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lunes, 31 de diciembre de 2012

Vangelis-1492 The Conquest of Paradise (1992)


Que mejor manera de acabar este 2012 que con la soberbia música de Vangelis y una de sus obras maestras: 1492 The Conquest of Paradise .
Y es que precisamente este año que se acaba se cumplen veinte años del estreno de “1492: La conquista del Paraiso” la película de Ridley Scott que recrea la hazaña de Cristóbal Colón y sus  consecuencias posteriores.
Ridley Scott realizó un filme en el que se produjo una situación parecida a la de la torre de Babel: unos pocos actores españoles, un Cristobal Colón francés, una reina Isabel estadounidense… Esta claro que el rigor histórico se vio obviamente resentido, y probablemente fue una de las causas de su injusto fracaso comercial.
La película al completo y tal y como ya ocurriría una decada antes con otra obra maestra del cine y su banda sonora Blade Runner era en realidad un inmenso videoclip en la que la música y los sonidos creados por Vangelis, acompañan casi constantemente las imágenes creando ambientes únicos. Toda la creatividad sonora manifiesta en forma de soundtrack fue incapaz de plasmarse en un disco que contuviera todo lo que el músico trabajó, y coincidiendo con el estreno de la película se publicó la banda sonora “oficial” que y debido a su minutaje (aun no se entiende por que no fue publicado como doble álbum) no contiene ni mucho menos toda la música de la película y si en cambio contiene piezas musicales que no están incluidas en la película en sí misma.
Pero a diferencia del film el álbum que contenía la banda sonora si fue un rotundo éxito de ventas
Viniendo de Vangelis ya sabemos que  la suya es una pura composición electrónica, como no, pero que capta adecuadamente el epicismo de la historia, a pesar de romper en determinadas ocasiones la delgada línea entre el estilo propio musical y el servicio que presta a la película. Además, su afán de protagonismo se impone sobre las imágenes del film -debido, sobre todo, a que las supera-. La composición musical aislada es soberbia y espectacularmente bella, como demuestra ese imponente y señorial tema central que en mi opinión, aunque sea un sacrilegio, supera ampliamente al de su celebérrima Carros de fuego.
El álbum (al igual que evidentemente la propia película) es una sucesión casi interrumpida de impresionantes pasajes corales, sonidos ambientales electrónicos, hermosas melodías de influencias medievales, tribales, ensoñadoras… y sonidos acústicos que abarcan un amplio abanico de instrumentos, desde violines hasta  mandolinas, pasando por flautas, guitarra española, e incluso en uno de los temas un cantaor flamenco, además de los inevitables sonidos electrónicos tan característicos de Vangelis
Quizá lo más llamativo de este disco son las piezas corales de las que sin duda, una de ellas, ha pasado a convertirse en todo un clásico de la música actual, con un extraño vocabulario en el significado de las palabras y es que este tema está construido con un curioso lenguaje inventado...sin duda una autentica joya de la música electrónica en particular y de la música contemporánea.



domingo, 30 de diciembre de 2012

Steve Winwood-Refugees of the heart (1990)

Quizás no sea este el mejor trabajo de Steve Winwood, pero personalmente el álbum Refugees of the heart es uno de esos al que guardo un especial cariño, publicado después de su exitoso Roll With It
Cuando fue publicado parte de la critica y de sus fans le recriminarían que repetía la misma formula que su predecesor...quizás sea cierto... pero bendita formula, temas del calibre de You´ll keep on Searching, One and Only man o In the Light of day merecen sin duda un post dedicado a este infravalorado trabajo de uno de los grandes genios que ha dado el rock en toda su historia. 


martes, 25 de diciembre de 2012

Genesis-Wind & Wuthering (1976)


Y si en el anterior post hablábamos de una álbum ideal para la noche de navidad (segun mi modesto criterio en aquella ocasión, nos referíamos al album de Genesis ...And then there were three ) , ahora voy un poco más lejos y propongo él más difícil todavía, el álbum perfecto para el dia de navidad, Wind & Wuthering grabado dos años.
Casi a finales de 1976 el grupo lanzaría el quizás ultimo gran disco de su era progresiva, un álbum cargado de  atmósferas melancólicas, nostálgicas y otoñales, un hipnótico viaje solemne por esa triste estación del año.
Y es que es en Wind & Wuthering donde realmente comienza a nacer el Genesis post-Gabriel. Aquí ya se puede intuir las nuevas tendencias musicales del grupo, e incluso como un Steve Hackett en plena madurez compositiva e instrumental, tiene una mayor participación, de hecho casi la mitad de los temas de este trabajo son de su autoría, pero curiosamente es el álbum donde las guitarras tienen menos protagonismo, debido sin duda a los arreglos finales que sus propios compañeros imponían, precipitando que fuese este, él ultimo del guitarrista en la banda.

Incluso la portada del álbum, diseñada por el dibujante de la factoría Hipgnosis Colin Elgie es una de las más bellas que han sido creadas, en ella nos da una ligera idea de la música contenida con ese aspecto ilusorio, con un gris escenario otoñal con un árbol cuyo follaje resulta ser unas veintenas de aves, dejando al árbol desnudo y solo.
Este álbum también representaba él ultimo trabajo lírico con una base "narrativa" que el grupo compuso, en tanto que, a excepción de los temas Afterglow y Your Own Special Way, las canciones tienen como base un personaje, o están basadas en una historia, mas que en la experiencia.

Ilusión y desilusión son las temática básicas del disco. El álbum comienza con Eleventh Earl of Mar, un tema basado en la rebelión Jacobita de 1715, la cual introduce la idea de la inocencia (la voz del relato de forma alternada esta íntegramente en tercera persona, y es la del hijo del protagonista); y del fracaso, en la campaña final. Musicalmente Eleventh Earl es una potente canción que fusiona muy bien el rock eléctrico y las baladas acústicas. La canción termina con la imprecación a esperar, hasta que todo el mundo se olvide, y hacerlo otra vez - "some things never end" ("algunas cosas nunca terminan").
La siguiente pieza nos guía perfectamente a One For The Vine. Este trata de nuevo con la desilusión, el fatalismo y el fracaso, y refuerza ciertas ideas relatadas en el tema anterior. La culminación, como en Eleventh Earl, presenta el concepto cíclico, a manera de broche final para dicha tema. El "heroe" esta atrapado dentro del ciclo de los eventos descritos por la canción - y esta por lo tanto condenado a repetirlos.
A renglón seguido llega Your Own Special Way, canción que comienza con lo que ahora casi podríamos llamarlo el arquetípico del Genesis acústico- una virtuosa guitarra de 12-cuerdas qué llena por completo la canción. Una pieza maravillosamente conmovedora nos lleva a Blood On The Rooftops, la primera entrada lírica y musical que hace Hackett a Wind & Wuthering. El disco finaliza con Afterglow, una canción de redención y renacimiento, en medio del amor perdido. Líricamente, la sencillez de las imágenes y la cáustica intensidad de las palabras la hacen una de las más finas canciones de Genesis.
Sin duda este seria el último gran trabajo de Genesis y él ultimo de su genial guitarrista Steve Hackett, imprescindible para cualquier colección prog que se precie, una obra maestra en todo ámbito, desde la narrativa, pasando por las líricas y la música. Simplemente espectacular.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Genesis-And then there were three (1978)

Realizar un post la noche de navidad podría parecer para muchos una descabellada perdida de tiempo, pero lo cierto es que y desde hace ya muchos años, esta señalada fecha es la propicia para pinchar en mi stereo unos de los más bellos álbumes de Genesis, el que ocupa un lugar en la tierra de nadie (mas adelante explicare esta definición) ...And Then There Were Three...y encontrar un motivo por el cual es el disco elegido este dia, se me antoja complicado de argumentar, el caso es que es así sin mas. Un álbum por otra parte que suelen despreciar los mas puristas del grupo por alejarse en cierto modo del progresismo de antaño pero a la misma vez poco valorado por los fans de la era comercial por catalogarlo como progresivo...y es así como realmente podríamos decir que esta en tierra de nadie. Cuando Peter Gabriel abandonaría la banda en 1975, muchos por entonces vaticinaron el fin del grupo ya que pocos o casi nadie confiaron en Phil Collins como el nuevo frontman del grupo y pronto observaron que estaban equivocados. Lo mismo ocurría cuando Steve Hackett toma su propio rumbo en 1976, su labor dentro del grupo fue en cierto modo suplantado por el bajista Mike Rutherford tal vez no tan bueno en este instrumento como Hackett, pero cumpliendo con creces, el resultado fue de un álbum de una belleza solo posible por la capacidad de los miembros restantes, sin duda unos virtuosos músicos. Y es que curiosa e irónicamente él titulo del álbum "Y entonces solo quedaron tres" dejaba claro las intenciones de Collins, Banks y Rutherford de seguir adelante con el grupo pese a la perdida de sus dos mejores pilares. And then there were three alterna momentos heredados de la época anterior, con más importancia del factor instrumental y una estructura más compleja (sobre todo "Down and out" o la densa "Burning rope", junto con temas de estructura más simple como "Many too many" o sobre todo "Follow you, follow me", uno de sus grandes hits y primeros síntomas de la posterior comercialidad (tras las expectativas de "I know what I like" en 1973 y posteriormente "Your own special way" en 1976). Temas como la dinámica y compleja Down and out, la profundamente melancólica Undertown, la progresiva Burning Rope, la rítmica y por momentos atmosférica Deep in the motherlode, la hermosa y melancólica Many too many, o la ambiciosa The lady lies nos dejan un álbum realmente excelente realizado contra todo pronóstico y con parte de la critica y de los viejos fans en contra...sin duda una joya menospreciada...y a mi modesto entender el álbum ideal para una noche como esta.

