
“One Size Fits All” supuso el ultimo álbum de estudio de Frank Zappa junto a sus Mothers Of Invention con quienes había grabado trece álbumes desde mediados de los sesenta.
Por ese año la formación de los Mothers estaba formada por George Duke a los teclados, Ruth Underwood a la percusión, Chester Thompson a la batería, Tom Fowler al bajo y Napoleon Murphy en los instrumentos de viento, además aparecen esporádicamente Johnny Guitar Watson y Captain Beefheart en varios de los temas de este álbum.
“One Size Fits All” es un trabajo mucho mas accesible y menos enrevesado que las anteriores obras de Zappa y contiene algunos de sus temas mas emblemáticos y complejos como es la jazz rock progresiva “Inca Roads”, en donde Zappa muestra su excelente dominio con las seis cuerdas, o “Can´t Afford No Shoes” un corte claramente R&B con un estilo funky demoledor.
El resto sigue su acostumbrada línea entre la seriedad instrumental y el toque humorístico y demente de sus satíricas letras como podemos escuchar en la balada vanguardista “Sofa”, la jam rock “Po-jama People”, la ecléctica “Florentine Pogen”, el boogie rock sarcástico “San Ber´dino” o la dinámica “Andy”.

Entrada la década de los ochenta, la banda alemana Eloy había actualizado su estilo adaptando su música a los nuevos tiempos y a los sonidos de los gustos musicales de la época, dejando atrás su rock progresivo con influencias del rock alemán, sus extensos desarrollos instrumentales y las estructuras sinfónicas, para centrarse en un pop progresivo de enorme calidad con temas bien estructurados pero sin demasiada complejidad instrumental.
De esta época son sus trabajos "Planets" (1981), "Time to the Turn" (1982), "Perfomance" (1983) y "Metromania" (1984).
Todos ellos seguían un patrón similar; un mayor protagonismo de los modernos sintetizadores, unas guitarras hard rock muy potentes, unos sonidos más accesibles y canciones de una duración mas convencional.
"Metromanía", con una espectacular portada diseñada por Rodney Matthews, alcanzo una tímida respuesta por un sector de la crítica especializada de la época, pero obtuvo sin embargo una gran acogida por parte de la numerosa comunidad de prog heads alrededor de medio mundo.
Entre sus surcos destacaban poderosamente la progresiva e hipnótica "All Life is One", el hard rock "Nightriders" o el blues rock progresivo "The Stranger".

Con su séptimo álbum, The Beatles demostrarían su grandeza al navegar por un estilo tan variopinto como fue la psicodelia sin perder la chispa de su identidad, una cualidad que supieron realizar con todos y cada uno de los estilos que la banda de Liverpool se plantearon durante toda su carrera.
Exprimiendo la faceta mas creativa de Lennon, Harrison y McCartney, este fue hasta aquellos momentos su trabajo mas rock y arriesgado.
Canciones como la soberbia “Taxman”, la oriental “Love You To” o la inspirada “I Want To Tell You”, fueron aportaciones de George Harrison, el cual por fin demostró su enorme talento compositivo que se había mantenido a la sombra del dúo Lennon-McCartney en los anteriores discos.
Por su parte John Lennon aporta las sensacionales “I´m Only Sleeping”, “Doctor Robert”, “She Said She Said”, “Tomorrow Never Knows” y “And Your Bird Can Sing”, quedando el lado melódico del álbum en las aportaciones de Paul McCartney con “Here, There and Everywhere”, “For No One”, “Eleanor Rigby”, “Got To Get You Into My Life” y “Good Day Sunshine”, mientras la humorística y adictiva “Yellow Submarine”, obra de Ringo Starr, se convirtió en la nota exótica del disco.
“Revolver” ha quedado como una de las grandes obras de The Beatles junto al “Sgt Peppers” y “Abbey Road”, y uno de los mejores discos de la historia de la música popular del siglo 20.

Pioneros en el campo de la experimentación, Electric Prunes tuvieron un papel decisivo en la segunda mitad de la década de los 60. Sus discos, llenos de una gran intensidad sonora, fueron probablemente uno de los preludios del underground y el rock progresivo, abriendo nuevas fronteras a los grupos que más tarde darían el surgimiento definitivo a la vanguardia.
Ellos dejaron atrás una interesante y ambiciosa colección de grandes discos dignos de estudio, como "The Electric Prunes", el cual contiene algunos de los mejores temas de toda la carrera del grupo como el clásico e inmortal “I Had Too Much to Dream” o las brillantes “About a Quarter to Nine” y “Get Me to the World on Time”.
Este primer disco fue la base del siguiente "Underground", su segundo LP, en donde ya mostraban cuáles eran los derroteros musicales del grupo.
En este "Underground" se observaba la creciente visión psicodélica y experimental del grupo, que a pesar de todo pasaría desapercibido para el gran público.
"Mass In F Minor", su tercer trabajo es aún mucho más experimental, un disco conceptual más cercano a una misa de rock que a un disco de pop convencional, que para hacerlo aún más complicado fue cantado en latín. Este trabajo inédito e inusual termina con la desintegración momentánea de la banda.
Sin embargo, en 1968 se publicaría el disco "Release Of An Oath", que siguiendo la tónica del anterior, no tiene mucha repercusión comercial, pero que curiosamente quedó inmortalizado en la famosa película "Easy Rider" gracias al tema " Kyrie Eleison".
"Just Old Good Rock and Roll" fue el epitafio de Electric Prunes, que pese a volver a los sonidos de sus orígenes volvería a fracasar estrepitosamente en el plano comercial.
Años más tarde la banda retornaría para algunos conciertos y se publicaron varios recopilatorios y grabaciones en directo de su época de esplendor, como el magnífico "Estocolmo 67", grabado en 1967 durante una gira europea, editado más de 30 años después, en una histórica grabación considerada como uno de los mejores shows en vivo de la era psicodélica.

Suzi Quatro esta considerada una de las grandes y mas importantes bajistas y cantantes de la historia y la primera que se convirtió en una mega estrella de la música rock.
Su extraordinario talento, la innegable elegancia y su gran capacidad para lograr que su sencillo rock and roll calaron muy hondo entre el publico, le granjeo innumerables éxitos en la década de los 70, en plena explosión del glam rock.
Su legado ha sido influencia fundamental en otras artistas como Joan Jett, Pat Benatar o Chrissie Hynde. Ella rompió moldes con su seductor traje de cuero, su carisma y su extraordinaria voz.
Himnos generacionales y ya clásicos contemporáneos como “Can The Can”, “48 Crash”, “Devil Gate Drive”, “Daytona Demon”, “Stumblin´In”, “If You Can´t Give Me Love” o “She´s In Love With You”, temas todos ellos pertenecientes a álbumes tan extraordinarios como “Suzi Quatro” (1973), “Quatro” (1974), “Your Mamma Wont´Like Me” (1975), “Aggro-Phobia” (1977) o “If You Knew Suzi...” (1978), fueron unos tremendos hits en los "Top of the Pops" de la década de los 70 durante la friolera de 101 semanas.
“The Girl From Detroit City” es un merecido homenaje en forma de box set recopilatorio, con cerca de un centenar de canciones en donde se hace un repaso extenso a toda su larga y fructífera carrera musical.
Rose's Pawn Shop es una banda que dio un soplo de aire fresco al sonido americano en el 2005, cuando se fundaron, ellos hacen de todo, desde música clásica ("clásica" si naciste en el sur de los Estados Unidos), bluegrass hasta country, pasando por folk, rock y el blues. "Dancing On The Gallows" fue el segundo trabajo de esta magnífica banda lanzado en 2010. Para entonces la banda estaba formada por Paul Givant, vocalista, guitarra y banjo, Tim Weed, mandolina, violín y voz, John Kraus, banjo, mandolina y guitarra, Stephen Andrews, bajo y el batería Christian Hogan.
Deudores del sonido de bandas como The Byrds o The Band, Rose's Pawn Shop manifiestan su estilo de folk y country rock en temas soberbios como "Strangers", "Debt Collector" o "Pine Box", temas todos ellos que si hubieran sido publicados en los años 70, hablaríamos de una joya del género americano.

