Otro interesante proyecto surgido de Japón fueron Blues Creation, una banda liderada por el guitarrista Kazuo Takeda, que obtuvieron la estimable colaboración del productor de Cream, Feliz Pappalardi. Esta banda siguió la evolución típica del sonido blues-rock británico de finales de los 60. Además de Takeda, Blues Creation la conformaban el vocalista Hirami Ohsawa, el bajista Masashi Saeki y el baterista Masayuki Higuchi. Gran parte del poder de esta banda se debe al virtuosismo del guitarrista quien llego a ser venerado como una gran influencia en el devenir del rock japonés y que tuvo una larga carrera como músico de sesión tanto en el país nipón como en los Estados Unidos. En 1971 y bajo el sello Denon, una subsidiaria en aquella época de la Columbia Nippon, lanzaron su segundo álbum, este "Demon & Eleven Children", en donde muestran un poderoso hard rock pesado con ramalazos de psicodélica, heavy rock y blues. Antes habían lanzado un primer álbum homónimo que estaba compuesto en su totalidad por versiones de clásicos del rock. No tan excéntricos como sus compatriotas Flower Travellin´Band y menos heavy prog que Murasaki, Blues Creation se enfocaron en los sonidos pesados muy cercano a lo que sus coetáneos británicos como Black Sabbath o los norteamericanos Blue Cheer hacían por aquellos años. En este segundo álbum destacan incendiarios hard rock como la inicial y contundente “Atomic Bombs Away”, cortes psicodélicos boogie rock “Mississippi Mountain Blues”, blues progresivos “Sorrow” o el tour de force guitarrístico “Demon & Eleven Children”.