sábado, 22 de diciembre de 2012

This Is Rock nº 103

Este es contenido del proximo numero de la revista This is Rock, correspondiente al mes de Enero: "El Mensajero de los Dioses: Crónica de su Vida y Obra de Freddie Mercury hasta 1988". Ignacio Reyo nos lleva en un viaje que empieza en África, se establece brevemente en la India, fija bases en Nueva York, Munich y Montreux, y termina en la escala Barcelona-Londres. El periplo de un hombre que eligió ser el mensajero de los dioses.
Sean Egan vuelve su mirada a la trágica historia de Brian Jones, para así examinar el legado musical del Stone, que nunca pudo demostrar su potencial en la banda que fundó.
El genial guitarrista Steve Hackett vuelve a las páginas de This Is ROCK, un hogar en el que se siente cómodo y gracias a ello compartió una larga conversación sobre su legado con Genesis con nuestro redactor Steven Rosen.
Un día, en la primavera de 1991 Kurt Cobain fue a un ensayo de Nirvana con un riff nuevo, un riff del que la revista Spin diría después que eran "los nueve segundos más importantes, culturalmente hablando, de los 90". Los ensayos de Nirvana empezaban a menudo con largas jams. "Gran parte de la experiencia de ensayar consistía en probar cosas diferentes y experimentar", dice Krist Novoselic. Y la banda improvisó con ese riff particular durante un tiempo – "casi una hora", según una versión del suceso.
Enrique Bunbury es el unico rockero español de éxito a ambos lados del atlántico, Bunbury es también un gran conocedor de la historia de la música que giraba alrededor de un reloj y aún continúa viva en el subsuelo y en los estadios. La entrevista que nos concedió, conducida por Ignacio Reyo, no se rigió por la actualidad, sino por la melomanía.
Peter Hammill El hombre delgado que canta baladas sale puntualmente de su ascensor al hall del hotel madrileño desde el que se divisa el Manzanares. Con unos modales que recuerdan a un venerable jugador de cricket retirado, resulta difícil pensar que éste es el hombre, que llega a cantar con la ira de un punk, aún dentro de un contexto de rock progresivo. Y que se mantiene siempre en activo ya sea con nuevos álbumes de Van Der Graaf o girando en solitario.
Una una gran entrevista con un verdadero icono del rock and roll, Randy Bachman, alguien que ha estado siempre cerca de nosotros desde hace cuarenta años. Y es que Randy Bachman se convirtió en una estrella con The Guess Who para después, en el apogeo de la banda, abandonarla y formar un grupo de country rock. Cuando aquello no funcionó, pero tuvo una segunda oportunidad en el estrellato con Bachman Turner Overdrive.
KING'S X es el tipo de banda perfecta para This Is ROCK, por su música a lo largo de su fructífera carrera han pasado todas las ramas del rock, eso hace de ellos algo único. Steven Rosen se reunió con Jerry Gaskill para repasar parte de su historia y la vez conocer mejor a este excepcional batería.
Mandi Garcia ex vocalista de Astarot y The Mirage, empieza con 'El Método Contrario' su carrera en solitario. Decidido a arriesgar, ha optado por un álbum de rock que pretende huir de cualquier encasillamiento. Seis canciones que marcan el principio de algo nuevo y el final de muchas cosas. Un proceso que ha durado dos años donde ha vivido todo tipo de experiencias. En un sincero relato extraído de su diario, que se puede leer al completo en su página web, el propio cantante cuenta la historia de esta aventura de luces y sombras.
Nos citamos en un hotel de Valencia con los componentes de Mclan Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez, los dos únicos miembros originales que se mantienen desde sus inicios para desgajar de alguna manera que hay detrás de estas arenas impregnadas de rock 'n' roll.
Ademas de todas estas, otras interesantes entrevistas y articulos, tambien las secciones habituales de cada mes The Essential:  Neil Young  Remember Legion High Tech Vox & Korg Backline Y&T, Jimi Jamison, Christians, Ten, Dokken, Rockstore, Guitarrista Leproso, Agenda. Novedades Led Zeppelin, Aerosmith, AC/DC, Riverside, The Mission, Amy Winehouse... On Stage Alice Cooper, Gojira y Gaslight Anthem.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Sophisto Rock


A finales de los años 70 y principios de los 80 en el Reino Unido no se habian librado aun del contagio del AOR. Algunas de aquellas bandas  fundamentales representativas del genero de la epoca eran Supertramp o ELO,  bandas que por otra parte podrían pasar perfectamente por norteamericanas en actitudes. Otras, como Pink Floyd,  Genesis, Yes o el converso Chris de Burg, transpiran aún el toque de gentlemen que les delata como insulares de honroso pasado. Kate Bush y 10 c.c. practican una aproximación más estudiosa al rock, y en la vena cuasi solitaria de Mike Oldfield se destacan Alan Parsons y Vangelis,
dos músicos de laboratorio con bata blanca y licencia para componer in vitro.
Supertramp lo funda Rick Davies en 1969, después de un encuentro novelesco con un mecenas holandés. Junto a otro buscador de fortunas, Roger Hodgson, y dos músicos a sueldo, se edita en 1970 un primer y lujoso álbum, hijo directo del progresismo británico al uso. El segundo intento, Indelibly stamped (1971), con tres nuevos miembros arropando a Davies-Hodgson, desarrolla ritmos más convencionales, pero ni siquiera la llamativa portada despierta mucho interés. El millonario cierra el grifo, la banda se descompone y la compañía exige otro disco más comercial. Davies (voz, teclados) y Hodgson (voz, guitarra) contratan a un batería norteamericano (Bob C. Benberg) y a dos antiguos músicos de sesion del jazz-rock el británico, Dougie Thompson (bajo) y John A. Helliwell (saxo y voz). Lo que sigue es un cuento de hadas. Ken Scott -productor del Ziggy Stardust, de David Bowie- dirige la grabación del primer éxito mundial del grupo, Crime of the century (1974). Temas como Dreamer o School dibujan el esquema sonoro que en adelante recalcarían con perversa obstinación y mejores medios técnicos: pulcritud, voces en falsete, rítmica dulzona y pegajoso aire dramatizable.
Psycho-rock o Sophisto Rock lo llamaron ellos mismos. La apoteosis comercial llega con el sorpredente Crisis? What crisis? (1975), con el magistral Even in the quietest moments (1977) y dando el definitivo salto norteamericano en con el multimillonario Breakfast in America (1979), posteriormente llegarian el doble directo Paris (1980) y el artificial aunque aun muy valido Famous last words (1982), grabado mientras Davies y Hodgson -que jamás compusieron juntos, pero mantenían pacto de mutuo enriquecimiento- se tiran los trastos a la cabeza. Hodgson se va para trabajar en soledad, In the eye of the storm (1984), suma y sigue del sonido Supertramp. La banda sin embrago y sin reemplazar al fugado, edita en 1985 Brother, where you bound...y la vida seguia igual.
Cuando Roy Wood y Jeff Lynne forman la Electric Light Orchestra en 1970, recién enterrado The Move, proclaman que van a partir en el punto que lo dejó Iam the walrus, uno de los temas más turbadores de The Beatles. Con Bev Bevan (batería) y una sección de cuerda, su álbum No answer (1972) es algo insólito, hoy arqueológicamente
reseñable como respuesta reaccionaria al auge del jazz-rock.
Wood se va y Lynne se dedica al perfeccionamiento del monstruo. Compone en la onda melódica de Paul McCartney, lo sazona con violines, lo amplifica con un ritmo sólido y la ELO está a punto para crear el pop sinfónico en papillas multilacteadas. ELO 2 (1972), gracias a un Roll over Beethoven, profanado, es el trompetazo de salida. On the third day (1973), Eldorado (1974), Face the music (1975), A new world record (1976), Out of the blue (1977), Discovery (1979), Time (1981), Secret messages (1983) y Balance of power (1986) repiten similares esquemas grandilocuentes.
Lynne es un Tom SchoIz a la inglesa embriagado en sofistificacion, pero a diferencia del bostoniano, tiene graves problemas de éxito aunque no de ventas desde 1980 en USA, año en que consigue su único número uno en el Reino Unido, con el tema central de la película Xanadu, protagonizada y cantada por Olivia Newton-John.
El caso de 10 c.c. es bien distinto. Con reputado prestigio de compositores, tres chicos de Manchester se encierran en unos estudios para hacer, bajo el nombre de Hotlegs, un éxito pop en 1970, Neandertal man. Eric Stewart (voz, guitarra), Kevin Godley (batería), Lol Creme (voz, guitarra) más Graham Gouldman (bajo) y apoyados por el productor Jonathan King editan varios singles de pop juguetón y fresco llamándose 10 c.c. Sus cuatro primeros elepés, 10 c.c., Sheet music, The original soundtrack y How dare you (de 1973 a 1976), revelan un gusto exquisito, un amplio conocimiento del mejor pop británico y una bella artesanía en el tratamiento de voces y batería eléctrica. Esta finura se resquebraja cuando Godley y Creme forman dúo y 10 c.c. eligen melodías más blandas, aumentando a sexteto su formación. Discos notables, aunque muy cargados de baladas, son Deceptive bends, Live and let live, Bloody tourists, Look hear o Ten out of Ten (de 1977 a 1981).
Por su parte, la carrera de Godley-Creme no encuentra su diana hasta el tercer álbum, Freeze frame (1979). Tras apostar por fórmulas muy elaboradas y poco comerciales, van ensanchándose hasta traspasar las líneas fronterizas del disco-mix. En delante, se dedican esencialmente a realizar videoclips muy imaginativos.
Apadrinada por el pinkfloydiano Dave Gilmour, nadie se opone en EMI al fichaje de Kate Bush (1958), una chica de voz gélida y frágil, buena pianista. Dos años de preparación artística le lleva su debú, The kick incide (1978). Desde entonces, Kate publica cinco álbumes más: Lionheart, Never for ever, The dreaming, Houndos of love y el recopilatorio retocado The whole story(1986). Terminando por controlar, poco a poco, cada una de las facetas de su carrera (cantante, compositora, arreglista, coreógrafa y productora). Esta rara avis solitaria y venerada, alejada de las frivolidades, intimista y exótica, su música tiene el encanto agridulce de las fantasías muy personales.
En cambio, Alan Parsons practica química de alto refinamiento estereofónico.
Ingeniero de sonido de Al Stewart,  Beatles y Pink Floyd, entre otros, es luego productor de oficio hasta que se decide a lanzarse en su propia carrera como artista de sus propios montajes.
Se asocia con el escocés Eric Woolfson y nace The Alan Parsons Project. Alquimia de estudio al ciento por ciento, utilizando, eso sí, a lo más granado de los sesioneros británicos y adoptando para cada álbum una idea conceptual vendible. Tales of mistery and imagination, I robot, Pyramid, Eve, The turn of a friendly card, Eye in the sky, Ammonia Avenue, Vulture culture, Stereotomy y Gaudí, puntualmente sucedidos
desde 1976 a 1987. Álbumes entretenidos, familiares, consumistas y tan variados como las novelas de Collins y Lapierre.
Vangelis por su parte (1945) es un virtuoso multiinstrumentista griego de apellido imposible -Papathanassiou- y residencia francobritánica.
De 1968 a 1970, con Aphrodite's Child, graba ya un disco el dantesco y gigantesco, 666, adaptación del Apocalipsis según san Juan.
Compagina sus trabajos como solicitadísimo autor de bandas sonoras para televisión y cine (Chariots of fire, 1981 o algun tiempo despues Bladerunner), junto a álbumes solistas mezcla de sinfonismo, muzak y experimentación. Largos soliloquios le llevan a pulir y repulir obras perfeccionistas: Heaven and Hell (1975), Albedo 0.39 (1976), Spiral (1978), China (1979) o Mask (1985).
Con Jon Anderson, de Yes, ha coprotagonizado varios y memorables discos, Short stories (1979), The friends of Mr. Cairo (1981) o Private collection (1983), en los que Vangelis se ciñe al formato de cancion estandar.

