Formados bajo la batuta de dos de los mejores músicos de la escena new wave, del pop progresivo y del synth pop de los ochenta, Tears For Fears habían obtenido un fulgurante éxito con su álbum debut "The Hurting" lanzado en 1983. Este dúo compuesto por Roland Orzabal y Curt Smith, habían debutado con un disco repleto de alusiones controvertidas como los traumas infantiles, el trato de los padres opresivos o los problemas emocionales de los adolescentes. Un disco en donde sobresalen canciones como la pegadiza "Mad World". Pero en su siguiente larga duración, el dúo mostraría una faceta más madura y reflexiva con piezas refinadas como la conmovedora "Head Over Heels" o las tremendamente contagiosas "Every Wants To Rule The World" y "Shout", dos de las canciones más famosas de la década de los ochenta. Otras canciones como la compleja "The Working Hour", la oscura "Broken" o la nostálgica "Listen", consolidaron a Tears For Fears como una de las formaciones más eclécticas y talentosas de la década de los ochenta. Con su recepción comercial posterior, este álbum llegaría alcanzar un segundo puesto en el Reino Unido y un número uno en los Estados Unidos, convirtiéndose en disco multiplatino con más de diez millones de copias vendidas a nivel mundial.