Casi a mediados de los ochenta, Mike Oldfield busco expandir sus horizontes musicales y explorar otros estilos como ya había hecho, aunque de manera bastante sutil, con los álbumes “Platinum” (1979) y “QE2” (1980), y aún mas claramente con el siguiente “Five Miles Out” (1982), combinando elementos progresivos con la accesibilidad del pop.
Para esta nueva entrega Oldfield contaría con un plantel de lujosos artistas como el batería de Toto, Simon Philips, el cantante de Yes, Jon Anderson, la portentosa voz de Roger Chapman de Family, la extraordinaria cantante Maggie Reilly, el percusionista de Gong, Pierre Moerlen, los guitarristas Tim Renwick y Rick Fenn, el bajista Phil Spalding y el batería Morris Pert.
El tema principal, el cual ocupa toda la primera cara del vinilo original, comienza con una reafirmación del tema original de “Tubular Bells”, que durante los 20 minutos de duración, el multintrumentista británico va presentando una serie de viñetas musicales, a modo de tour de force, con momentos que bordean el rock duro, unas atmósferas hipnóticas y misteriosas con grandes percusiones y guitarras, desarrollando un fascinante tema progresivo, logrando con ello realizar una de las piezas mas emocionantes de dicho genero de toda la década de los ochenta.
La segunda cara del álbum esta enfocada en canciones cortas de pop accesible y mas comercial como las archiconocidas y pegadizas “Moonlight Shadow” y “Foreign Affair”, la rock “Shadow On The Wall”, o la lúdica y misteriosa “In High Places”, separadas por el interludio de la folk instrumental “Taurus 3”.

En 1980 Queen publicaron “The Game”, su octavo álbum, en el cual empiezan a mostrar su cara mas tecno y comercial y que al mismo tiempo se convierte en el trabajo que dividió a sus fans por su estilo demasiado mainstream.
Sin embargo, “The Game” guarda entre sus surcos una serie de temas que son de una incuestionable calidad, y que han pasado a la posteridad como lo mejor que hayan hecho como la funk disco “Another One Bites The Dust”, uno de sus temas mas emblemáticos y uno de sus grandes hits.
La épica “Crazy Little Thing Called Love” o la nostálgica “Save Me”, son musicalmente lo mejor de un álbum menospreciado por su fans mas puristas, pero que reboza gran calidad y que cuajaría el mayor éxito comercial a ambos lados del Atlántico hasta esos momentos.
De entre el resto destacan la poderosa funky rock “Dragon Attack”, la añeja “Play The Game” o la enérgica y sobresaliente “Need Your Loving Tonight”.
Pese al varapalo que recibiría por parte de un sector de la critica y de una parte de sus fans, “The Game” fue un punto de inflexión que marcaría un antes y un después en el devenir del futuro de la banda británica.

A mediados de los ochenta Kansas estuvieron alejados de los estudios de grabación durante varios años, por lo que cuando se anuncio el nuevo y esperado trabajo del grupo de Topeka, sus fans lo esperaron ansiosos, aguardando el regreso de aquella banda que tan buenos trabajos de espléndido rock progresivo habían facturado en los 70.
Sin embargo en este nuevo álbum titulado “Power”, la banda dejaba atrás ese estilo característico, por un rock melódico muy cercano al AOR, realizando un poderoso y interesante trabajo que no disgustaría totalmente a su amplia legión de fans.
En este nueva entrega ya no participarían tres de los pilares fundamentales del grupo como eran el guitarrista y co-lider de la banda Kerry Livgren, el bajista Dave Hope y el cantante y violinista Robby Steinhardt, sustituidos aquí por el guitarrista Steve Morse y el bajista Billy Grear.
Pese a perder su estilo inconfundible con esa intensidad progresiva y ese toque vanguardista que otorgaba el violín de Steinhardt, “Power” resultaría un mas que meritorio trabajo en donde sobresalían cortes poderosos como “Silhouttes In Disguise", “Tom 19” o la homónima “Power”, rock melódicos como “Can´t Cry Anymore" o “All I Wanted”, y acercamientos a los sonidos progresivos como queda patente en la esplendida instrumental "Musicatto”.

Con su séptimo álbum, Bruce Springsteen mostraba su cara mas alegre y desenfadada confeccionando un trabajo repleto de temas patrióticos y de enorme fuerza emocional, donde exponía su callejero rock and roll con unas nuevas texturas electrónicas.
Desde su icónica y nacionalista portada, Springsteen acentúo las sensibilidad del americano medio y del patriotismo mas arraigado.
Sin embargo este álbum en el fondo muestra una especie de desilusión por la realidad de la vida cotidiana norteamericana, todo ello bajo el sarcasmo y el humor como queda demostrado en la representativa y enérgica “Born In The USA”, un tema pegajoso con la voz desgarradora de Springsteen, una alegoría a los veteranos de la guerra del Vietnam.
La melancólica “Cover Me” y la adictiva y sencilla “Darlington City” dan paso a la alegre rock and roll “Working On The Highway” para volver a la melancolía con la sentida “Downbound Train” y la simple y emotiva “I´m On Fire”.
Ya en la segunda cara aparecen la rebelde “No Surrender”, la triste y oscura “Bobby Jean”, las adictivas “I´m Goin´Down” y "Glory Days”, para acabar con la rítmica y todo un hit en las listas, “Dancing In The Dark” y la cálida “My Hometown”, que dan por finalizado un álbum que nos va relatando los valores de la sociedad norteamericana a través de unas historias en clave poética y musical.
Con este álbum claramente orientado hacia los terrenos del pop rock mas comercial y contagioso, Bruce Springsteen lograría su mayor éxito a nivel mundial, convirtiendo su figura en una solida estrella del rock de masas.
Si retrocedemos hacia atrás a finales de los 70, muchas de las grandes bandas de rock progresivo se estaban moviendo hacia una dirección mas comercial y accesible al gran publico, ya que el punk, los sonidos de la música disco, el nuevo heavy metal, el AOR y otros nuevos estilos estaban de moda. Es por aquellos años cuando EL&P lanzaron su séptimo y a la postre su ultima obra antes de separarse hasta muchos años después cuando volverían a reunirse. “Love Beach" es probablemente el trabajo mas débil de toda su discográfica y aunque los fans y la critica lo vapulearon ferozmente, también es cierto que el trío británico no estaba haciendo nada diferente a lo que otras bandas como Yes, Genesis, Jethro Tull o Gentle Giant ya no hubieran hecho.
Sin embargo y mirando en la distancia este “Love Beach” no es tan mediocre como se percibió en el pasado, aunque si lo comparamos con sus anteriores álbumes estelares, este es sin duda un paso atrás y en la dirección equivocada.
Mirando en retrospectiva “Love Beach” sigue conteniendo mucho material solido como la encantadora pop progresiva “All I Want Is You”, en donde destaca la voz del inconmensurable Greg Lake y los magníficos teclados sinfónicos de Emerson, otro momento estelar es la dramática y majestuosa “For You”, con esa voz sedosa de Lake, los intrincados rellenos de batería de Palmer y el ágil piano de Emerson.
La grandilocuencia atenuada “Taste of my Love” nos retraen a los primeros años de la banda y “Canario” es un soberbio tema instrumental clásico y progresivo que permite a sus tres miembros mostrar su grandes dotes instrumentales.
La epopeya de 20 minutos “Memories of a Office and a Gentleman” es otro momento álgido de rock progresivo con esos sonidos que a principio de los 70 les hizo vender millones de copias alrededor del mundo y que los colocaría en la vanguardia del rock progresivo.
Sin embargo son las mediocres “The Gambler”, un blues pop fuera de lugar, o la azucarada “Love Beach”, las que en parte difamaron su aceptable calidad final y que precipitaría la disolución definitiva del magnifico trío británico.
En conclusión, “Love Beach” realmente no es tan terrible como fue recibido en un principio, ya que aproximadamente la mitad de las canciones son bastante buenas, aunque es cierto que la inclusión de algunas pistas pop genéricas le merma en su resultado final, pero el álbum aún vale la pena por ese puñado de composiciones fuertes que mantienen el sonido clásico de ELP.
¿Quizás fue la portada del álbum con la banda de pie en una playa de Bahamas con las camisas abiertas lo que más asustó a todos? Ciertamente no es la imagen que todos esperábamos de ELP, y tal vez fuera uno de los motivos (uno mas) de la difamación general por parte de sus mas acérrimos fans.