sábado, 1 de diciembre de 2012

This is Rock nº 102

Este mes de diciembre el contenido de la revista es el siguiente:
Posiblemente sea Made in Japan, de Deep Purple el mejor álbum en directo. Parafraseando a la marca de cerveza nos tomamos la libertad de situar a 'Made In Japan' en el álbum en directo imprescindible del heavy rock. Mick Wall nos acerca a los secretos de una obra épica y magnificente, que colocó al combo británico en la cúspide del rock, aunque también abrió de par en par las luchas internas, y fue la puerta de entrada para muchos de nosotros en el mundo del hard & heavy.
'King Animal' es el primer álbum de estudio que el guitarrista Kim Thayil ha grabado con su banda Soundgarden en dieciséis años. Y para explicarnos este regreso discográfico se puso en contacto con This Is ROCK.
'Celebration Day' son dos horas con lo mejor de Led Zeppelin, interpretado en un evento único que atrajo a más de 20 millones de fans de todo el mundo y es, de hecho, el canto del cisne de Jimmy Page, Robert Plant y John Paul Jones, poniendo fin a todas las especulaciones sobre una posible gira de reunión. A continuación, Jimmy Page nos cuenta su versión de la historia – los días previos al O2, la noche del concierto, los intentos de empezar algo nuevo con otro cantante, así como sus actuales y futuros proyectos. También recuerda algunos momentos estelares de los 60, 70 y 80.
Joe Bonamassa es un bicho raro en el mejor sentido de la palabra. Ama el blues, y es uno de los jóvenes hachas de la escena americana del género que han puesto esta música de nuevo en el mapa. Pero su forma de aproximarse al mismo no te recordará a la de Kenny Wayne Shepherd o Johnny Lang. De hecho, cuando Joe toma una de sus Les Paul vintage, te recordará al cantarín vibrato de Paul Kossoff o a la fluida belleza de Jeff Beck.
Cuando llegó 1984 la época de esplendor había llegado a su fin para muchos de sus colegas del rock melódico. ¿Qué hacía Journey mientras tanto? Neil Daniels autor del libro "Don't Stop Believin': The Untold Story Of Journey" nos lo descubre.
Phil Anselmo y los guitarristas Pepper Keenan y Kirk Windstein querían hablar del nuevo disco de Down con This Is ROCK y, en un extraño giro de acontecimientos, nos las arreglamos para organizar un pary line con estos tres maníacos del metal.
'Sounds That Can't Be Made' de Marillion llegará a Barcelona el 26 y 27 de enero. Un fin de semana que se convertirá en especial para todos los seguidores de Marillion, y que todo apunta a que esos conciertos consecutivos con repertorios completamente diferentes, serán una oportunidad única para escuchar alguna sorpresa.
Quedó claro desde la ruptura pública con Queensrÿche que él sería un músico en solitario a partir de ahora. Geoff Tate nos intenta explicar qué ha pasado exactamente, y también nos habla de su segundo disco en solitario, titulado 'Kings & Thieves'.
La banda de Brendan Perry y Lisa Gerrard Dead Can Dance después de su separación en 1998, y descontando sus breves regresos para tocar en directo, parece que por fin vuelve a ser un ente vivo en los albores del siglo XXI.
Hablamos con el entrañable Ian McLagan, del mejor grupo que jamás tuvo Rod Stewart, aprovechando la publicación de 'Stay With Me: Faces Anthology'.
El grupo sueco Katatonia es frecuentemente identificado como la primera banda de death doom metal, pero esto es bastante inexacto. Ciertamente incorporaron numerosos elementos identificables con ese estilo, como oscuros riffs de guitarra y voces guturales, pero también eran heavies en la melodía y arreglos. Guitarras acústicas y riffs, que daban fuerza a las letras, ha sido su sello personal a lo largo de los nueve discos de su carrera, que culmina con 'Dead End Kings'.
Ademas las secciones habituales de cada mes:
The Essential: Jeff Beck. Remember: Manzano. High Tech: Eagletone. Backline: Accept, State Of Salazar, Rulo Y La Contrabanda, Ken Hensley, Harvest, The Reasoning, Panic Room, Rockstore, Guitarrista Leproso, Agenda. Novedades: Peter Gabriel, Soundgarden, Steven Wilson, Freddie Mercury, The Doors, Deep Purple, M Clan, Loquillo... On Stage: Ananthema, Manowar, Bon Jovi, Leonard Cohen.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Movimientos Historicos :Poetas, trovadores y revolucionarios


