lunes, 13 de diciembre de 2021

Supertramp-Breakfast In America (1979)

Antes de que Supertramp publicaran “Breakfast In America” en 1979, ya tenían tras de si una serie de sencillos enfocados a las listas de éxitos como fueron “Bloody Well Right”, “School”, “Give A little Bit” o “Dreamer”, sin embargo nunca antes tuvieron o casi mejor seria decir, se atrevieron a escribir y componer tantas canciones pop tan pegadizas en un solo álbum como en este.
Si bien es cierto que Supertramp nunca fueron excesivamente progresivos, pese a contener entre todos sus álbumes cortes netamente con estructuras progresivas, siempre desde una perspectiva melódica con énfasis en las armonías vocales y en la melodía, las cuales tenían tanta importancia como los propios arreglos, con lo que conseguían el contrapunto perfecto entre las canciones pop gloriosamente vibrantes, unas letras inteligentes, unos arreglos deslumbrantes y un exquisito estilo de art-rock.
Sin embargo “Breakfast In America” también supuso la excusa perfecta para que muchos críticos intolerantes de la época, les acusaran de alejarse de su propuesta progresiva hacia derroteros mas comerciales, con canciones pegadizas y accesibles al gran publico, creando una obra repleta de canciones exitosas, con seis singles, todos ellos ocupando las listas de medio mundo, algo que por otra parte los alejaba del mundo progresivo de manera casi rotunda.
Ya se advertía lo que este álbum ofrecía cuando se radiaron sus tres primeros singles de adelanto con las melodías memorables de “Breakfast In America”, “The Logical Song” o “Goodbye Stranger”, temas de enorme impacto a las que se unían las melancólicas “Lord Is It Mine” y “Casual Conversations”, la dinámica “Gone Hollywood”, la cristalina y melódica “Oh Darling” o la gloriosa “Take The Long Way Home”, para acabar con la progresiva y frenética “Child of Vision”.
“Breakfast In America” se convirtió en el álbum mas exitoso de Supertramp con unas ventas que superaron con creces los veinte millones de copias a nivel mundial y logrando el Grammy a la mejor grabación en 1980, al mismo tiempo que esta considerado uno de los 50 mejores álbumes de la década de los setenta.