“On Stage”, el tercer álbum cronológicamente de Rainbow, es otro de esos dobles en directo imprescindibles y el cual para muchos, es el complemento ideal de mítico “Made In Japan” de Deep Purple, grabado cinco años antes y en el cual aparecía como en este, uno de sus grandes protagonistas como es el guitarrista Ritchie Blackmore.
Los temas que componen este directo fueron extraídos de la gira posterior al álbum “Rising”, durante los meses finales de 1976 en diferentes localizaciones de Alemania y Japón.
Con una puesta en escena donde sobresalía un impresionante arco iris de casi 15 metros de altura sobre el escenario, la banda formada además de Blackmore, por el vocalista Ronnie James Dio, el batería Cozy Powell, el bajista Jimmy Bain y el teclista Tony Carey, dejaron para la posteridad una grabación histórica y descomunal en donde sobresalen todos y cada uno de los seis temas que componen este doble álbum.
Para empezar con esa intro grabada extraída de “El Mago de Oz”, en la que se escucha la voz de la propia Judy Garland decir unas frases antes de la tremenda “Kill The King”, a la que se van sucediendo las grandiosas “Man On The Silver Mountain” y “Starstruck”, la sublime “Catch The Rainbow”, la fantástica “Sixteenth Century Greensleeves”, la frenética versión de Deep Purple, “Mistreated” y una monumental y excelsa versión del tema de The Yardbirds, “Still I´m Said”.
“On Stage” es el perfecto testimonio de una banda que en directo sonaba de manera apabullante y arrolladora y que lograría varios discos de oro por sus ventas a nivel mundial.

Mirage fue el octavo álbum de Klaus Schulze, lanzado en 1977 y al igual que sus anteriores obras “Timewind” y “Moondawn”, solo cuenta con dos largas piezas en un alarde de música visionaria en torno a las imágenes mentales. Aquí Schulze vuelve a mostrar una amplia galería de diferentes sintetizadores analógicos como el Moog no modular, los Farfisa o el Mellotron.
El resultado es suntuoso, una exploración cerebral y emocional a través del tiempo y del espacio que comienza con “Velver Voyage”, un recorrido cósmico, en donde hay cabida para extraños sonidos y profundos contrastes etéreos de sintetizador acompañados de una amenazante línea de bajo. En el segundo corte “Crystal Lake”, Schulze ofrece una de las piezas electrónicas progresivas mas brillantes que se hayan grabado jamás, repleta de melodías celestiales, repetitivas e oníricas, cubriendo gran parte de la composición un estado hipnotizante y por momentos aterrador.
En “Mirage” el músico germano confecciono una amplísima gama de sonidos electrónicos abstractos que se van incorporando progresivamente para crear una música imaginaria, progresiva, fascinante y única.

“The Power and The Glory” supuso el sexto álbum de Gentle Giant, y al igual que sus anteriores obras, este seguía la tónica de disco concepto, esta vez centrado en los gobernantes y los corruptos manejos de sus carreras políticas.
Por otro lado, el hecho de dedicarlo al mundo de la política justo el mismo año que estallaría el caso Watergate, a muchos les pareció oportunista y de hecho Richard Nixon se vio obligado a dimitir casualmente un mes después de la publicación de este disco en Estados Unidos y para entonces su famosa afirmación "I'm not a crook" fue motivo de risas y burlas en todo el mundo, de ahí que muchos pensaron que este disco en realidad hablaba del caso Watergate, algo que siempre negaron rotundamente los miembros de la banda.
Sin embargo musicalmente y a diferencia de las obras anteriores, aquí Gentle Giant imprime más fuerza y furia a sus canciones, con un rock mucho más visceral y crudo, pero sin dejar de lado las principales características del grupo.
La inicial y melódica “Proclamation” es al mismo tiempo la mas compleja y emocionante, todo lo contrario ocurre con “Aspirations”, una sencilla balada cercana a los sonidos pop que contrasta con la tremenda “Playing The Game”, un corte progresivo con movimientos dinámicos y complejos.
La encantadora “No God´s Man”, la edificante “The Face” y la hard rock progresiva “Valedictory”, conformaban otro álbum de Gentle Giant de una estructura musical escabrosa y poco accesible.
Aún así, y siendo su disco más difícil y menos convencional con muchos momentos irritantes y de difícil escucha, tuvo unas grandes ventas y un aceptable puesto 78 en el Billboard estadounidense, lo que para un disco progresivo de estas características supuso un rotundo éxito.
Diez años después de su ultima obra como solista (“Guitar Shop”, 1989), Jeff Beck, saldría de su largo retardo para confeccionar uno de los mejores trabajos enfocado a la guitarra eléctrica de la década de los 90.En este “Who Else!” el guitarrista británico hace un despliegue musical impresionante, fusionando el rock con el jazz, el blues y el funk, todo ello aderezado con los sonidos mas vanguardistas de los 90.
Un álbum repleto de sentimientos, sonidos antológicos, solos apoteósicos y notas arabescas soberbiamente interpretadas como queda demostrado en cortes como la bluesy “Brush With The Blues”, la vorágine electrónica “Psycho Sam”, la exótica “Blast From The East”, las rock “Space for the Papa” y “Even Odds”, la jazz rock “Angel (Footsteps)” o la delicada con inspiración celta “Declan”.
“Who Else!” fue el gran regreso de Jeff Beck, un álbum que esta casi a la altura de cualquiera de sus grandes obras de los 70 y 80, y que sonando fresco y sin perder un ápice su característico sonido, conserva su esplendoroso talento con las seis cuerdas que lo mantendría en la cúspide de la música rock en las puertas del nuevo milenio.