A finales de la decada de los 60´s algunos de los criticos excéntricos de norteamerica definieron un nuevo estándar para la música melódica, en particular para los arreglos barrocos, góticos y psicodélicos. Ellos expandieron los experimentos de estudio de mediados de los  60s de Brian Wilson (Beach Boys) o George Martin (Beatles) entre otros.
El trabajo pionero del productor de jazz y rock David Axelrod integró ritmos funk, arreglos orquestales y melodía psicodélicas, anticipándose a la música bailable de finales de los 90´s. El ya había compuesto, arreglado y producido el Mass In F Minorde los Electric Prunes (1968) cuando lanzó sus primeros álbumes solistas, Song of Innocence (1968) y Songs of Experience (1969), ambos basados en poemas de William Blake. Arreglos para bajo, batería y cuerdas, con un ambiente oscuro y depresivo precedió al trip-hop.en Earth Rot (1970) sin duda uno de los primeros álbumes ambientalistas publicados (una suite en ocho movimientos). Una trilogía de álbumes, cada de uno de ellos conteniendo seis baladas largas, Seriously Deep (1975), Strange Ladies (1977) y Marchin' (1980), están entre los mejores trabajos de funk-jazz, realzados por ritmos fantasmales y una sofisticación instrumental, mientras que sus ambiciones "neoclásicas" lo llevaron a un ambicioso Requiem: The Holocaust (1993) en cuatro movimientos. Los ritmos de Axelrod serían redescubiertos y sampleados por los principales disc-jockeys de los 1990s.
Van Dyke Parks transformaria la música pop ligera en una forma de música de cámara austera. Un arreglista orquestal para el rock psicodélico, Parks debutó como un artista solista con Song Cycle (1968), cuyas viñetas impresionistas de la vida ordinaria empleaban una cornucopia de germen sonoro y citas musicales, y sonaban más como un fresca crítica a la civilización estadounidense más que un mero álbum pop . Parks también fue líder del rock nostálgico con Discover America (1972), un tributo satírico al calipso. Los álbumes conceptuales de Parks recuerdan a las operetas collage de Frank Zappa. El aplicó la técnica cinematográfica de "montaje" al formato de la música kitsch.
Jack Nitzsche, un escritor de canciones y arreglista veterano (importante en la creación del "wall of sound" de Phil Spector), dio un álbum intrigante de pop orquestal cuando creo St Giles Cripplegate (1972).
David Ackles por su parte fue un talento ecléctico y depresivo, podría escribir una canción acerca del tema mas placentero y cantarla en un tono atormentado y macabro, como se muestra en sus primeros y modestos álbumes, The Road To Cairo (1968) y Subway To The Country (1970). Un considerable paso adelante e inspiradoro en la vida estadounidense, seria American Gothic (1972) en donde consiguió tender un puente entre las orquestaciones decadentes de Kurt Weill y las apasionadas narraciones historicas de Woody Guthrie.
Jimmy Webb era una extraña mezcla de extremos, emocionales como Leonard Cohen y triviales como Burt Bacharach. Desde que él era un niño, otros artistas pop habían transformados sus canciones en éxitos: By The Time I Get To Phoenix (1966), Requiem 820 Latham (1967), Up Up And Away (1967), Wichita Lineman (1968), Galveston (1969), Where's the Playground Susie (1969), Met Her On A Plane (1971), Highwayman (1977) o Watermark (1978). Se reservó sus ambiciones para los álbumes de Richard Harris A Tramp Shining (1967), una suite para una banda de rock, orquesta y coro que incluía MacArthur Park, y The Yard Went on Forever (1969), ambas compuestas y arregladas por Webb, así como para su propio álbum debut Words And Music (1970).
Kim Fowley, quien había sido productor y compositor de una cantidad de éxitos considerables y novedosos entre 1960 y 1964, y habia fundado los Runaways, ventiló su pasión por los temas decadentes, sadomasoquistas y faustianos en Outrageous (1968), uno de los álbumes que precedía al glam-rock y al punk-rock.
Larry Fischer, un protegido de Frank Zappa, era un intérprete callejero desquiciado, inmortalizado en An Evening With Wild Man Fischer (1969), cuyas "canciones" ofrecían una mezcla de autobiografía, comentario social, libre asociación, sermones, canciones de cuna, y parodia, principalmente improvisado y básicamente sin acompañamiento.
Un miembro original del Kingston Trio y escritor para los Monkees (Daydream Believer), John Stewart ensambló por lo menos un álbum solista muy notable, el conmovedor California Bloodlines (1969), mostrando un talento poco reconocido en su epoca.
Norman Greenbaum desató uno de los más grandes ritmos en la historia de la música, con el realmente impresionante trabajo Spirit In The Sky (1969).
Una de las escritoras de canciones más eruditas y sensibles de todos los tiempos, Laura Nyro dedicó su carrera a canciones íntimas, introvertidas y de autoanálisis. Su fraseo intenso e intricado era el equivalente sónico de las sesiones psicoanalíticas, probando los huecos profundos de su personalidad. Nyro abrazó la mezcla musical de ciudad (folk, gospel, soul, blues, jazz, musical, clásica) y la neurosis y alineación de las grandes urbes. La música de Nyro era esencialmente trágica, y la quintaesencia urbana. Ella era famosa por ser tímida y reservada, y por vestir casi siempre de negro. Tenía sólo 17 años cuando grabó su álbum debut, More Than a New Discovery (1967). Su obra maestra, Eli And The Thirteenth Confession (1968), era un ciclo de canciones acerca de la transición de una muchacha de la adolescencia a la vida adulta, descansando en construcciones gospel-soul impecables. New York Tendaberry (1969) fue menos intenso pero más musical. De todas las mujeres talentosas que desfilarían en la escena de la música pop, Nyro permanece como una de las más inspiradoras.
Arlo Guthrie fue brevemente popular debido al delirio coloquial de Alice's Restaurant (1967), que mezclaba la comedia de Woody Allen y la crónica de Jack Kerouac, y por la quintaesencia de los himnos "easy-rider" Motorcycle Song (1968).
Un veterano del Greenwich Movement, Eric Andersen, fue uno de los artistas que podían haber reclamado el haber inventado al cantautor moderno. En una era en la que la mayoría de los cantantes de folk estaban tanto escribiendo crónicas de la vida diaria a lo Woody Guthrie o cantando himnos anti institucionales a lo Bob Dylan, Andersen mostró una vena romántica fluida. Su arte triunfo con Blue River (1972), que permanece entre las obras maestras de la era. Stages, originalmente grabado en 1973 pero publicado ocho años después, es igualmente asombroso, como el posterior Ghosts Upon The Road (1988).
David Peel fue uno de los cantantes folk más militantes y subterráneos en la época de los disturbios estudiantiles. Él fue un ministro moderno del proletariado blanco, quien aterrorizaba al Lower East Side con presentaciones en vivo en esquinas de las calles, acompañado por músicos callejeros al azar. Este vago político estaba obviamente imitando a los oradores callejeros, sólo que su religión era la marihuana, su Biblia era el rock'n'roll, y su misión era exponer la hipocresía de la burguesía. Sus álbumes semi improvisados (o, mejor dicho, "happenings" públicos) seguían los pasos del cabaret de protesta grotesco de los Fugs y de las operetas satíricas de Frank Zappa. El tono histérico, sarcástico e insolente de Peel, y su grupo espartano/espasmódico de guitarra, harmónica y tambor (el cual básicamente contribuía al ritmo), y el entusiasmo ingenuo de todos los involucrados (responsables de algunos de los coros más irritantes en historia de la música), crearon un nuevo concepto de música folk. Su obra maestra, Have A Marijuana (1969), un sabotaje demente de canciones de protesta, hillbilly, blues y bailes callejeros, fue un insulto ético al sentido común. Adelantándose su tiempo, Peel tocaba música folk con el énfasis del punk-rock y los arreglos del lo-fi pop. Y lo tocaba con divina negligencia.
El baterista original de los Velvet Underground, Angus MacLise, lanzó uno de los álbumes más surrealistas de finales de los 60´s, The Invasion Of Thunderbolt Pagoda (1968), una mezcla de raga, acid-rock y minimalismo de resultado asombroso.
Bob Neuwirth, una figura esencial del Greenwich Movement de los 60´s, escribió canciones para Janis Joplin (Mercedes Benz) y muchos otros, pero no lanzó un solo álbum durante los mejores años su vida. Se conformo y demostro su potencial con las baladas solemnes, filosóficas y fúnebres de Back to the Front (1988).
