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miércoles, 9 de noviembre de 2022

King Crimson-Red (1974)

Hacia muchísimo tiempo que no aparecía por este blog los inconmensurables King Crimson, una de las mas fascinantes bandas de todos los tiempos y una de las cinco mas grandes de la historia del rock progresivo. Esta vez nos centraremos en el ultimo trabajo que la banda liderada por el genial Robert Fripp hicieran en la década de los 70 y que llevo por titulo “Red”. Este álbum supuso el abandono de la indulgencia de los anteriores discos, al mismo tiempo es la obra mas cruda y poderosa de KC, en el escuchamos ecos de “Larks Tongues In Aspic” y “Starless And Bible Black”, pero en un tono mas avanzado, con una identidad musical mucho mas oscura, moviendo los hilos entre las distorsiones y los compases hipnóticos. Aquí aparece una de las mejores y mas impresionantes composiciones de la historia de la música popular como es la antológica “Starless”, que se inicia con unas bellas capas de mellotrones acompañada por una guitarra melancólica e hipnótica, que culmina en un final épico de manera brillante y apoteósico.
Pero volvamos al principio y hagamos un poco de historia, estamos en 1974, Robert Fripp seguía manteniendo la base principal de la banda de los dos álbumes anteriores a excepción del violinista y teclista David Cross, que sin embargo participa aquí como músico invitado, por lo tanto el grupo estaba formado por John Wetton al bajo y voz y Bill Bruford a la batería y percusiones, mientras el propio Fripp se encargaba de la guitarra y el mellotrón. Además en las grabaciones del álbum aparecen Ian McDonald al saxo, Robin Miller (oboe), Marc Charig (trompeta) y Mel Collins (saxo). Musicalmente “Red” esta construido con intensas capas distorsionadas en donde el bajo de Wetton suena junto a la guitarra de Fripp de manera amenazante y cruda, la música esta tensamente concebida con una sincronización potente pero con su propia textura musical. Casi todos los temas están rodeados de melancolía y oscuridad, con sutiles toques de instrumentos de viento que impulsan esa sensación amenazante, pero que al mismo tiempo están muy elaboradas y son muy complejas .
Un álbum que comienza con la contundente canción del mismo titulo del disco, mientras “Fallen Angel”, se inicia con una delicada introducción acústica para terminar en una exuberante distorsión progresiva con una melódica voz y un saxo antológico, la mas accesible pero de cierta complejidad “One More Red Nightmare”, da paso a la progresiva y experimental “Providence”, para llegar a la mencionada anteriormente “Starless”, la pieza mas oscura y e inmensa del álbum y al mismo tiempo, la pieza mas cautivadora de KC.
“Red” es sin duda una obra que tiene detrás de si un elaboradísimo trabajo musical, tanto en las partes vocales, como en sus oscuras letras, en su intrincada producción y en los sublimes arreglos instrumentales, un álbum que suena tan apoteósico como su enorme debut, pero con mas profundidad y una esencia mas siniestra.

miércoles, 20 de abril de 2022

King Crimson-Lark´s Tongues In Aspic (1973)

Con "Lark's Tongues In Aspic", Robert Fripp daba comienzo a una nueva etapa de King Crimson, para muchos posiblemente la mejor de su carrera.
Para ello Fripp reorganizo la banda con una nueva formación compuesta por John Wetton, Bill Bruford, David Cross, Jamie Muir y Richard Palmer como letrista.
Pero al mismo tiempo “Lark´s Tongues In Aspic” se convirtió en el álbum mas complejo, intrincado y menos accesible de King Crimson, con sonidos desconocidos y extraños, sobre todo en las percusiones, un estilo mas tenebroso y agresivo y que en muchos momentos resultaba casi asfixiante.
La pesada y brillante “Lark´s Tongues In Aspic, Part One”, es uno de los mejores instrumentales del grupo, en donde la perfecta sección rítmica, los pesados riffs, el desarrollo del violín y el dramatismo de las voces ocultas y espeluznantes, la convierten en una pieza descomunal.
La efectiva y jazzistica “Book Of Saturday”, rebaja la tensión de demencia incontenida de la anterior, mientras la delicada “Exile” repleta de bellas melodías gracias a los solos de Fripp y Cross bajo el manto de un poderoso mellotrón, la convierten en otra de las piezas culminantes del álbum.
Sin llegar a las excelencias de las anteriores llega la contundente “Easy Money”, que es la antesala de las antológicas y soberbias instrumentales “The Talking Drum” y “Lark´s Tongues In Aspic, Part Two”, en donde la exploraciones de la percusiones por parte de Muir y la batería de Bruford, construyen junto a los solos de violín de Cross, unos desarrollos musicales in crescendo fabulosos, para concluir con el tosco sonido de la guitarra de Fripp, combinado con unas líneas de bajo inventivas excelentes, demostrando las grandes influencias que el free jazz tiene en esta obra maestra absoluta del rock progresivo.