Finalizando la década de los 70, Mike Oldfield se replanteo su estilo musical repleto de las largas y sobrias suites instrumentales que ya había mostrado en sus impresionantes primeras cuatro obras ("Tubular Bells”, “Hergest Ridge”, “Ommadawn” e “Incantations”), en las cuales era prácticamente el único compositor, instrumentista y productor.
En 1979 llegaría su quinto trabajo en donde aparecía una larga suite complementada con piezas mas cortas y con una estructura mainstream. También este trabajo supone el comienzo de su experimentación con los sonidos electrónicos y la técnica de los modernos estudios de grabación.
Sin embargo su música sigue teniendo su sello característico, aunque con ciertas influencias muy sutiles de pop, funk y jazz en muchos momentos del álbum.
La cara A esta totalmente ocupada con la suite “Platinum”, que dividida en cuatro partes es sin duda el momento mas convincente de todo el álbum, desde la inicial y poderosa “Airborne”, un perfecto escaparate para el virtuosismo de Oldfield con las guitarras, hasta la brillante “North Star”, pasando por la contagiosa “Platinum” y la sencilla pero adictiva “Charleston”
Para la segunda cara Oldfield opta por unas canciones mas “convencionales”, y que a diferencia de la soberbia suite anterior, estas resultan mas previsibles, como la rock callejera “Punkadiddle”, la ambiental “Woodhenge” o la alegre “Into Wonderland”.

En 1975 Steve Hillage publicaba su primer álbum titulado “Fish Rising”, sin embargo por esa época el genial guitarrista aún pertenecía a la banda Gong por lo que obtuvo la colaboración de algunos de los compañeros de su banda madre para grabar este primer trabajo.
Entre otros aquí participan el batería Pierre Moerlen, el teclista Tim Blake, el bajista Mike Howlett o el saxofonista Didier Malherbe, además Hillage también contaría con el teclista de Hatfield and The North, Dave Stewart o Lindsay Cooper de Henry Cow.
En este primer álbum, Steve Hillage desarrolla un repertorio de tres canciones largas, la mayor parte de ellas instrumentales y complejas, el cual esta considerado uno de los mejores trabajos del rock progresivo de los 70.
En el tema de apertura “Solar Musick Suite”, Hillage nos adentra a los sonidos que ya había mostrado años atrás con su germinal banda Khan, un tema espacial y psicodélico de 17 minutos de alardes progresivos asombrosos. La dinámica y espacial “The Salmon Song” y la psicodélica “Aftaglid”, cierran un álbum exquisito e imprescindible de space rock y los mejores sonidos herederos de la escuela de Canterbury, que tendría continuación con los siguientes y soberbios “L” (1976), “Motivation Radio” (1977) y "Green" (1978).

Una vez hubo abandonado al grupo Yes, Peter Banks, (su puesto sería ocupado por Steve Howe), fundaría su primera banda llamada Flash, con la que publicaría tres grandes trabajos enfocados al rock progresivo.
Si para su álbum debut (“Flash”, 1972), contaría con su ex compañero en Yes, Tony Kaye a los teclados, para el siguiente "In The Can" publicado en 1972, prescindiría del mismo y consolidaría su nueva formación con Colin Carter en la voz, el bajista Ray Bennett y la batería de Michael Hought, que repetirían en el siguiente "Out Of Our Hands" (1973).
Musicalmente este álbum es una evolución lógica de Yes, pese a no contar con los teclados habituales en el rock progresivo, basando su estilo en la guitarra eléctrica y una base rítmica y melódica muy pronunciada
El extenso "Lifetime" de más de diez minutos es un ejercicio de guitarra del propio Banks con una variedad de ritmos que el grupo al completo despliega de forma soberbia. Lo mismo ocurre con "Black and White", otra progresiva pieza larga y exquisita.
Otras piezas como la ambiciosa “There no More” o “Monday Morning Eyes”, esta ultima con un trasfondo jazzistico y un ligero toque de R&B, son argumentos mas que suficientes para catalogar este álbum como una obra muy destacable dentro del panorama de la música progresiva de principios de los 70.

El séptimo álbum de Uriah Heep empezaba a mostrar el alejamiento de la mística y la fantasía de sus anteriores obras, produciendo lo que probablemente fuera su trabajo mas melódico y ecléctico hasta entonces.
Ya desde la propia portada del álbum, que a diferencia de las anteriores obras no estaba diseñada por Roger Dean, ya denotaba por donde iban los derroteros musicales de este nuevo trabajo.
Sin embargo musicalmente la banda sigue en plena forma, con un Ken Hensley sensacional que domina por completo las composiciones, aunque esta vez inclinado aún mucho mas hacia su trabajo con los teclados, siendo menos frecuente aquí la participación de Mick Box. Este álbum incluye uno de los temas mas famosos de los Uriah Heep, básicamente una versión ralentizada del clásico “Easy Livin´” y que pudo haber sido un éxito arrollador en el top ten si no fuera por que se prohibió su reproducción en las estaciones de radio por su controvertida letra.
En “Dreamer” la banda ejecuta un poderoso rock con mucho groove donde en una de sus pocas apariciones, Mick Box demuestra sus enormes riffs de guitarra y su melodía de vanguardia.
La legendaria y poderosa “Stealin´” nos conducen a “One Day”, que muestran el sonido característico de Uriah Heep, mientras la melódica “Sweet Freedom”, la medio tiempo “If I Had The Time”, la intrascendente “Seven Stars" y la sobria “Circus”, son la antesala del mejor momento del álbum, la espectacular “Pilgrim”, un épico tema progresivo, dinámico, poderoso y oscuro que retoma la temática fantástica ofrecida en los dos álbumes anteriores y que hace justicia al resultado final de un trabajo que reflejaba el gran talento y el gran estado de forma de Uriah Heep a mediados de los 70.

Una vez terminada la gira mundial para promocionar el sexto álbum de Journey, “Departure” (1980), uno de sus miembros fundadores, Gregg Rollie, decide abandonar la banda por causas personales, entre otros motivos, harto de los agotadores viajes y el estrés del status de mega estrella.
Sin embargo antes de abandonar, el propio Rollie recomienda al resto de miembros el posible sustituto, el teclista Jonathan Cain que provenía de la banda The Babys, el cual influyo decisivamente en el devenir del estilo de Journey en los próximos años, dotando la música del grupo con unas dobles armonías de teclados y guitarras y comenzando así la época mas gloriosa del grupo a nivel comercial.
El primero de ellos seria “Escape”, un álbum repleto de contagiosas e irresistibles melodías empezando por la emotiva "Don´t Stop Believin", que la convierte en una de las canciones por excelencia del AOR.
El resto del álbum muestra a una banda que interpreta canciones enérgicas y rítmicas, con excelentes armonías de guitarra y teclados creando un mundo sonoro fascinante.
Con la voz de uno de los mejores vocalistas de la historia como Steve Perry, se suceden temas magistrales como "Stone In Love", "Who's Crying Now" o "Open Arms", que se convierten de inmediato en obras inmortales de la música rock.
El álbum logra obtener nueve discos de platino y unas ventas globales que superan hoy en día los veinte millones de copias vendidas y toda una obra maestra absoluta de la música rock y el AOR en particular.