La cantante alemana Nico, quien habia pertenecido a la Velvet Underground en su epoca en Nueva York antes de su regreso a Europa, inventó un estilo de cantar que tenía poco que ver con la música rock, un estilo que no pertenece a ningún lugar en particular ni a ningún tiempo en particular, una estilo que podría ser medieval o romántico, de la India o del Medio Oriente, un estilo que es principalmente "enunciación", un estilo que suena a veces como coro griego, monólogo shakesperiano, lied de Schubert, salmo gregoriano, canción del periodo de Elizabeth de Inglaterra o canto exótico. Sus lúgubres letanías (las cuales inventaron el rock gótico más por accidente que por diseño) oscilan entre el lamento de una enterrada en vida y la estática invocación de una sacerdotisa. El escenario de estos llantos funerales hacía referencia a la alegoría metafísica de "Fausto" de Goethe, al drama expresionista "Lulu" de Wedekind, al teatro épico de Brecht, al cine francés noir o a las pinturas surrealistas de Dalí. Ella borró la línea entre la aristocracia y la prostituta con la elegancia de un fantasma.
Su primer obra maestra, Marble Index (1968), introdujo elementos góticos, arcaicos, exóticos y neoclásicos en la música rock, pero no podía ir más allá de ser sensacionalista: Nico cantaba acerca de un trauma de la niñez, agarrada por una soledad lacerante, monótona, despacio, muy débil como para elevarse, muy débil para agregar valor emocional o melódico a su liturgia atea. Ella canta, quizás, acerca del trauma infantil de una raza entera (maldita, condenada). Los arreglos de John Cale (sin percusiones, énfasis en los teclados), cuyo impresionismo delicado transformaba cada canción en una sonata de cámara, y la imagen andrógina de Nico no hacia mas que aumentar la confusión entre el publico y la critica.
 Su segunda obra maestra, y uno de los más grandes y menospreciados álbumes de todos los tiempos, Desert Shore (1971), fue más allá, evocando la desolación de un universo helado y vacío, como si hubiera ocurrido una catástrofe colosal. Dosis más fuertes de neurosis urbana deprimían aún más su voz, pero también elevaban el tono chamánico/profético hacia otra dimensión. El sentido de antigüedad se convirtió en algo más que el olor a muerte: un olor del más allá. Las atmósferas anémicas, moribundas y misteriosas escritas por su órgano casi como de iglesia y por la viola de John Cale pertenecían a una catacumba. Pero ahora, era más que fatalismo: era angustia eterna Era miedo, tanto yermo como majestuoso, que llevaba a una parálisis mental y era a la vez infantil y cósmica. Cada canción era un enigma, y la cantante una esfinge. Pero ella era una exploradora, aunque una exploradora del mundo interior. La voz cadavérica y petrificada de Nico vagaba a través del laberinto de una mente acabada, navegando por pasajes interiores hechos de pesadillas, visiones y sombras sin nombre hacia el significado final. O, mejor aún, Nico vivía en otro planeta, y era el Homero que cantaba el apocalipsis del planeta Tierra, visto desde arriba.
Su rosario concluía con The End (1974), Drama Of Exile (1981) y Camera Obscura (1985) que trataba de modernizar su sonido (la paradoja final).
Además de ser un poeta profesional, Leonard Cohen también creo un trabajo musical que lo muestra como uno de los poetas supremos de la música. El hecho que sus letras estaban entre las más logradas en la historia musical es de hecho sólo un pie de página. Lo que lo hace un gran músico es la atmósfera gentil y tímida que emana de sus baladas folk. Cohen observa la vida pasar "como un pájaro en un cable", pero convierte las historias que el ve en visiones metafísicas de un mundo Dantesco y en meditaciones profundas de la condición humana. Su filosofía existencial fundada en su estilo coloquial era un medio sumamente más efectivo que la prosa enrollada de muchos de los filósofos de su siglo. Las canciones de Songs Of Leonard Cohen (1968) estaban empapadas en ternura infinita, apenas susurradas y discretamente arregladas. El estilo único de Cohen triunfaba en las frágiles canciones de cuna de Winter Lady (flauta, clavecín) y Sisters Of Mercy (sonajas, acordeón, xilófono), que sonaban como canciones de buenas noches para niños. Cambiando de tragedias sociales a tragedias individuales, Cohen unió el tono del trovador medieval (Donovan) y el tono del orador visionario (Dylan). Songs From A Room (1969) y Songs Of Love And Hate (1971) aumentaron el énfasis dramático, pero fundamentalmente continuaron el ascenso contracorriente, en contra de las actitudes prevalecientes, haciendo un nicho para una clase de canción dominada, lo-fi, íntima y personal. Gracias a ese invento, Cohen puede ser considerado uno de los cantautores más influyentes de todos los tiempos.
El elemento de música country era más fuerte en las baladas pegajosas y conmovedoras de  Gordon Lighfoot cuyo épico Canadian Railroad Trilogy (1968) fue seguido por melodías simples como Minstrel Of the Dawn (1970), If You Could Read My Mind (1970) y Sundown (1973), y los revolucionaríos y solemnes Summer Side Of Life (1971) y Carefree Highway (1973).
Joni Mitchell no sólo fue la voz de la revolución femenina, sino también una de las artistas más innovadoras de su era. A pesar de su raíz hippy, ella desarrolló una forma de cantar aristocrática, austera, "adulta" (a menudo complementada por la interpretación neoclásica del piano), y usada para una vivisección de su propia ansiedad, mientras hace una crónica de la inseguridad psicológica de su generación y de su género. Este programa ambicioso la llevaría eventualmente a unir el estilo confesional con el jazz fusión y otros estilos lejanos del rock. La mayor parte de su arte es autobiográfica, dedicada a su propia maduración y evolución, obsesionada con la misión de encontrar un significado universal e histórico para su historia personal. Si Clouds (1969) y Ladies Of The Canyon (1970) seguían siendo álbumes folk-rock embebidos con el sonido "West-Coast", Blue (1971) marcó un paso adelante monumental: inyectó el flujo de conciencia en la balada folk, y su voz se convirtió en un instrumento finamente afinado, capaz de logros un tanto coloquiales y operísticos. Esta introspectiva diaria se basaba en composiciones de piano que eran intensas, enrolladas y ligeramente neuróticas. Otro autoanálisis paranoico, otro acto formidable de su drama autobiográfico, For The Roses (1972) cerró esa era de experimentación. Court And Spark (1974) fue un trabajo mucho más ligero y suave, aunque mostraba sus proezas al absorber elementos del soul y del jazz. La auto indulgencia triunfó nuevamente en Hejira (1976), su segunda obra maestra, y otra aplicación musical sorprendente del flujo de conciencia. Sus aventuras subsecuentes en los arreglos jazz y electrónicos fueron presuntos y no enfocados, con la notable excepción de Night Ride Home (1991).
Quizás ningún otro artista en la historia de la música rock ha producido tantos trabajos distinguidos en tantos estilos diferentes a lo largo de tanta decadas como Neil Young. El panorama espectral de Last Trip To Tulsa, de su álbum debut, Neil Young (1968), introdujo a un trovador perdido en un universo moral inexplorado. Everybody Knows This Is Nowhere (1969) elaborado en ese tema alcanzaba una síntesis formidable de "voces" en baladas estáticas, extendidas, psicodélicas, de hard-folk tales como Cowgirl In The Sand y Down By The River. El folk-rock meloso y melódico y el country-rock de After The Gold Rush (1970) y Harvest (1972) trajo credibilidad musical a la angustia apocalíptica de Tonight's The Night (1975), grabado en varios años antes, y On The Beach (1974). El primero, quizás su obra maestra, fue el último testamento para la depresión post-hippy, un concepto elegíaco que sonaba como una misa para los muertos. El lirismo electrificante de Zuma (1975) y Like A Hurricane (1977), el himno de histeria Rust Never Sleeps (1979), el fresco social de valores colapsados de Freedom (1989) y la obscura meditación de Sleeps With Angels (1994) continuaba con su cruzada moral de toda su carrera.
Neil Young constituía junto con Bob Dylan y con Bruce Springsteen el gran trío que voces "moralistas" de la música popular estadounidense. Y como en el caso de los otros dos, el arte de Young es, antes que nada, una fusión de música y palabras que lo identifica con el zeitgeist de su era. Diferente a los otros, lo que hace único a Young es enfocar el caos interno del individuo que sigue al caos externo de la sociedad. Mientras que Dylan "transfieren" los eventos de su era en un universo metafísico, y Springsteen relata el sentido épico de la vida ordinaria, Young llevó a cabo una operación psicológica más compleja que, básicamente, tiende un puente entre el idealismo de las comunas hippy y la neurosis de la población urbana. Su voz, sus letras, sus melodías y su estilo con la guitarra componen un mensaje de sufrimiento y redención que, en su apogeo, trasciende en alucinación, visión mística, iluminación filosófica, mientras sigue en un contexto que es fundamentalmente un infierno en la tierra.
Los diferentes aspectos de la carrera de Young (el cantante folk bucólico, el militante liberal, el moralista post-hippie, el gurú apocalíptico, el pesimista universal, el solitario melancólico y el roquero alineado) son simplemente etapas de un largo calvario, la cual es tanto individual como colectiva.