viernes, 4 de febrero de 2022

King Crimson-Lizard (1970)

Después de sus dos primeros y enormes álbumes, Robert Fripp le dio otra vuelta de tuerca al sonido de King Crimson, distanciándose de la propuesta inicial con esa grandeza y arrolladora inspiración clásica y cacofónica controlada que lo tipificaron, para en este tercer trabajo adentrarse en sonidos aún mas progresivos y eclécticos como el free jazz.
Para esta ocasión Fripp se rodeo de un plantel que difiere en parte de los que grabaron sus dos primeras obras, aquí aparece por primera vez el baterista Andy McCulloch, mientras el bajista y cantante Gordon Haskell junto a el saxofonista Mel Collins vuelven a ser miembros fijos de la banda, en sustitución de Greg Lake, Michael Giles y Peter Giles, completando el plantel de músicos, el teclista Keith Tippet, Robin Miller (oboe), Nick Evans (trombón), Marc Charing (corneta), el letrista Pete Sinfield y el vocalista de Yes, Jon Anderson, que pone su hermosa voz en el soberbio “Prince Rupert Awakes”.
En “Lizard” se muestra una estructura bastante diferente a lo hecho hasta esos momentos, con temas mas largos divididos en diferentes secciones, con grandes desarrollos, en una clara similitud a la música clásica, con un inmenso Robert Fripp demostrando su deslumbrante guitarra, unas letras poéticas y surrealistas de Pete Sinfield, y el uso intensivo y elocuente del Mellotrón, con momentos que van desde la belleza devastada y afligida hasta momentos siniestros y repulsivos convirtiendo a este álbum en uno de sus trabajos mas arrogantes y oscuros, pero al mismo tiempo repleto de originalidad
Pese a que sigue dominando esa aura pesimista, musicalmente nos encontramos con piezas de mayor belleza, como queda demostrado en las jazzisticas “Indoor Games” y “Happy Family”, o en la compleja e inaccesible “Cirkus”, mientras la epopeya “Lizard”, es una suite con ese sabor mas puramente rock y su orientación progresiva y una menor experimentación jazzistica, en donde sobresalen los sonidos grandiosos del Mellotrón y unos arreglos de claro corte clásico.
“Lizard” una de las obras mas brillantes de la historia del rock progresivo, que ha resistido el paso del tiempo y que esta considerado otro de los discos imprescindibles de KC.

sábado, 14 de noviembre de 2020

Various Artists-Bumpers (1970)