Laurent Voulzy pasará a la historia por una canción revival que fue un mega éxito mundial en 1977 y que aún hoy en día se escucha con muchísima frecuencia en las estaciones de radio de todo el mundo.
Nacido en París en 1948, inició su carrera a mediados de los años setenta colaborando con el autor y cantante Alain Souchon, integrante de la orquesta de Pascal Dane, además de componer para otros artistas, entre otras tareas, hasta finales de 1976, año en el que firmó un contrato con la RCA para editar sus propias composiciones.
Un año después publicó una canción de 15 minutos titulada "Rockollection" que llegó a ser número uno en muchos países de alrededor del mundo durante el año 1977.
Esta larguísima oda contaba con diez fragmentos de famosas canciones de los años 60 como “The Loco-Motion”, “A Hard Days’ Night”, “I Get Around”, “Gloria”, “(i Can´t Get No) Satisfaction”, “Mr. Tambourine Man”, “Massachusetts”, “Mellow Yellow”, “California Dreamin” y “Get Back”.
Durante las siguientes décadas Voulzy ha seguido editando “Rockollection” con diferentes modificaciones, hasta llegar la ultima publicada en el 2008, con un total de 22 fragmentos entre las que se encuentran; “Ticket To Ride”, “Fun, Fun, Fun”, “You Really Got Me” o “Jumpin´Jack Flash” entre otras.
Todas ellas están enlazadas con un interludio interpretado en francés que va relatando la historia de un joven, ya no tan joven y los recuerdos de adolescencia que le evocan estas melodías de los años 60, al que acompaña un nutrido coro de voces femeninas.
En 1979 publica "Le Coeur Grenadine", su primer disco tras el triunfal hit "Rockollection", un trabajo bastante alejado de su tema estrella en el que sólo destaca el tema que da título al LP, una buena balada pop suave y la versión de la canción de Serge Gainsbourg "Qui Est In, Qui Est Out".
Años más tarde, un álbum recopilatorio de 1989 titulado “Belle Ille In Mer”, lo devuelve a las listas de éxitos gracias al excelente post "Rockollection" con canciones como "Surfing Jack", "Les Nuits Sans Kim Wilde" (un homenaje a la cantante británica Kim Wilde) o la balada "My song of You".
Sin embargo la joya de este disco es una canción compuesta en 1978 titulada "Bubble Star", una de las mejores canciones del power pop francés de la historia, un tema irresistible con sabor beatle.
En sus siguientes trabajos, Voulzy, se enfoco más en los terrenos del cantautor con una cuidada producción y un sonido impecable, pero sin embargo en detrimento de sus exquisitas composiciones, aunque conservó ese revival de antaño en el tema "Le Povoir Des Fleurs", una espléndida canción con un estilo pop rock americano que le devolvería a las mieles del éxito.

El séptimo álbum de los irlandeses Thin Lizzy sucumbiría comercialmente por estar en medio de dos de sus obras mas emblemáticas como son “Jailbreak” (1976) y "Bad Reputation” (1977), además de por su estilo experimental y en cierta medida del tono melancólico y cadencioso que reflejaban el estado anímico de su carismático líder y principal compositor Phil Lynott.
Grabado el mismo año que el anterior “Jailbreak”, pero con cinco meses de diferencia, volvió a repetir la formación clásica compuesta por los guitarristas Scott Gorham y Brian Robertson, el batería Brian Downey, además del propio Lynott al bajo y las voces.
El armonioso ritmo esta presente en cortes como “Old Flame”, “Borderline” o “Sweet Maria”, mientras “Johnny the Fox Meets Jimmy the Weed”, es un ecléctico tema con raíces funk y pop con un ritmo pegadizo, por otro lado cortes como “Johnny”, “Rocky”, “Fools God” o “Massacre”, recuperan en parte el sonido característico de hard rock contagioso y adictivo.
Sin embargo el momento cumbre se encuentra con la sensacional “Don´t Believe A Word”, uno de los temas clásicos de la banda y todo un himno del hard rock de los 70.
Pese al varapalo comercial en comparación con otros álbumes, “Johnny The Fox” lograría un meritorio disco de oro en las listas británicas y se ha convertido en una de las obras esenciales de la banda irlandesa y todo un disco icónico del hard rock de la década de los 70.

En 1980 Fleetwood Mac publicaba el fantástico doble en directo "Live", donde se mostraba parte de las excelencias de la banda en vivo.
Fue grabado en diferentes localizaciones norteamericanas durante las giras posteriores a los álbumes ”Rumours" y “Tusk” durante los periodos que iban desde 1975 hasta finales de 1980.
Aquí están casi todos sus icónicos temas como "Sara" que se alarga en una coda de siete minutos, la épica y hipnótica "I´m So Afraid", esta ultima con un antológico solo de guitarra de Lindsey Buckingham o las eternas "Monday Morning", “Over & Over”, “Don´t Stop”, "Dreams", "Oh Well", "Rhiannon" o "Landslide".
Además aparecen tres temas nunca antes publicados como son “One More Night”, “Fireflies” y la versión de los The Beach Boys, “The Farmer´s Daughter”.
El recibimiento posterior por parte de publico y la critica les llevaría a conseguir varios discos de oro y unas enormes ventas en el mercado británico y norteamericano, manteniendo el alto nivel de la banda y logrando al mismo tiempo otro de los grandes directos de la década de los 80 y de la historia de la música rock.

A medida que transcurría la década de los ochenta en sus primeros años, Iron Maiden fueron dejando atrás sus claras influencias de heavy aderezado de punk rock, para adentrase en un heavy metal mas sofisticado y épico con relatos históricos y filosóficos como ya habían demostrado en el anterior y sensacional “The Number Of The Beast”.
Justo un año después del mencionado álbum, la banda ya olvida por completo esas influencias con un nuevo trabajo titulado “Piece Of Mind”, el segundo con el vocalista Bruce Dickinson en sus filas y en el cual aparecen temas de un gran desarrollo instrumental como “The Trooper” o “Flight Of Icarus”, las cuales pronto se convierten en dos himnos del heavy metal de la década de los ochenta.
Otros temas como la virtuosa “Where Eagles Dare”, dejan entrever por donde seguirán los derroteros musicales de la banda y las progresivas y melódicas “To Tame a Land” o “Revelations”, auparon a este “Piece Of Mind” hasta los primeros puestos de las listas de éxito de medio mundo y unas ventas que superaron con creces los dos millones de copias vendidas a nivel mundial.

En 1981 Pat Metheny publicaba el que es sin duda su álbum mas experimental y progresivo, “As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls”, en el cual además de las dosis habituales de jazz fusión, Metheny se adentra en los terrenos del rock de manera bastante sutil gracias a un elegante y sofisticado grado de complejidad.
La primera cara del álbum esta conformada totalmente por la épica y progresiva “As Falls Wichita...” mas de veinte minutos de ambientes tranquilos y relajados en donde el teclista Lyle Mays logra crear una atmósfera oscura y flotante mientras Metheny se encarga de diversos instrumentos de cuerda y que junto a las percusiones exóticas de Nana Vasconcelos, dotan a esta excelsa pieza en uno de los momentos mas memorables de toda la carrera del guitarrista norteamericano.
En la segunda cara, con un tono mas "convencional", aparecen la dinámica “Ozark” un tema repleto de guitarras acústicas y teclados de jazz rítmico muy animado, la elegante y sofisticada “September Fifteenth” y la pegadiza y contagiosa “It´s For You”, logrando entre todas ellas un álbum que se ha convertido en uno de los hitos del jazz rock.