Young hizo a la canción lírica lo que Dylan hizo a la canción de protesta: igual que Dylan unió el énfasis de la poesía de Whitman y el optimismo de la era de Kennedy con los temas de la vida pública, Young unió el humanismo de Emerson y el pesimismo de la era post-Kennedy con los temas de la vida privada.
Por encima de esto, Young inventó el estilo de tocar guitarra distorsionado, cacofonía, de pesadilla que sería de gran influencia para la posterior generación grunge.
Young es único también en su esquizofrenia, la cual la lleva en diferentes niveles. En primer lugar, una que tiene que ver con la dicotomía en vivo/en estudio de su carrera. Cargado con el equivalente sónico de una reacción nuclear, los álbumes en vivo de Young parecen venir de un artista diferente, un terrorista musical, un verdadero punk. Dentro de los álbumes de  estudio, uno que tiene que ver con otra dicotomía: la balada bella, linear, inspirada en música country, y la sesión fea, ruidosa inspirada en música ácida. Estos dos modos raramente coexistían: se alternaban, competían por el control de la carrera de Young (¿y su mente?), cada álbum de estudio siendo dominado por cualquiera de los dos.
Como un hecho, su alter-ego podría ser un músico más creativo que Young, como Dead Man (1996), una banda sonora para película, es una especie extraña de música psicodélica ambiental, y de Arc (1991), un collage de segmentos "found" de sus interpretaciones en vivo, que clarificaban su estatus como un artesano del sonido opuesto al mero compositor de canciones.
Townes Van Zandt tambien fue un poeta de baladas íntimas, gentiles, atormentadas y emocionales. Su arte principalmente acústico, tomaba elementos del country, blues y tex-mex, e iniciaba la gran escuela texana de cantautores de los 70´s. Our Mother the Mountain (1969), su obra maestra, era un desfile de viñetas desoladas que retomanan temas universales como historias privadas, The Late Great Townes Van Zandt (1972), su gran éxito, y Flyin' Shoes (1978) ambos fueron únicamente dramáticos, sensibles y enfocados.
Mickey Newbury fue también parte de la legión de los cantautores tejanos que expandieron grandemente el formato de la música country, notablemente con su It Looks Like Rain (1969).
Al otro lado del atlántico un gran número de cantautores británicos introdujeron nuevas formas y prácticas que serían influénciales en las futuras generaciones.
Uno de los caracteres más excéntricos de esta generación fue el compositor escocés Ivor Cutler, cuyo Ludo (1967), seria una colección de 17 piezas breves para armonio, bajo y percusión, y Dandruff (1974), una colección de 45 piezas para armonio, que no se ajustan en ninguna categoría.
En 1967 Scott Walker, quien había sido una estrella pop a lo Beatle (estribillos para la radio para el consumo de las masas), empezó a laborar álbumes solistas que mezclaban el easy-listening con meditaciones filosóficas dentro de parámetros lúgubres. Scott 4 (1969), en particular, creo una nueva forma de balada, precediendo a David Bowie, Julian Cope y al trip-hop. Sus logros continuaron con Climate of Hunter (1984), su álbum más desolado, y Tilt (1995), su trabajo más experimental.
Antes de que muriera prematuramente en 1974, Nick Drake se las ingenio para grabar sólo tres álbumes, pero ese repertorio magro es suficiente para colocarlo entre los cantautores más influyentes de todos los tiempos. El voltio las mesas en el rock y la música folk, proyectando emociones de afuera adentro, en lugar de adentro para afuera. Si la música rock había enfatizado el aspecto emocional de la música en formas aún más creativas, Drake hizo lo contrario: su música parecía cancelar el factor emocional, su voz sonaba neutral, anémica e indiferente, los arreglos eran espectrales y casi "silenciosos". Silencio es, de hecho, la referencia final para el "minimalismo" de Drake. Drake tiene poco que decir, y lo dijo usando el mínimo de medios. Sorpresivamente (y ese fue el gran descubrimiento de Drake), su susurro casi sin voz llevaba fuertes emociones más que la música grandilocuente. La forma perdida, tenue y taciturna de Drake reflejaba el estado terminal de la melancolía, angustia y desesperanza por una razón para vivir en esta vida. Había algo aterrador en esas notas frágiles: La música de Drake era el equivalente a una carta de suicidio. Drake andaba torpemente con los ojos vendados a la orilla del abismo, y sus canciones eran los pensamientos que lo acompañaban mientras esperaba la caída. El lírico, elegíaco e ingenuo Five Leaves Left (1969) ya era representativo del drama que se desarrollaría via Bryter Layter (1970), apenas revitalizado por especias de soul y rhythm'n'blues, y que alcanzó su clímax con Pink Moon (1972), la obra maestra de Drake y uno de los álbumes más depresivos de todos los tiempos.
Roy Harper, el "mendigo sofisticado", especializado en piezas que abarcan muchos estilos, delirantes, de longitudes épicas, con la primera prueba en McGoohan's Blues (1969), y particularmente en Flat Baroque And Beserk (1970), que codificaba su mezcla de la ternura de Donovan, lo lunático de Syd Barrett y el sarcasmo de David Peel, mientras mantenía una intensa vista nostálgica de Inglaterra. Las cuatro suites extensas de Stormcock (1971), posiblemente su obra maestra, con arreglos de cuerdas, navegaba hacia los pasajes cósmicos de Tim Buckley. Notable entre sus parloteos finales estaban The Game (1975), quizás el más musical y ciertamente enfocado hacia el rock más duro, y One Of Those Days In England (1977).
El guitarrista y vocalista escocés John Martyn fue uno de los impulsores más originales de una fusión de folk, rock y jazz. Como vocalista, su producción de forma libre podría competir con la de Tim Buckley. Como guitarrista, su técnica tomaba prestados de (en una forma creativa) el jazz y la música hindu. Su primer intento original en fusionar folk y jazz, seria en The Tumbler (1968), quizás influenciado por los álbumes de Donovan del año anterior, y la protección de la orquesta jazz dentro del formato de la canción folk-rock, se intentó primero en Stormbringer (1970) y The Road To Ruin (1970) y quizás influenciada por el álbum contemporáneo de Van Morrison, abrió el camino para la primer formulación madura de su musica, Bless The Weather (1971). Acrobacias vocales, armónicas de guitarra y arreglos de jazz se unían con sublime elegancia en Solid Air (1973), su primera obra maestra. Inside Out (1973), su segunda y suprema obra maestra, giró en torno al misticismo oriental y expandió las estructuras de las canciones para acercarse a la sesión de forma libre. Después de Sunday's Child (1975), Martyn desplegó su enorme talento sólo ocasionalmente: Small Hours (1977), John Wayne (1986), Cooltide (1992). Para terminar desviándose hacia el soul-pop de Phil Collins y la new-age.
Cuanto a finales de la decada de los sesenta aparecio Cat Stevens  con un sonido que no era usual al ser, al mismo tiempo, pensativo, étnico, melódico y rítmico, asombro a medio mundo. La rumiadura filosófica, los estudios psicológicos y las parábolas agridulces de Tea For The Tillerman (1970) llevaron a las baladas elegíacas e introvertidas de Teaser And The Firecat (1971), que podrían ser tiernamente impresionistas así como vívidamente épicas. Las influencias mediterráneas y eslavas emergieron más claramente en los melodramas llenos de fuerza y ruidosos de Catch Bull At Four (1972) y en la suite Foreigner (1973).
En esa misma epoca algunos veteranos de la primera invasión británica se las ingeniaron para reinventarse a sí mismos en plena era del rock progresivo.
Asi Rod Stewart el cantante de blues y rock, ronco y humeante que llamaba la atención en la banda de Jeff Beck antes de que se uniera a los Faces. Mientras los Faces batallaban, Stewart tomó ideas de la fusión del soul-rock y se lanzó a una carrera solista en una vena más comercial con Gasoline Alley (1970) y Every Picture Tells A Story (1971), colecciones de baladas que tomaban elementos del folk, country, blues y soul. Stewart después se convertiría al glam-rock y a la música disco y a cualquier moda que apareciera para llegar a las listas.
Con sus álbumes solistas grabados en California, Winds Of Change (1967) y particularmente The Twain Shall Meet (1968), Eric Burdon continuaba su tarea homérica de cantar los hechos de su generación, sólo que el foco se convirtió en la civilización hippy de San Francisco. Adaptó la forma de himno acuñada con los Animals a la estructura suelta y extendida del acid-rock, y más adelante uniría exitosamente esa inspiración con su pasión por el rhythm'n'blues en Love Is (1969) y por lo menos en una de las colaboraciones con la banda War, en el album The Black Man's Burdon (1970).
El bajista original de Cream Jack Bruce desplegó por su parte sus habilidades compositoras en Songs For A Tailor (1969), un intento original en crear una canción folk-rock tan austera como la música clásica y tan atmosférica como el jazz, y que era preludio a su carrera en el jazz-rock.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Movimientos Historicos: New Wave