A finales de los sesenta, los sellos discográficos británicos empezaron a publicar una selección del material de sus artistas en discos conocidos como “samplers”. Estos no estaban pensados ​​como antologías o compilaciones; el propósito principal era brindar a los oyentes la oportunidad de conocer una variedad de estilos musicales underground a un precio reducido, (también denominado Mid-Price), incluyendo en particular a artistas quienes no tenían un mercado de singles convencional y, por lo tanto pocas oportunidades de radiofusión en las emisoras británicas.
Ya en los Estados Unidos “The Rock Machine Turns You On” de Columbia y Liberty Records con el álbum 'Gutbucket', habían comenzado esa tendencia por la misma época.
La respuesta británica vino de la mano de la Islands, produciendo una serie de los llamados “samplers”, desde “Nice Enough to Eat' y 'You Can All Join In' en 1969, hasta 'Bumpers' en 1970 y 'El Pea' en 1971. 'Bumpers' significaba "la mejor opción", y comprendían colecciones eclécticas pero coherentes de música en formato de doble LP de vinilos de 33 rpm.
A finales de los sesenta la escena musical británica era notablemente vibrante, y Island Records era posiblemente el sello más experimental, innovador y diverso, y sin duda el sello independiente más exitoso antes de que su fundador, Chris Blackwell lo vendiera a A&M Records muchos años después en 1989. Blackwell había comenzado en 1959 en la industria discográfica en Jamaica, promoviendo los sonidos emergentes del bluebeat y el ska. Había tenido notable éxito con 'My Boy Lollipop' de Millie Small en 1964, momento en el que traslada su sello Island a Notting Hill Gate en Londres. El sello se expandiría para incluir una amplia gama de estilos desde sonidos pop, hasta el rock, pasando por géneros como el folk, el jazz, el blues, reggae, sonidos progresivos, música underground y propuestas experimentales.
No es de extrañar entonces que este “Bumpers” fuera una colección de artistas que básicamente grababan álbumes y no canciones para las listas de éxitos.
“Bumpers” fue publicado en 1970 y contenía lo mas reputado del sello en aquellos años, desde Traffic, King Crimson y Jethro Tull, sus buques insignia, hasta incipientes promesas que luego serian estrellas o bandas ya consolidadas como Free, Renaissance, Cat Stevens, Fairport Convention, Bronco, Spooky Tooth, Quintessence, Jimmy Cliff, Mott The Hoople, Nick Drake o If.
Con un comienzo arrollador como es “Every Mother´s Son” de Traffic, esta compilación empezaba a lo grande, la versión de The Beatles “I Am The Walrus” interpretada por Spooky Tooth, era uno de los momentos mas excitantes, mientras Jethro Tull mostraba su arsenal folk rock con “Nothing to Say”, por el contrario If, una de las mas desconocidas, mostraba su potencial en la enrevesada progresiva “I´m Reaching Out On All Sides”.
“Cadence and Cascade” mostraba los King Crimson mas bucólicos, mientras Cat Stevens y su “Mayble You´re Right” dejaba claro su faceta folk que le daría grandes éxitos poco después, lo mismo que ocurre con las aportaciones de Fotheringay y su “The Sea” o Fairport Convention con “Walk Awhile”.
Sin embargo serian el joven Jimmy Cliff con su “Going Back West” y unos noveles Renaissance con el tema “Island” quienes mejor se beneficiaron de este antológica muestra del poder de la música británica de finales de los 60 y de la Island Records en particular.

martes, 27 de octubre de 2020

King Crimson-Islands (1971)

Islands fue el cuarto álbum de King Crimson (1971), el cual presentaría una formación diferente a su anterior trabajo Lizard (1970).
En este nuevo disco destacan de forma abrumadora vocalista Boz Burrell (que luego pasó a formar parte de la mítica Bad Company), y al que Robert Fripp se vio obligado enseñarle a tocar el bajo, al no encontrar a ninguno que reuniera las características que requería el propio Fripp para este proyecto.
Así mismo el nuevo batería Ian Wallace reemplazaría a Andy McCulloch.
Islands es un álbum casi perfecto de principio a fin, que a diferencia de "Lizard", esta repleto de calma aunque hay dosis de sobresaltos en algunos momentos muy concretos a lo largo del disco.
La bella "Formentera Lady" y el gran "Sailor´s Tale", dan buena cuenta de ello y "The Letter´s" conjuga esa fuerza y tranquilidad con una naturalidad asombrosa con el estilo inconfundible del Rey Carmesi.
Incluso en ese momento la sombra de los Beatles era larguísima y ni siquiera a Robert Fripp se le escapa, así tenemos a "Ladies on the Road", con melodías evocadoras hacia los de Liverpool, con la formula característica de los Crimson de bajo y saxo.
En este disco Fripp hace un trabajo impresionante en las seis cuerdas, demostrándolo en el barroco preludio de "Song of The Galls", y en el destacado "Islands", en donde aparece las acostumbradas lecciones de guitarra a cargo del guitarrista y que cierran este soberbio disco.

lunes, 31 de octubre de 2016

King Crimson-Three Of A Perfect Pair (1984)