“Recorded Live” fue el segundo álbum en directo de los británicos Ten Years After, los cuales cinco años antes habían publicado el estupendo disco en vivo “Undead”, cuando aún grababan bajo el sello Deram.
Publicado oficialmente a mediados de 1973, su lanzamiento fue debido en parte para paliar las docenas de álbumes piratas que inundaban el mercado, la mayoría de ellos de una pésima calidad y así de esta manera, contentar a sus cientos de miles de fans con una grabación oficial y decente de sus espectaculares shows en vivo.
Para la grabación de este doble directo la banda utilizaría el famoso estudio móvil de The Rolling Stones, y las tomas fueron extraídas de diferentes conciertos celebrados durante el mes de enero de 1973 durante la gira europea y mas concretamente en las ciudades de Paris, Frankfurt y Amsterdam.
"Recorded Live" contiene momentos verdaderamente memorables de intenso blues rock como la inicial "One of These Days", un poderosos blues rock progresivo, la blues hipnótica “Help Me”, la frenética rock “Choo Choo Mama”, o una antológica versión de “I´m Going Home”.
Pese a estar injustamente oscurecido por otros dobles directos de la época mas mediáticos, “Recorded Live” esta considerado uno de los mejores álbumes en vivo de la década de los 70.

Con su tercer álbum la ELO continuaba su transformación hacia terrenos más pop y accesibles y supuso un gran paso "adelante" en ese proceso, sin embargo aún conservan mucho de su faceta progresiva de antaño como demuestra esa espectacular sección de cuerdas y el sinfonismo clásico de sus álbumes anteriores. En comparación con el álbum anterior, hay una nueva incorporación como miembro permanente en la banda, Mik Kaminsky (violín), por lo que el resto se completaba con el líder Jeff Lynne (guitarras, voces y producción), Richard Tandy (teclados), Bev Bevan (bateria), Mike Edwards (cello) y Michael de Alburquerque (bajo).
La inicial “Ocean Breakup/King Of The Universe” continua con la linea de su asombroso primer álbum con esos fastuosos arreglos de cuerda, mientras el legado de The Beatles esta presente en los cortes “Bluebird is Dead” y en “Oh No Not Susan” en donde Lynne no oculta su fascinación por los Fab Four, especialmente en los impresionantes minutos finales. Siguiendo este flujo de música casi ininterrumpida (las canciones están casi vinculadas), llega el gran hit del album, “Showdown”, que realmente establece el estilo musical de la ELO en los años sucesivos, un tema simple, efectivo y pegadizo que entraría en los puestos altos de las listas de éxitos.
La cara B comienza con “Daybreaker” un tema instrumental bastante optimista, otra canción bastante impresionante e inventiva, a la que siguen la comercial y contagiosa “Ma-Ma-Ma-Belle” o la entrañable pop rock “Dreaming of 4000”. Para el final del álbum nos encontramos con otro punto culminante con la progresiva “In The Hall of the Mountain King”, originalmente compuesta por el compositor noruego Edvard Grieg, que cobra aquí una versión sobredimensionada con unas guitarras pesadas y unos arreglos de cuerda sobresalientes.

Este es uno de los mas grandes discos la música rock de todos los tiempos, un álbum que logra el equilibrio perfecto entre lo técnico y lo emocional y sin duda alguna el momento cumbre de los canadienses Rush.
"Moving Pictures" cerraba de manera apoteósica la segunda etapa del grupo, la denominada "etapa progresiva", sin embargo en este octavo álbum el trío suena aún mas natural y menos pretencioso que en los tres trabajos anteriores a este.
Aquí todo fluye maravillosamente, incluidos los magníficos sintetizadores capturados de manera primorosa y con una producción impecable por parte de Terry Brown.
Los siete cortes que componen el disco son todos ellos una perfecta muestra del virtuosismo de Neil Peart, Geddy Lee y Alex Lifeson, empezando por el aura atractiva de esa fantástica canción "Tom Sawyer", a la que siguen joyas como la brillante "Red Barchetta", o la antológica "YYZ", en donde los tres músicos muestran una sincronización perfecta de maestría instrumental sorprendente.
"The Camera Eye" muestra la faceta progresiva de Rush en su máximo esplendor y temas como la inquietante "Witch Hunt" o la cruda "Vital Signs", junto a la pegadiza "Limelight", conforman un álbum esencial que después de 30 años, sigue estando a la cabeza de las grandes obras del siglo 20, un disco tan imprescindible como único en la historia de la música contemporánea.

“Afraid Of Sunlight” supuso el octavo trabajo de los británicos Marillion, y al igual que el anterior “Brave” (1994), esta confeccionado a modo de disco conceptual, esta vez la fama y el ocaso, son el denominador común de la trama del álbum.
La atmósfera oscura de la primera pista “Gazpacho”, es una clara referencia a la violencia domestica, mientras el humor de la banda esta presente en la parodia que hacen de Brain Wilson con “Cannibal Surf Babe”, una clara alusión al sonido de los Beach Boys en clave progresiva.
El resto esta compuesto por la oscura y acústica “Afraid of Sunrise”, la cual da paso a la dramática e inquietante “Out Of This World”, la rock “Afraid of Sunlight”, y la emotiva “Beyond You”, mientras que la hermosa medio tiempo “Beautiful”, es una de sus canciones mas aclamadas en sus directos, y la contundente “King”, esta ultima es uno de los cortes mas agresivos de toda la carrera del grupo, con un comienzo escalofriante en donde escuchamos muchas muestras de radio sobre la muerte de Elvis Presley y otras personas conocidas, que en poco tiempo se convirtieron en víctimas de su propio éxito y la cual termina con un final estremecedor, conformando todas ellas uno de los trabajos mas coherentes de Marillion, en el cual hay grandes dosis de emoción, complejidad, excelentes instrumentaciones, y unas letras conmovedoras y evocadoras, pero que al mismo tiempo es uno de sus trabajos mas accesibles para el gran publico.

Gentle Giant siempre fueron una rara avis dentro de la música rock y su estilo difícil de digerir para muchos seguidores del genero progresivo. Ellos combinaban una música desafiante y variada en donde se daban cabida la música medieval, las voces a Capella, pasajes de delicada belleza y momentos de enérgico rock.
Todos estos caminos musicales y muchos mas, a veces confluyen en un mismo tema, algo que podría ser parte de la descripción general del llamado rock progresivo.
Solo aquellas mentes musicales mas abiertas, encontraran la música de Gentle Giant accesible, y aunque ciertamente ellos nunca superaron por completo el status de banda de culto por acercarse demasiado a la popularidad y el reconocimiento de la critica, nunca sonaron como ninguno de los pesos pesados contemporáneos como Genesis, Jethro Tull, Yes, EL&P o Pink Floyd por solo poner algunos pocos ejemplos.
En 1975 llegaría “Free Hand”, la séptima obra de la banda, un álbum que sin llegar a la complejidad de obras como “Acquiring the Taste” (1971), “Octopus” (1972) o “Power of The Glory”, ni a trabajos posteriores mas accesibles como “Interview” (1976), los lograría mantener en un lugar privilegiado dentro de estilo progresivo de mediados de los setenta.
Un álbum denso, complejo e impecable, en donde desde los arreglos vocales de la medieval “On Reflection”, la alucinante y mecánica musical de “Free Hand” con esos entresijos instrumentales al mas puro estilo del jazz rock, la impresionante y melódica “His Last Voyage”, o la desafiante y sofisticada “Talybont”, sin dejar de mencionar la excelente folk rock “Mobile” y la brillante y accesible “Just The Same”, confirman todas ellas, el que tal vez sea su álbum mas aclamado y reconocido a nivel internacional, al mismo tiempo que su obra mas esencial y considerada una de los joyas del rock progresivo de los setenta.