Si a finales de la decada de los 70´s en Estados Unidos los jóvenes musicos tenían los garajes, los sótanos y los pequeños clubes suburbanos para fogearse y tener oportunidades, en Gran Bretaña tenían las tabernas y los pubs. El renacimiento de Gran Bretaña se originaba en los músicos que habían tocado rhythm and blues y rockabilly en las tabernas. La historia no era del todo diferente de lo que había sucedido una decada antes, cuando los clubs de la mantenía viva la llama del rock que los  los adolescentes y el Merseybeat casi habían acabado. En los 70´s algo similar sucedió nuevamente. Mientras las listas éxitos estaban dominadas por estrellas “decadentes” musicalmente como David Bowie e innumerables cantantes pop comerciales, en los clubs amateurs estaban tocando rhythm and blues quienes interpretaban una música mucho más emocionante. El punk-rock cambió el rostro de la industria e, indirectamente, ayudó esos músicos a salir de las tabernas.
Desde la civilización punk emergió una nueva clase de cantautor, sólidamente anclado en las raíces del rock'n'roll y consciente de los problemas sociales.
Dave Edmunds, Nick Lowe, Graham Parker, Joe Jackson, Elvis Costello, y Tom Robinson, sin mencionar al demente Ian Dury y al aún más demente Wreckless Eric, fueron los trovadores quienes lanzaron un acercamiento mucho más sincero y vibrante al rock and roll. Los actos extraños de Renaldo And The Loaf y de Snakefinger encontraron contrato y fama en California, pero pertenecían a esta generación.
Sin embargo cada una de esas mentes trabajaba en una frecuencia diferente. Nick Lowe era el teórico del power-pop y del rock de raíces estadounidenses, como se evidenció en Jesus Of Cool (1978), mientras Graham Parker era fundamentalmente un discípulo menor de Bruce Springsteen, Van Morrison y Neil Young, como se reveló en Squeezing Out Sparks (1979). A pesar de haber sido anunciado como un "gángster" en la época de su debut, con su album Look Sharp (1979), Joe Jackson por su parte, era el más ecléctico y erudito de ellos, y lo probó al tomar el calipso, el gospel, el soul y el, jazz y, por último pero no menos importante, la musica clásica, en una serie de trabajos que incluyen trabajos sinfónicos y alcanzó su cima con su canto del cisne Heaven And Hell (1998).
El músico más celebrado en emerger de esta generación fue Elvis Costello. Quintaesencia del "joven enojado" de la new wave, en 1977 Costello igualó una "apariencia y sentir" tipo Buddy Holly con entrega ligeramente neurótica y un amplio espectro de estilos (el himno Less Than Zero, la balada romántica Alison, el excéntrico reggae Watching The Detectives). Los primeros sencillos (con el giro erótico de Chelsea y el reclamo furioso de Radio Radio en 1978) llevó al pub-rock competente y variado de This Year's Model (1978) y el camuflaje de los 60´s de Armed Forces (1979). Esos álbumes eran típicos de la ambigüedad de Costello: atacando sutilmente a las instituciones y al mismo tiempo respaldando su sonido. No era una caricatura, era un apoyo sincero a la estética del Tin Pan Alley (o a la falta de ello), lounge soul, orquestas easy-listening, etc. Lento pero seguro, la ideología retro de Costello pasó a segundo plano y su pasión por los arreglos sofisticados vino al frente, al punto de hacer el arreglo de una colección entera de canciones con un cuarteto de cuerda años despues..
Mientras que el pesimismo y la desilusión prevalecían en las letras de estos héroes de la clase trabajadora, ellos pusieron los cimientos para el renacimiento del optimismo.
El éxito favoreció a los Dire Straits, una banda que redescubrieron el estilo relajado de J.J. Cale, el sonido vibrante de Duanne Eddy y la estilo nasal de Bob Dylan, en éxitos inspirados como Sultans Of Swing (1978), Tunnel Of Love (1979), Twisting By The Pool(1983) o Money For Nothing (1985).
El renacimiento de los 70´s en Gran Bretaña fue particularmente simpatizante de los "mods", los verdaderos rebeldes de los 60´s. Grupos tales como Eddie And The Hot Rods y The Jam de Paul Weller, cuyo In The City (1977) sonaba a los Who y a los Small Faces, dedicaron su carrera a recrear ese universo musical. Por su parte Television y su And Don't The Kids Just Love It (1981) evocaba a los mods y Carnaby Street, antes de que se convirtieran en el vehículo para el resentimiento desolador de Dan Treacy en Painted Word (1984).
Los Soft Boys fueron más allá de la mera recreación de una era: ellos crearon una nueva era por sí mismos. Cuando los talentos del vocalista visionario Robyn Hitchcock y del practico y sencillo guitarrista  Kimberley Rew se unieron, el sonido psicodélico único de Underwater Moonlight (1980) Las canciones de cuna tenían una esencia a Syd Barrett y a los primeros Pink Floyd, y en sus agitadadas letras a la esencia de los Kinks y de los primeros Who, pero la combinación de himnos de rock'n'roll y atmósferas ácidas era bastante nueva. Los Soft Boys pusieron los cimientos para el renacimiento psicodélico de los 80´s.
Había también una breve recrudescencia del glam-rock, que alcanzó su cima con los éxitos de bubblegum de Adam Ant.
El power-pop floreció en Irlanda a través de los Boomtown Rats de Bob Geldolf y uno de los discípulos más diligentes de los Buzzcocks, y los Undertones (que más tarde originó los That Petrol Emotion).
El renacimiento de los 60´s incluía una fijación por las cantantes femeninas y los grupos de mujeres. El grupo femenino líder de la era fue Bananarama, cuyos ritmos bailables y las melodías bubblegum conquistaban en las listas de éxitos.
Otra peculiaridad británica era preferencia por el ska y el reggae, gracias a la gran comunidad jamaicana afincada en Gran Bretaña. El ska se había convertido en una breve moda en 1967 y después cayó en el olvido. Una combinación de temas raciales, punk-rock, este renacimiento de los 70´s y militancia de protesta lo resurgió en 1977. Los creadores de éxitos fueron los Specials (quienes más adelante originaron los Fun Boy Three), los Beat (los ancestros de los Fine Young Cannibals), y los Madness. Durante varios años el ska fue uno de los géneros más exitosos comercialmente en las listas éxitos británicas.
El reggae británico tenía un poderoso padrino en el productor Adrian Sherwood y en muchos de sus ensambles: los New Age Steppers, los Dub Syndicate, African Headcharge, Tackhead, etc. Su influencia abarcaba desde los The Clash hasta los Pop Group, los dos artistas más significativos en aprobar al reggae, desde The Police hasta los UB40, sin duda los dos grupos más famosos en explotar el ritmo reggae para sus éxitos melódicos.
The Police, una especie de súper trío formado por el guitarrista veterano de la escuela de Canterbury, Andy Summers, el bateria original de Curved Air, Stewart Copeland, y el vocalista y bajista Gordon "Sting" Summer, debutaron con un coctel punk-reggae,  Roxanne (1978), Message In A Bottle (1979) o Walking On The Moon (1979), pero pronto enfatizaron el elemento melódico, el cual alcanzó su cima con los estribillos impecables de Zenyatta Mondatta (1980): Don't Stand So Close To Me y Dedododo Dedadada. Su progresión hacia la melodía pop y el soul llevados por el romanticismo retro de Every Little Thing She Does Is Magic (1981) y Every Breath You Take (1983), y a un sonido que rayaba en la música lounge (la carrera futura de Sting).
Ensambles tales como Aswad, Steel Pulse, Matumbi y UB40 ofrecían una versión occidental de la música jamaicana que era más bien poco inspirada, pero tuvieron la suficiente suerte en que la audiencia encontró afinidades con los temas de protesta implícitos de los punks políticos.
La música dub británica era un tema mucho más serio, y tardo más tiempo en emerger. Pero, en un periodo largo de tiempo, fue la música dub, y no el ska o el reggae, lo que permaneció, gracias a a las producciones de calidad de Adrian Sherwood, Jah Shaka y al prolífico Neil Fraser originario de la Guayana, mejor conocido como Mad Professor, quien escribió Beyond the Realms Of Dub (1982), y el aún mejor New Chapter of Dub de Aswan (1982). La cima artística alcanzada por el pionero dub y experimentalista Keith Hudson, con Pick A Dub (1976), y por el percusor de sonidos instrumentales Dennis Bovell con I Wah Dub (1980) (un miembro original de Matumbi, un ingeniero que acuñó la fusión soul-reggae llamada "Lovers Rock"). Linton Kwesi Johnson, un poeta jamaicano que vivia en Inglaterra, traspuso el sentir del reggae en sermones basados en dub, arreglados por Dennis Bovell, acerca de los problemas contemporáneos del proletariado. Y lo mismo hizo el otro poeta del dub, Mutabaruka. Estos poetas del dub eran tan musicales como sus productores pudieron hacerlos. Kwesi debe mucho a Bovell.
Ultravox fusionó el espíritu del punk, el pop robótico de Kraftwerk, la turba existencial de Roxy Music, los ritmos bailables, las arias grandilocuentes del glam-rock y el rock romántico de King Crimson en sus primeros dos álbumes, Ultravox (1977) y Ha Ha Ha (1977), ciclos de canciones caleidoscópicas (abarcando desde números de boogie virulentos a baladas pop lánguidas) que mezclaban la elegancia decadente del violín de Billy Currie y los teclados que con el canto arrancaba lágrimas de John Foxx. Cuando Foxx se retiró, Billy Currie y el nuevo vocalista y guitarrista Midge Ure abrazaron un programa chic y barroco de pop electrónico: Vienna (1980) uno de los álbumes que marcó el nacimiento del synth-pop .
Había otras bandas tratando de tender un puente entre el new wave y el punk-rock, como los notablemente inspirados Alternative TV.
Ningún otro grupo de músicos perfeccionó el arte de la canción pop tanto como XTC. La neurosis postindustrial histérica de White Music (1978) cambió lentamente en el calidoscopio melódico de Drums And Wires (1979), mientras que Andy Partridge y Colin Moulding se revelaron como antiguos creadores de precisas tonadas, herederos del legado de las operetas de Gilbert & Sullivan, el Mersey-beat de Lennon & McCartney y los carnavales de los Bonzo Dog Band (Life Begins At The Hop, Making Plans For Nigel). Cada álbum expandían más al alcance de la banda. Black Sea (1980) sonaba a las tiernas caricaturas de Village Green-era Kinks (Generals And Majors, Towers Of London), y English Settlement (1982) transformaron la sátira en un tributo majestuoso a los sonidos de una civilización entera, desde el music-hall al "swinging London", desde exotica hasta la música bailable (Fly On The Wall, Senses Working Overtime). La búsqueda del dúo por la perfecta melodía y arreglos alcanzó la cima con Skylarking (1986), una clase de pop de cámara que Brian Wilson había soñado, pero mas mecánico, un mecanismo de reloj frío y cínico, una línea de ensamble que produce melodías en escala industrial.
Magazine, formado por un ex-Buzzcocks y con el bajista Barry Adamson, y Monochrome Set, discípulos del jazz ligero de Canterbury, los cuales habían estado entre las primeras bandas británicas en desafiar el dogma punk, abrieron el camino para Squeeze y sus baladas pop-soul melosas tales como Up The Junction (1979), Pulling Mussels (1980) y Tempted (1981).
Japan fueron seducidos hacia el pop bailable elegante, sensual y decadente del álbum producido por Giorgio Moroder Life In Tokyo (1979), y entonces, al unir las baladas atmosféricas de Roxy Music, el patetismo lánguido de David Bowie y el funk étnico de Peter Gabriel, prepararon la mezcla seductora de Gentlemen Take Polaroids (1980), altamente dependiente en la "recitación" del vocalista David Sylvian y de los arreglos electrónicos del teclista Richard Barbieri, antes de abrazarlo completamente, en Tin Drum(1981), la fusión étnica que se convertiría en la marca distintiva de la carrera solista de Sylvian.
Los Simple Minds, originalmente exploraron los reinos del rock progresivo, rock pomposo, glam-rock y synth-pop, en el límite entre Roxy Music y los Velvet Underground, a través del extenso y suculento Pleasantly Disturbed (1979), This Fear Of Gods (1980) y In Trance As Mission (1981), y eventualmente alcanzaron las listas de éxitos con los estribillos simples de Promised You A Miracle (1982),Waterfront (1984) y Don't You Forget About Me (1985).
Comercialmente hablando, los 80´s fueron dominados por la banda irlandesa U2, el fenómeno más sensacional en alcanzar las islas británicas desde los Beatles. Dirigidos por Bono (Paul Hewson) y el guitarrista The Edge, U2 el emergió del ambiente del pub-rock y el punk-rock, disminuyendo el tono fundamentalista de la revolución punk mientras al mismo tiempo enfatizando su tono populista. Comenzando con Boy (1980), tendieron un puente entre la vehemencia del punk-rock con el encanto de las masas por el pop y la música disco. Su música era visceral pero no violenta. El canto intenso de Bono, la sección de ritmos con tiempos tipo tribales o de blues de  "The Edge" servían para unir la melancolía de la música folk, los lamentos de la música negra, el fervor de la música gospel, y la grandilocuencia de las arias operísticas. Pero más importante, himnos tales como Sunday Bloody Sunday (1983) y Pride (1984) fusionaron el pesimismo histórico y la frustración adolescente. Un estilo más pensativo surgiría después en su carrera, llevando colecciones más restringidas tales como Joshua Tree (1987), seguido por conversiones a la música bailable, música industrial, música electrónica y así, en un intento desesperado de permanecer al día. Ellos pasaron su carrera tan lejos del filo de la navaja como era posible.
U2 alcanzó una simbiosis perfecta con el sentir utópico oscuro de su generación, que, a cambio, los aclamó como sus héroes. El fenómeno fue más social que musical, donde la música era reducida frecuentemente a reciclar ese "sentir" sobre el parloteo cada vez más patético de Bono y sobre los acordes cada vez más solemnes de The Edge. Sin embargo, se marcó un punto de referencia en evolución de la canción pop, porque, alrededor de temas inmortales del martirio y salvación, U2 erigió una épica moral de gusto universal. Si su apoteosis bíblica rayaba el mal gusto, sus baladas amargas y ritmos siniestros mantenían avivada la tristeza idealizada por generaciones de cantantes de protesta folk y cantantes callejeros de blues.