Con "Three Of A Perfect Pair" se daba por finalizado la trilogía de los años 80 de King Crimson, un álbum que en cierta medida no evoluciona estilísticamente con respecto a sus dos anteriores lanzamientos. Para muchos críticos y fans en este nuevo registro se cuestionaban la tremenda influencia que Adrian Belew tenía dentro de la banda, derivando la música hacia terrenos cada ves mas new wave e incluso post punk. Mas accesible que "Discipline" y "Beat", en esta ocasión el grupo "supestamente" liderado por Robert Fripp, se sumerge totalmente en el espíritu musical de los 80, repletos de percusiones y sonidos electrónicos y unos arreglos extraños y por momentos difusos. Aun así la banda compuesta por los mismos componentes que las anteriores entregas (Fripp, Belew, Bruford y Levin), nos dejan algunos regustos musicales interesantes como la inquietante "Sleepless", mientras que la new wave "Model Man", las instrumentales "Nuages" y "Industry", la meritoria "Three Of A Perfect Pair", o "Lark´s Tongues In Aspic Part III", esta ultima sin duda el momento mas progresivo de todo el álbum, les otorgan algo de solidez al resultado final. Sin embargo pecan de mantenerse en su zona de confort con las insustanciales "Dig Me", "Man With An Open Heart" y "No Warning". "Three Of A Perfect Of Pair" pese a sus buenas intenciones, peca de cierta inspiración y creatividad y tal vez por ello, a nadie se le escapa que esta tercera reencarnación de King Crimson terminara por colapsar después de este álbum. 