En el 2002, Supertramp, lanzaría su onceavo álbum “Slow Motion”, en el cual su estilo se derivaría hacia un ritmo mas suave y jazzistico y en cierta medida también recuperaban su característico sonido después del comercial “Free As A Bird” y del meritorio “Some Things Never Change”.
Rick Davies volvería a contar con el cantante Mark Hart en un intento de conseguir mas variedad musical a su estilo, además de la colaboración del guitarrista Carl Verheyen, mientras en el resto de la banda figuraban los miembros originales John Helliwell y Bob Siebenberg, mas el bajista Cliff Hugo, quien había sustituido a Dougie Thompson algunos años atrás.
Cambiar a un sonido mas relajado y suave fue una mejora sustantiva y eso fue lo que sucedió con este “Slow Motion”
El tema que lleva por titulo el álbum es la encargada de abrir este trabajo, con un ritmo adictivo y pegadizo, mientras “Over You” muestra la faceta experimental del grupo con un corte cercano al doo-wop con un ritmo fuerte y contagioso no muy diferente al mostrado en “My Kind of Lady” del álbum “Famous Last Words”.
La vivaz “Tenth Avenue Breakdown” es el momento mas progresivo con ese ritmo animoso que nos trae recuerdos a la soberbia “Child of Vision” del "Breakfast In America”, con un interludio final instrumental en donde la guitarra de Verheyen toma el protagonismo con su espectacular solo, por otro lado recuperan la inquietante armónica y los vientos en la bluesy “A Sting in the Tail”.
La jazzistica “Bee In Your Bonnet” es junto con la mas oscura y compleja “Dead Man´s Blues”, otros de los puntos culminantes de este disco que como curiosidad contiene una pista que fue compuesta para su tercera obra “Crime of the Century” en 1974 y que nunca fue publicada oficialmente en ningún otro trabajo titulada “Goldrush”.
Este terminaría siendo el ultimo álbum de estudio de Supertramp, y aunque la banda después de este lanzamiento han regresado en varias ocasiones con Davies a la cabeza, siempre ha sido con fines esporádicos para giras alrededor del mundo.

En 1973 Todd Rundgren se encontraba en su cúspide creativa, publicando una serie de álbumes brillantes y innovadores como fueron “Runt” (1970), “Runt, The Ballad of Todd Rundgren” (1971) y el excelso “Something / Anything” (1972). Con su cuarto lanzamiento, volvía al formato del álbum sencillo aunque de larga duración, con cerca de los 60 minutos en 19 canciones.
Para este grabación contaría con el apoyo de una gran cantidad de músicos de renombre como Rick Derringer, David Sanborn, Randy Brecker o Mike Brecker, entre otros muchos, los cuales enriquecieron la paleta musical de este sobresaliente cuarto trabajo del músico norteamericano.
“A Wizard, A True Star”, se divide en dos caras totalmente diferentes, una primera compuesta por doce composiciones cortas a modo de suite que representan un viaje desafiante en donde se pueden escuchar desde delicadas versiones como “Never Never Land”, del musical Peter Pan, hasta temas de una locura deliciosamente incoherente como “Dogfight Giggle”, pasando por la excelente “Zen Archer”, el momento mas progresivo y largo de esta primera cara del álbum.
Para la segunda, el musico se reserva su lado mas convencional pero conservando la fina diversidad de la cara anterior, en donde sobresalen algunos viejos temas del pop norteamericano con ese estilo característico del sonido Motown con las versiones de los Delftonics “La La La Means I Love You”, “Ooh Baby Baby” de The Miracles o la de The Impressions “I´m So Proud”, sin dejar de mencionar las de cosecha propia como son las fantásticas ”Sometimes I Don´t Know What to Feel” o el epilogo “Just One Victory”, que cierran de manera espectacular este soberbio trabajo de uno de los mayores genios de la música popular del siglo 20.

Después del enorme impacto que supuso el sexto álbum de Supertramp, “Breakfast in America”, las diferencias musicales entre sus dos líderes empezaron a aflorar de manera alarmante, así que para el siguiente lanzamiento decidieron componer por separado para el que seria el canto del cisne del grupo con su formación mas exitosa.
“Famous Last Words” denota esa falta de compenetración y una gran disparidad de criterios en el resultado final, y aún así y pese a no lograr las excelencias musicales de obras como “Crime of the Century” o el mencionado “Breakfast in America”, reboza brillo y calidad con una serie de canciones adictivas y pegadizas.
Son sin duda los temas compuestos por Rick Davies los que muestran la faceta mas progresiva de la banda, como queda demostrado en la jovial “Put On Your Old Brown Shoes”, la progresiva “Bonnie”, la hermosa y melódica “My Kind Of Lady” o la sinfónica “Waiting So Long”, mientras que las escritas por Roger Hodgson tienen ese sutil toque de pop sencillo y contagioso como queda patente en piezas como la adictiva “It´s Raining Again”, la acústica “Know Who You Are”, la armoniosa “Crazy”, la excelente “C´est le Bon” o la angustiosa “Don´t Leave Me Now”.
Pese a la evidencia de la ruptura del binomio Davies-Hodgson, el álbum lograría unas ventas mas que aceptables, alcanzando varios números unos alrededor del mundo y media docena de discos de platino.

Strawberry Path fueron otra de esas bandas niponas desconocidas para el gran publico en general que apenas tuvieron mucho recorrido, mas allá de un interesante álbum basado en los afilados riffs y solos de guitarra eléctrica y una poderosa batería.
Formados a principios de los 70 por el baterista Hiro Tsunoda y el guitarra, bajo y voz Shigeru Namuro, su único lanzamiento data del año 1971 y lleva por titulo “When The Raven Has Come The Earth”, publicado bajo la subsidiaria japonesa de Philips.
En este único trabajo, el dúo muestra su enorme influencia por el hard blues rock de la época heredero de artistas coetáneos como Grand Funk Railroad, Jimi Hendrix o Deep Purple como queda demostrado en los potentes cortes “I Gotta See My Gypsy Woman”, “Five More Penies” o “Woman Called Yellow Z”, mientras “Second Fate”, “Maximun Speed Of Moji Bird” y el tema que da titulo al álbum, son acercamientos al hard rock progresivo.
Poco después de este lanzamiento las banda decidiría cambiar de nombre pasando a denominarse “Flied Egg”, sin embargo y pese a ello, algún tiempo mas tarde se disolvieron definitivamente.

Si tuviéramos que elegir el álbum favorito de Judas Priest entre todos sus fans, “Screaming For Vengeance” estaría sin duda entre los tres primeros, y es que con este trabajo la banda originaria de Birmingham lograba la madurez total con respecto a sus obras anteriores, completando un disco de enorme heavy metal, en donde los riffs son verdaderas ráfagas de ametralladora y la voz aguda de Rob Halford corta como una hojilla de afeitar.
Además supuso su trabajo mas exitoso en los Estados Unidos, logrando varios discos de platino y puestos muy altos en las listas de medio mundo.
Un trabajo tan solido como vibrante que contiene una retahíla de temas a cual mas penetrante como la inicial y asesina “Electric Eye”, con ese frenético ritmo machacón, o la acelerada “Riding on The Wind”, con “Bloodstone”, la banda baja una marcha con un potente y pesado hard rock, mientras "(Take These) Chains” y “Pain and Pleasure” parecen dar un respiro al furioso ritmo del álbum con potentes y poderosas piezas de heavy rock, pero manteniendo el pie en el freno, sin embargo pronto vuelven a poner la quinta marcha y aceleran en el ultimo tramo del álbum con “Screaming for Vengeance”, “You´ve Another Thing Coming” y la pegadiza “Devil´s Child”.