jueves, 1 de noviembre de 2012

This is Rock nº 101


Ya esta a la venta un nuevo numero de la revista This is Rock, el contenido de dicho numero, correspondiente al mes de noviembre es el siguiente:
Jeff Lynne es tan conocido por ser el lider y alma creativa de la Electric Light Orchestra, como por haber sido productor de grandísimos artistas del rock como George Harrison o Tom Petty, o haber sido uno de los integrantes de el supergrupo Travelling Wilburys entre otros. Jeb Wright se puso en contacto con es mítico perfeccionista musical, así como de increíble compositor y productor.
Mick Wall nos trae una de las grandes historias del rock jamás contada. Page y Plant componiendo solos en una mágica casita de Gales. Una portada que anunciaba a unos Led Zeppelin experimentando, alejándose de la cruda energía de su anterior álbum, arropándose con las leyendas locales e imbuyéndose de folk. ¡Una verdadera gran historia!
En 'Roots', su primer álbum en ocho años, el rey del slide de Texas, Johnny Winter toca y canta como un rebelde de tiempos pretéritos. Blandiendo sus guitarras Firebird y Lazer Signature, Winter ha recopilado algunas de sus canciones favoritas de Elmore James, Ray Charles, Bobby Blue Bland y otros.
Varios exponentes del rock angelino de los ochenta se aglutinan en "Cramp, Slash & Burn", libro que se ha editado recientemente en su versión digital del gran fotógrafo John Scarpati. Un viaje espacio temporal que contextualiza el eclecticismo rockero del que hacía gala la ciudad de los sueños en la década del spandex y Reagan.
El rock clásico se ha convertido hoy en un estilo propio, donde bandas muy diferentes entre si como Rival Sons, The Sheepdogs, Wolfmother o Graveyard ofrecen tributo a los grandes clásicos. Eldorado se han colocado en esa categoría gracias a la excelente dosis de bluesy hard rock que ofrece 'Antigravity Sound Machine'.
El guitarrista y principal compositor de Rival Sons, Scott Holiday canaliza el espíritu de Jimmy Page y Jeff Beck, y en el nuevo álbum de la banda, 'Head Down', infunde sus riffs e interpretación de la slide con el tipo de sentimiento que podrías escuchar en un álbum de Led Zeppelin o The Yardbirds. Holiday ama a sus héroes, y está ansioso por hablar de ellos.
Tin Spirits es la nueva formación en la que el guitarrista inglés Dave Gregory (ex-XTC) ha encontrado un asidero para seguir dedicado a la música.
Mike Blommfield fue uno de los grandes intérpretes americanos blancos de blues. En nuestro constante interés por rendir tributo a esos anti-héroes de la guitarra, hemos rescatado una vieja cinta de cassette del archivo de Steven Rosen. Esta entrevista fue hecha en 1975, justo antes de un concierto de The Electric Flag en Santa Mónica, California.
Sin duda Threshold son una de esas bandas que aún no han sido tratadas con justicia por la crítica y público general, y que dispone de un amplio arsenal de cortes que les respaldan como una de las propuestas más interesantes del metal progresivo.
Beardfish regresan con una nueva vuelta de tuerca llamada 'The Void', donde vuelven a reforzar las aristas más duras de su sonido y las sacan al frente para, al mismo tiempo, obtener algunos de los momentos más dulces y bonitos de su carrera. El propio Rikard Sjöblom tuvo a bien ponerse en contacto con This Is Rock para hablarnos algo más en profundidad del mundo de estos peces barbados.
Alejado de la imagen de rockero exitoso, Kolibrí es sólo un músico amante de los sonidos y buscador de experiencias soñadas en sus fantasías musicales. Aprendiz tardío de la guitarra ha conseguido el sueño que muchos buscan y pocos alcanzan: pertenecer a una banda de rock de máximo éxito con Marea.
Si cerramos los ojos y pensamos en dos palabras, metal y Portugal. ¿A qué adivino qué te ha venido a la mente? Lo más seguro que Moonspell, con un Fernando Ribeiro iluminado desde abajo como representación gráfica.
La banda TNT celebró su treinta aniversario dando un concierto en el Clarion Hotel de Trondheim. Tony Harnell volvió a subirse a un escenario con sus antiguos colegas. Al día siguiente tuvimos el placer de sentarnos con él.
Ademas este mes tambien podemos disfrutar de los contenidos habituales de la revista
The Essential Bon Jovi, Remember La Guardia High Tech Korg Backline Anthrax, American Dog, Hartman, Electric Mary, Night Ranger, Kamelot, Dana Fuchs, Rockstore, Guitarrista Leproso, Agenda. Novedades Marillion, Rival Sons, Supertramp, Steve Hackett, Mike Oldfield... On Stage The Flower Kings