miércoles, 2 de marzo de 2011

King Crimson



Con mas de cincuenta años de carrera, King Crimson es una de las bandas más longevas e influyentes de la historia de la música y uno de los más importantes representantes del rock progresivo, además de que entre sus filas han pasado algunos de los mejores músicos de toda la historia de la música rock.
Los orígenes de King Crimson datan de mediados de 1967 cuando el excéntrico guitarrista Robert Fripp se unió a Mike y Peter Giles formando el trio Giles, Giles and Fripp que tras haber grabado sin éxito el álbum “The Cheerful insanity of Giles, Giles and Fripp”, decidió fundar su propia banda en la cual tomaría las riendas y el liderazgo absoluto para plasmar sus ideas musicales sin oposición ni intromisión alguna por parte de sus compañeros.
Y así nació King Crimson, sin duda un caso insólito dentro de la historia del rock progresivo europeo y lo es debido a su música, tormentosa e inclasificable, que incluso hoy en día, goza de una grandísima credibilidad y una aceptación fuera de toda duda, y a su leyenda errática, cúmulo de aventuras y desventuras casi épicas, marcada por la conflictiva y carismática personalidad de su líder, pero también por la rara unanimidad del público y la crítica a la hora de enjuiciar el movimiento sinfónico, apartando a King Crimson del resto de sus congéneres (E. L. & P., Genesis, Procol Harum, o Yes), ellos fueron prácticamente defenestrados, y entronizándolos como a un verdadero rey. Sólo que, en realidad, el Rey Carmesí era una máscara detrás de la cual se escondía el genio visionario de uno de los músicos más inquietos y excéntricos de las cinco décadas, un chamán autocrático de nombre Robert Fripp.
Guitarrista excepcional, Robert Fripp no había tenido éxito en sus primeras experiencias artísticas, ni cuando a los 17 años formó The League of Gentlemen, ni con The Creamation, ni acompañando a los discretísimos Salena Jones y Norman Vaugham, aparte del mencionado experimento junto a los hermanos Giles.
Aunque el nacimiento oficial de King Crimson como grupo, con Fripp, Mike
Giles, Greg Lake y Ian McDonald, está fechado el 13 de enero de 1969, no fue hasta su aparición en el célebre concierto-homenaje de los Rolling Stones a su ex compañero Brian Jones (Londres, Hyde Park, 5 de julio de 1969), cuando se dio a conocer públicamente, dejando boquiabiertos a propios y extraños con su sonido denso y técnicamente brillante.
El primer album del grupo, “In the court of the Crimson King” (1969), supuso una auténtica revolución en el mundo del rock; “una extraña obra maestra” (como llego a decir Peter Townsend), con una calidad fuera de lugar, intensa, dramática y poética. Los textos de las canciones, escritos por Peter Sinfield, eran oscuros y barrocos, y creaban, en unión perfecta con una música violenta y extrañamente frágil, un mundo lleno de dolor, pero armonioso e incluso romántico.  Y con el éxito inesperado, llegaron los primeros cambios en el seno del grupo, convirtiéndolo en el dúo Fripp-Sinfield, un tándem creativo insuperable. Arropados por una serie de músicos de indiscutible valía; Mel Collins, Keith Tippett, Gordon Haskell, o Andy McCullogh. Fripp y Sinfield lograron profundizar aún más si cabe las ideas expuestas en el extraordinario primer álbum del grupo, publicando posteriormente “In the wake of Poseidon” (1970), una pálida imitación del disco anterior que se acerca ligeramente hacia terrenos jazzisticos, sin embargo a pesar del montón de repeticiones en los esquemas musicales, tenia el mérito de descubrir dos nuevos talentos, por un lado un a Mel Collins pletórico y por otro a un impresionante Keith Tippett.
Ese mismo año el grupo se descolgaría con otro nuevo trabajo “Lizard”, un album en donde las influencias jazz se hacen mas patentes, estas dos obras consideradas como menores en su momento, con el paso de los años han ido adquiriendo una importancia singular dentro del rock progresivo (sobre todo, “Lizard”, uno de los momentos cumbres de la fusión del rock y el jazz de vanguardia).
La culminación del estilo Crimson llegó con “Islands” (1971), su obra más homogénea y cuidada, que sin embargo sorprendería por su la variedad de influencias que lo caracterizaban, ya que tales contrastes solo podían perjudicar las ventas del álbum, trabajo por otra parte que marcaría el final de una época brillante, pero dubitativa, y también de la asociación Fripp-Sinfield. Dado el agudo egocentrismo de Fripp y la progresiva osadía de sus conceptos musicales, esa ruptura era algo inevitable, por cuanto suponía una liberación total de la música que ya nunca más llegaría a estar hermanada con la poesía, convirtiéndose ésta (o mejor dicho, la voz humana), en un instrumento musical más al servicio de las ideas de Robert Fripp.
Fripp terminaría por despedir a Sinfield por que sus textos y su comportamiento eran cada vez más incompatibles con la imagen del grupo, que había tomado un camino mucho más duro y enérgico.
El nuevo King Crimson, formado en mayo de 1972 con Robert Fripp, el bajista
John Wetton (ex Family) y el batería Bill Brufford (ex Yes) como formación básica, sería al mismo tiempo la única que podía ser considerada como un grupo verdadero, tanto por la afinidad de ideas de los tres músicos como por su compenetración natural. El nuevo álbum del grupo, “Lark´s Tongues in Aspic” (antes, en 1972, se había publicado “Earthbound”, grabado en directo en el transcurso de la gira americana de la formación precedente), contenía una música mucho más estirada y cáustica que la de los discos anteriores, sin la más mínima concesión a la galería, con un Fripp memorable y que tendría su continuación en “Starless and Bible black” (1974), trabajo que consolido al grupo con una atmósfera casi mágica y unos textos casi surrealistas, “Red” (1974) conseguía estar al mismo nivel los álbumes anteriores y “USA” (1975), seria el documento final de la reciente gira americana.
