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martes, 23 de mayo de 2023

Neil Young and Crazy Horse-Re·ac·tor (1981)

“Señor, dame la serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, fortaleza para cambiar lo que puede ser cambiado, y la sabiduría para conocer la diferencia”. Con esta plegaria en latín, se inicia el undécimo álbum de Neil Young, flanqueado por sus inseparables Crazy Horse.
Si su titulo no estuviera ya ocupado por Bob Dylan, en lugar de “Re·ac·tor”, hubiera sido mas apropiado el de “Blood On The Tracks”, por que difícilmente se puede encontrar un álbum tan guerrero y con tanto coraje en sus surcos como este.
Con alusiones a temas poco recurrentes en los años ochenta como la Guerra del Vietnam, “Re·ac·tor”, fue lanzado a finales de 1981 bajo el sello Reprise, el ultimo con esta discográfica antes de que firmara un nuevo contrato con la Geffen Records, con la cual estaría gran parte de la década de los ochenta, iniciando con ello su época mas oscura y mediocre.
“Opera Star” de claro manifiesto rock en perfecta continuidad con “Rust Never Sleeps”, es el corte que inicia de manera abrumada este álbum, mientras en “Surfer Joe And Moe The Sleaze”, la personalísima guitarra de Young  juguetea sobre un fondo de voces para contarnos historias de borracheras, despilfarros y excesos obscenos en un tono mas tranquilo y melódico.
“T-Bone” y “Get Back On It”, son obsesivos y rítmicos homenajes a las raíces negras del rock, la primera en un tono histérico y la segunda mas cercano al boogie blues, con la que ponen punto y seguido a la primera cara del álbum.
La cara B es el desmadre rockero de Neil Young y su banda, empezando con la asesina “Rapid Transit”, a la que le siguen la machacona “Southern Pacific”, la sureña “Motor City” y esa pesadilla visceral titulada “Shots”.
Puro y duro rock, así es como mejor se define este álbum, el ultimo gran trabajo del canadiense hasta su resurgimiento musical de finales de la década de los ochenta con el soberbio “Freedom”, después de sus extraños meandros musicales que ocuparon todo su periplo bajo la mencionada y polémica discográfica comandada por David Geffen.

viernes, 19 de noviembre de 2021

Neil Young and Crazy Horse-Zuma (1975)

En su séptimo álbum, Neil Young, volvería a contar con la participación de los Crazy Horse, aunque este seria el primero sin su guitarrista original Danny Whitten, fallecido tres años atrás, y sustituido aquí por Frank “Poncho” Sampredro. También es uno de los álbumes mas melódicos del músico canadiense, que sin embargo sigue manteniendo esa filosofía de rock contundente aunque impregnada sutilmente en algunos momentos de guitarras acústicas, con un acercamiento al country rock.
Para la grabación de este nuevo álbum firmado como Neil Young and Crazy Horse, el guitarrista canadiense obtuvo la colaboración de sus tres ex compañeros en CSN&Y; David Crosby, Stephen Stills y Graham Nash, quienes ponen sus voces en el tema folk “Through My Salis”, el resto de músicos esta compuesto por el batería y voces Ralph Molina, el bajista y voces Billy Talbot, además del mencionado guitarrista Frank Sampedro.
En “Zuma” se escuchan ecos a álbumes como “Harvest” reflejado en acústica “Pardon My Heart”, o como “Everybody Knows This Is Nowhere” con la country rock “Lookin´For a Love”. El resto lo conforman temas de rock melódico como “Don´t Cry No Tears”, “Barstool Blues” o “Stupid Girls”, pero son las extensas y soberbias “Danger Bird” y la iconica “Cortez The Killer”, ambas una clara muestra del gusto por las improvisaciones guitarrísticas de Neil Young, las mas destacadas y piezas fundamentales en la carrera del mítico músico canadiense.

lunes, 19 de febrero de 2018

Neil Young and Crazy Horse-Ragged Glory (1990)

En 1990, Neil Young ya llevaba tres años fuera de Geffen Records y había firmado con Reprise Records con quien había publicado el extravagante pero magnífico "This Note's For You" y el fantástico "Freedom", ambos para desgracia de su anterior compañía, indignada por los mediocres trabajos grabados para el sello discográfico dirigido por David Geffen, durante gran parte de la década de los ochenta.
La continuación de "Freedom", sería "Ragged Glory", otro álbum extraordinario junto a su banda los Crazy Horse y donde demostró que no había perdido ni un ápice la inspiración que perdió años atrás, o quizás quiso guardarla para mas adelante.
"Ragged Glory" es un disco de rock potente y enérgico, con temas poderosos y de gran vigor y visceralidad como "Love To Burn", "Love and Only Love" o "White Line", que destilan vitalidad y riffs trepidantes por todas partes.
En este disco hay composiciones que Neil Young había interpretado en directo con los Crazy Horse en los años 70, pero que nunca habían sido publicadas oficialmente como "White Line" o "Country Home".