Moby Grape lo tenían casi todo para ser una de las mas grandes bandas de la historia, pero pese a que su carrera fue intensa también lo fue desgraciada, en lo que casi todo lo que podría salir mal lo hizo, desde un pésimo manejo promocional por parte de su discográfica, hasta una amplia variedad de problemas legales, un trato bochornoso por parte de su manager o diferencias creativas y personales entre los miembros de la banda. En muchos sentidos, la historia de Moby Grape es similar a la de otras cientos de bandas de la costa oeste norteamericana que triunfaron brevemente y que luego fracasarían estrepitosamente. Ellos seguían la estela del rock and roll de los Stones, la esencia de The Byrds y la magia de Hendrix. Todos los grandes sellos discográficos competían por hacerse con ellos. A menudo identificados con la escena psicodélica de San Francisco, en realidad su especialidad era combinar todo tipo de música de raíces, desde el folk hasta el blues, pasando por el country, el rock and roll clásico y unos grandes arreglos de triple guitarra con múltiples capas. Pero su álbum debut homónimo fue su único momento de triunfo incondicional. Un álbum explosivo con una serie de canciones geniales y perfectas ilustradoras del sonido de flower power de San Francisco. Sin embargo y entre otros muchos infortunios, la discográfica tuvo la “feliz” idea de lanzar cinco singles del álbum al mismo tiempo, lo que mermaría una mas amplia difusión del disco. Pero a pesar de estas desafortunadas circunstancias el debut de Moby Grape sigue siendo muy respetado como uno de los mejores álbumes de la era psicodélica.