Estos últimos tres álbumes eran excepcionales, bastante duros, donde la leyenda paranoica del grupo cobraría las dimensiones de una realidad manifiesta, Después de la ruptura del grupo (finales de 1974), se abriría un larguísimo compás de espera, de más de seis años de sequía discográfica.
Como colofón al anunciado fin de la banda se publico el doble álbum recopilatorio “The young person´s guide to King Crimson”, una antología diseñada expresamente por el propio Robert Fripp.
A partir de aquí cada uno de sus miembros se embarcó en proyectos personales o se incorporarían a otras formaciones como es el caso de Wetton que recabaría en Roxy Music antes de pasar por Uriah Heep, Wishbone Ash, U.K. o Asia.
Fripp, por su parte un personaje conflictivo y diríase incluso lunático, siempre estuvo por delante de su tiempo y época y de los estilos concretos e igualmente era un personaje inquieto.
Sus primeras experiencias fuera del seno de Crimson, fue arrancando en “Centipede” de Keith Tippett, y continuando con sus trabajos en solitario “No pussyfooting” (1973) y “Evening star” (1975), este ultimo con con Brian Eno, y que no fueron sino un clarificador preámbulo de lo que años más tarde sería una ambiciosa cúatrilogía de marcado carácter personal formada por “Exposure” (1978), “God save the Queen / Under heavy manners” (1979), “The league of gentlemen” (1980), con Sara Lee al bajo, Barry Andrews a los teclados y Johnny Toobad a la batería y “Let the powerfall” (1981), que no sólo supo resumir los puntos más significativos de la era King Crimson, sino que recogió también las diversas influencias foráneas (producto de las colaboraciones de Fripp, como músico y como productor, con gente tan dispar como Blondie, David Bowie, Peter Gabriel, Daryl Hall, Andy Summers, Talking Heads, Van der Graaf Generator o XTC), que de una manera u otra marcaron toda la música pop de los años ochenta.
Seria en 1981 cuando surgiría la una nueva reaparición del rey Carmesi, con Robert Fripp a las guitarras y otros instrumentos, Adrian Belew a la guitarra y como voz solista, Tony Levin al bajo y Bill Brufford a la batería, que se vería coronada con tres álbumes muy interesantes; “Discipline” (1981), en donde mostraba un sonido mas fresco y dinámico, “Beat” (1982), que supuso un experimento más complejo con una amalgama de sonidos polirritmicos con varia referencias a los primeros Crimson, y “Three of a perfect pair” (1984), quizás el trabajo del grupo mas esquizofrénico con varias partes bien diferenciadas, una crudamente hermética y otra mas accesible.
Estos tres últimos trabajos si bien no suponían ningún paso hacia adelante en la trayectoria profética del Rey Carmesí, sí constituían un complemento a la prolifera carrera en solitario de Robert Fripp, cuya influencia sobre los músicos de los últimos 15 años ha sido reconocida ampliamente, tanto por héroes del punk como por creadores vanguardistas del rock.
Después de algunos años de silencio Fripp reuniría a una nueva banda a mediados de los 90, esta vez además de Belew, Bruford y Levin, llama al bajista Trey Gunn y al batería Pat Mastelotto, formación que graba el álbum “Vroom” (1994) y un año después el poderoso “Thrak”.
Este mismo año se publicaría el directo “B´Boom” y un año después llegaría el complejo “Thrakattak”.
A partir de aquí los álbumes en vivo y de experimentación se van sucediendo “Epitaph” (1998) un directo de la primera época del grupo, “The Night Watch” (1999)..etc
Ya en 1999, los seis integrantes actuales de la formación que desde 1997 se estaban reuniendo en cuatro subgrupos, todos ellos bastante experimentales, denominados Projekcts, grupos que básicamente se formaron para actuar en vivo, presentándose en tríos o cuartetos (por ejemplo: Projekct One: Robert Fripp, Trey Gunn, Tony Levin y Bill Bruford, Projekct Two: Robert Fripp, Trey Gunn, Adrian Belew), posteriormente se concretó con la edición de “The Projekcts: The Deception Of The Thrush”, un resumen de estas presentaciones y “The Projekcts Box”, que consiste en una caja con 4 cds, cada uno con uno los cuatro distintos proyectos. Ese año, volviendo a las composiciones con formato de King Crimson se reencarna, esta vez con Fripp, Belew, Gunn y Mastelotto para editar el gran álbum "The Construkction Of Light", que además de las destacadas, perpetúa su tradición histórica con la versión de "Lark´s Tongues In Aspic" y la segunda de "Frakctured". Hasta el día de hoy King Crimson esta rodeado de aura artística en la que Fripp tiene cierto control para poder conseguir cuando quiere a importantes socios que suceden ser los mejores músicos del circuito, que como hippies sólo piden para practicar su arte y vivir decentemente.
Durante el 2001 la banda se ha mantenido en constantes giras, destacando las efectuada en agosto con la agrupación de metal alternativo Tool y en diciembre, con el bajista de Led Zeppelin, John Paul Jones. Además a fines de ese año editaron el disco en vivo "Vrooom Vrooom".
Tras de algunos problemas económicos, el sello Discipline Global Mobile es el que actualmente administra exclusivamente todo el material de King Crimson, editando numerosos álbumes en vivo y colecciones de su discografía. Para el 2002 apareció el EP "Happy With What You Have to Be Happy With", que antecedió al lanzamiento en 2003 de "The Power to Believe", el último álbum de estudio hasta el momento de King Crimson.
En noviembre del 2003 Trey Gunn anunció su salida del grupo. Por su parte, tanto Tony Levin como Robert Fripp han anunciado la reintegración de Levin como bajista de King Crimson. La actual alineación de King Crimson ha quedado constituida por Adrian Belew, Robert Fripp, Tony Levin y Pat Mastelotto.

