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lunes, 22 de junio de 2015

Free-Free Live! (1971)

Free Live! es otra de esas piezas inmortales del rock contemporáneo y considerado un clásico de los directos publicados en la década de los 70.
Después de haberse revelado como uno de los grupos más interesantes y más prometedores del blues rock británico en su fantástico concierto en el Festival de la Isla de Wight de 1970, Free se separaron temporalmente en el otoño del 71, y por tal motivo ( y de paso aprovechar la coyuntura) Island Records se apresuro a publicar un directo del grupo a modo de despedida temporal. Andy Johns, entre las grabaciones de varios conciertos que comprendian desde enero de 1970 a marzo de 1971 -no se tocó ni una de las grabaciones del mitico concierto de Wight, (a pesar de que durante años han circulado informaciones erróneas acerca de que 'Free Live!' se grabó en ese concierto), logró dar forma homogénea a un disco en vivo en el que las versiones en directo de temas como "Be My Friend", "Fire And Water", "I´m A Mover", "Mr.Big" así como por supuesto el tema que abría el disco y que se había convertido por derecho propio en su himno, "All Right Now", cobraban esa dimensión más dura, más fuerte, más cruda que Free daban en sus conciertos. La portada del album, que simulaba un sobre clásico de envío de correos, con las caras de cada miembro del grupo en los sellos de envío, aunque no era especialmente atractiva, sería con los años una de las más imitadas por otros diseñadores para muchos albumes de otros artistas.
La reedición en CD de 'Free Live' en los años 90 incorporaria mas temas, entre otras
 "Woman", "Trouble on Double Time" , "Walk in My Shadow" y "Moonshine", este ultimo que llega a alcanzar los 9 minutos de duración. Los extras tambien contenían versiones en directo alternativas de "All Right Now" y "Mr. Big". El gran éxito que tuvo en ventas 'Free Live!' a finales de 1971 hizo que el grupo reconsiderase su postura y volvieran a reunirse en enero de 1972 para grabar 'Free At Last', pero los problemas con las drogas de Paul Kossoff (motivo que precipitó la ruptura en el 71) y el inicio de una nueva carrera de Paul Rodgers al frente de Bad Company acabaron para siempre con uno de los grupos más brillantes y exquisitos del Hard Rock británico, cuya influencia ha sido permanente en todos los nuevos músicos que han llegado al rock bebiendo de sus fuentes más clásicas.