporáneo del pop rock.