domingo, 20 de julio de 2008

King Crimson-Beat (1982)

Para el líder de los King Crimson, Robert Fripp, no le seria nada fácil la tarea de grabar un nuevo álbum después del sorprendente "Discipline" de 1981, por lo que de alguna manera se volvía a repetir la misma historia de diez años atras, cuando en 1970 lanzaron "In The Wake Of Poseidon", un enorme y monumental disco que fue eclipsado por el anterior "In The Court of the Crimson King". Si en "Discipline" mostraban la nueva e innovadora cara del grupo adentrándose en el pop y la new wave, bajo los influjos de los sonidos complejos y progresivos, en "Beat", las influencias de Adrian Belew cobran mucho más protagonismo, acercando el sonido de la banda al estilo del funk pop-rock de su banda anterior Talking Heads. Pese a no mostrar la majestuosidad y el genio compositivo de sus mejores discos, en esta entrega aun hay elementos muy rescatables como la dinámica instrumental "Sartori in Tangier" o la frenética "Neurotica", piezas repletas de guitarras poli rítmicas cortesía de Belew y Fripp y una sección rítmica precisa y compleja, ejecutada por dos verdaderos maestros como son Bill Bruford y Tony Levin. Esas referencias mencionadas anteriormente a los Talking Heads, están presentes en las pegadizas "Neil and Jack and Me" y "Heartbeat", mientras que la inquietante "Two Hands" o la sofisticada "Waiting Man", muestra que en este noveno álbum la banda aun seguia muy interesada en concebir una música enigmática, atrayente y vanguardista, pese al varapalo que obtendría por una gran parte de sus fans mas ortodoxos, que lo tacharon de una mera copia descafeinada del anterior "Discipline".


jueves, 19 de junio de 2008

King Crimson-In The Court Of The Crimson King (1969)

Aunque antes de la publicación de este álbum, hubieron otros que contenían elementos del genero progresivo, es este “In The Court Of The Crimson King”, el que esta considerado oficialmente el primer álbum del rock progresivo. 
En este primera encarnación del rey carmesí, aparecían además de su líder indiscutible Robert Fripp, los músicos Greg Lake, Ian McDonald, Michael Giles, Peter Sinfield, Mel Collins y Jakko Jakszyk.
Aquí KC mostraba momentos de calma que contrastaban con mucha agresividad, instantes oscuros y siniestros con elementos de jazz y vanguardismo, en un trabajo que sin duda definió el genero. Un disco perfecto de principio a fin, que pasa de momentos frenéticos y poderosos a sinfónicos y progresivos en cuestión de segundos, como demuestra la frenética y caótica “21st Century Schizoid Man (Mirrors)”, en donde la banda al completo transmite una sensación de enfado y frustración con multitud de cambios abruptos, todo ello con una instrumentación compleja e innovadora y al mismo tiempo muy brillante.
Este contrasta con bucólica “Talk To The Wind”, con un Greg Lake inconmensurable en la voz, un trabajo soberbio de McDonald con la flauta, y un sonido que en muchos momentos nos dejan un regusto jazzistico. La pesimista y oscura “Epitaph”, es la muestra de la mejor característica de KC, con los sonidos melancólicos de la guitarra y el mellotrón, en un desarrollo musical atmosférico y muy complejo. La jazzistica “Moonchild”, es una de las antesalas de lo que luego se denominaría el jazz rock y fusión, con un gran trabajo instrumental de la guitarra de Robert Fripp y del resto de la banda.
El álbum acaba con el corte homónimo que incluye las partes “The Return Of The Fire” y “Witch And The Dance Of The Puppets”, una pieza con una atmósfera medieval, unas letras increíblemente descriptivas y mostrando mucha complejidad instrumental, imaginación, un gran ritmo y belleza incontenida.
"In The Court of the Crimson King" sigue siendo la piedra angular del templo progresivo y, por tanto una de sus piezas fundamentales dejando el camino abierto para que otras bandas posteriores tuvieran aquí su principal libro de influencias.