Casi a mediados de los ochenta Camel publicaba su décimo álbum, en donde repetían los mismos esquemas musicales del anterior e interesante “The Single Factor”, pero dotando la música de una mayor complejidad y profundidad progresiva sin que por ello dejara de ser asequible y adictivo.
Por entonces la banda liderada por Andy Latimer había sufrido numerosos cambios con respecto al anterior trabajo en donde solo repetirían el bajista David Paton y el cantante Chris Rainbow (ambos colaboradores habituales de The Alan Parsons Project), además de Mel Collins al saxo, Paul Burgess a la batería y los teclistas Haydb Bendall y Ton Scherpenzeel.
Grabado a modo conceptual sobre los años de la construcción del muro de Berlín en la década de los 60, su repertorio esta basado principalmente en las espléndidas melodías de guitarra de Latimer y pese a esa trama conceptual, ese concepto nunca llega a dominar la música grabada aquí.
Todo ello queda demostrado en la sublime instrumental que da titulo al álbum, con un Andy Latimer sobresaliente en las partes de guitarra o la contundente “West Berlin”, mientras la épica “Pressure Point”, pone el momento mas progresivo del álbum, sin dejar de mencionar la mas pegadiza y comercial “Cloak and Danger man” o la tensa "Refugee”, con las cuales conforman uno de los proyectos mas completos de la década de los ochenta del grupo británico y que paso bastante desapercibido injustamente teniendo en cuenta la enorme calidad que atesora.

En 1975 Nazareth lanzaba la que a la postre seria su obra maestra y al mismo tiempo su álbum mas exitoso a nivel comercial. Como era norma habitual en la banda escocesa, en esta sexta entrega se combinan excelentes temas propios con versiones de otros artistas, pero siempre estos últimos bajo su inconfundible sello.
Entre las primeras nos encontramos la inmortal “Hair Of The Dog”, un hard rock que contiene unos riffs de guitarras mágicos y contundentes, la poderosa heavy rock “Miss Misery”, la blues rock “Changin´Times”, la deudora del blues sureño “Whiskey Drinkin´Woman” y la extensa y pesada “Please Don´t Judas Me”, sin duda el momento mas memorable del álbum, una pieza que se mueve entre el hard rock, el rock progresivo y los sonidos psicodélicos. Entre las versiones se encuentras la emotiva “Love Hurts”, tema original de los Everly Brothers, la bluesy “Guilty” de Randy Newman y la visceral “Beggars´Day” de los Crazy Horse.
En definitiva, “Hair Of The Dog” es otro soberbio álbum de los escoceses, en donde volvieron a demostrar su genialidad a la hora de componer una serie de canciones conjugando múltiples influencias de manera brillante y logrando un estilo coherente y versátil dentro del panorama del hard rock de los setenta.

Para el segundo álbum de The Eagles, sus miembros por entonces (Bernie Leadon, Don Henley, Glenn Frey y Randy Meisner), decidieron ir un poco mas allá y confeccionaron un trabajo conceptual sobre los forajidos y pistoleros del viejo oeste. Para ello la banda se inspiraría en textos de antiguas historias americanas en donde se relataba la vivencias de algunos forajidos capturados y asesinados en la década de 1890.
El resultado fue este “Desperado”, el álbum en donde mejor manifiestan su vena mas country con absoluta claridad. Desde el tema que da titulo al disco, uno de sus temas mas emblemáticos, una aterciopelada balada country, hasta la agresiva “Out of Control”, The Eagles demuestran su diversidad de paletas de sonidos e intensidades con un trabajo admirable y sorprendente. Pero no solo de estas dos canciones vive el álbum, además aparecían cortes tan sobresalientes como la elegante “Tequila Sunrise”, la impetuosa “Out Man”, la sentida “Saturday Night” o las folk “Twenty One” y “Certian Kind Of Fool”.
Pese que al principio este álbum fue recibido con cierta frialdad por sus fans, con el paso del tiempo fue obteniendo el éxito merecido, logrando por sus ventas varios discos de platino y alcanzando el status de disco de culto y una de las mejores obras de grupo californiano y toda una joya del country norteamericano.

Con este álbum Scorpions conquistarían por fin el tan ansiado mercado norteamericano, logrando un disco de platino y entrando por primera vez en el top ten del Billboard.
Sin embargo Scorpions ya por esa época tenían un gran renombre fuera de Europa, como por ejemplo en el mercado japonés, donde todos sus álbumes anteriores habían tenido una gran acogida y venerados por el publico nipón como que queda demostrado en su doble en directo “Tokyo Tapes” (1978).
Parte del éxito de este nuevo disco esta en el hit “No One Like You”, con ese pegadizo ritmo y esos riffs de guitarras adictivos adornados con unas melodías vocales irresistibles.
Además de esta espectacular canción sobresalían las incendiarias “Dynamite”, “Blackout” y “Can´t Live Without You”, la preciosista “Arizona”, la irresistible balada “When The Smoke Is Going Down” o la demoledora “China White”. Con este, su octavo trabajo, la banda germana conjugo sabiamente la comercialidad y el heavy rock, en un álbum tan adictivo como pegadizo e irresistible, que gustaba tanto a los fans del heavy metal como al publico en general.

Para los mas acérrimos fans de Van Morrison, “Astral Weeks” es su obra cumbre y la mas fundamental de toda su carrera, un álbum en donde el irlandés fusionaba perfectamente el folk acústico, el jazz y el blues americano, todo ello bajo el aura de una serie de músicos que habían tocado con grandes artistas como Miles Davis, Harry Belafonte, Ron Carter o Archie Shepp. Sin embargo es el siguiente “Moondance”, con el que consigue el beneplácito del gran publico debido a un repertorio mas equilibrado y variado de canciones.
También es el álbum en donde se encuentran muchos de sus grandes clásicos como “Moondance”, una soberbia pieza bajo el embrujo del swing, o la gospel “Brand New Day”, sin dejar de mencionar otras soberbias canciones como la country “And It Stoned Me”, la soul “Crazy Love”, la R&B “These Dream Of You”, la animada “Glad Tidings” o la melódica “Caravan”, además de acercamientos a sus raíces folk como queda demostrado en la hermosa “Into The Mystic”.
La gran aceptación del álbum por parte del gran publico le llevaría a conseguir varios discos de platino a ambos lados del Atlántico y unas asombrosas ventas con mas de tres millones de copias vendidas solo en el mercado norteamericano.

El tercer álbum de David Bowie llegaría casi un año después de “The Man Who Sold The World”, el trabajo que confirmaría al músico británico como una mega estrella del glam rock, y en donde volvía a mostrar esa imagen sexualmente ambigua.
En esta ocasión Bowie nos deleita con un trabajo repleto de matices de folk, pop, rock y ramalazos de la música de cabaret, un disco que se convirtió en un claro referente en la historia del pop-rock.
Compuesto por enormes composiciones como la arreglada y portentosa “Life On Mars”, la sentimental “Andy Warhol”, la alegre pop “Kooks”, la glam rock “Queen Bitch, la inocente y lúdica “Fill Your Heart” o la enérgica “Changes”, con todas ellas demostraban la enorme capacidad creativa de un genio como Bowie tan camaleónico como portentoso y con una extraordinaria personalidad. Su grandeza estaba en conjugar de manera asombrosa tal cantidad de estilos sin entrar en la incoherencia musical.
Para esta tercera entrega Bowie había contado con su mano derecha Mick Ronson a la guitarra, Rick Wakeman a los teclados, Trevol Bolder al bajo y al batería Mick Woodmansey y que bajo la supervisión del productor Ken Scott, conformaron uno de los álbumes fundamentales en la carrera del Duque Blanco y uno de los 500 mejores discos de la Historia.