
Uno de los mas originales músicos europeos de finales de los setenta fue el multiinstrumentista austriaco Kurt Hauenstein. Su creatividad le llevaría a fusionar los sonidos del pop rock con elementos electrónicos de la escena subterránea europea y los sonidos multirraciales como el reggae.
Los orígenes de esta banda se remontan a 1977, cuando Hauenstein se traslado a Frankfurt en donde creo la banda-proyecto Supermax
la cual estaba formada por Kurt Hauenstein (Mini Moog, voz), Hans Ochs (guitarra), Ken Taylor (bajo), Lothar Krell (teclados), Peter Koch (percusión), Jürgen Zöller (batería) y los cantantes Cee. Cee Cobb y Jean Graham. Con esta formación publican su primer álbum "Don't stop the music". En esta primera entrega destacan la bluesy adictiva “I Am What” y la funk “Push Push (Sexy Chocolate Girl)”.
Después de su primera gira por las salas de conciertos más importantes de Alemania, publican el segundo álbum "World of today", el cual obtiene un gran éxito de ventas y se convierte en el "artista más vendido" de WEA-Records de ese año. Temas como la irresistible melodía de “World Today”, en donde el sonido del mini moog impregna su ritmo contagioso, la repetitiva con sonidos dance “Lovemachine”, o la soul psicodélica “Be What You Are”, los catapultan hasta las primeras posiciones en las listas de éxitos de media Europa.
Al año siguiente recibe su primer álbum de oro, incluido el premio "Golden Aphax-Tape". Después de mas de 160 conciertos exitosos por Alemania, Suiza, Italia, Holanda, Bélgica o España, lanzarían otro exitoso álbum "Lovemachine".
Ya en 1978, Kurt Hauenstein abandona el continente europeo para buscar nuevos sonidos en las islas del Caribe.
Un año después "Fly with me", que contiene el éxito "It Ain´t Easy”, es el que encumbra definitivamente a nivel internacional a Supermax, en el cual ya se intuyen algunas raíces musicales caribeñas.
De regreso a Frankfurt, publica "Types of Skin", con el cual logra una ventas que superaron las 200 mil copias solo en Alemania y con temas tan destacados como la reggae “Ganja Genereation” y la psicodélica rock “Hotline”.
Sin embargo la discográfica se muestra descontenta con el rumbo que Supermax esta orientando su estilo y muestra su malestar por el “fracaso” comercial de este ultimo álbum.
En respuesta Kurt Hauenstein ignora las reacciones de la industria discográfica y la prensa especializada y, en consecuencia, se centra en el mercado del Este de Europa. Y pronto se convierte en el primer grupo occidental que rompió el Telón de Acero, de gira por Hungría, Yugoslavia, Rumania, Checoslovaquia y Bulgaria. Después de eso, girarían con bastante éxito por países como Francia, Italia o Grecia, para nuevamente retirarse durante algún tiempo a Jamaica.
En 1981 se embarcaron en una gira como la primera banda mixta por Sudáfrica. La banda tocó en 21 conciertos, lo que provocó un caos total en el país. Contra todas las advertencias e incluso amenazas de muerte, Kurt Hauenstein finaliza la gira, lo que le provocó el estatus de “vetada su entrada” en algunos países y consecuentemente fueron incluidos en la lista negra de algunas organizaciones políticas. Posteriormente Kurt Hauenstein regreso a Europa en donde formaría una nueva formación y lanzo su quinto álbum "Meets the Almighty", en el cual sobresalían la reggae “Aya Jah Jah”, la funky “Madness”, la pegadiza instrumental “Sunshine People” o la deudora del sonido Motown, “Tonight”. Posteriormente realizaría una extensa gira por varios países comunistas como La República Democrática Alemana y la Union Soviética, fomentado así nuevamente la polémica entre los países occidentales.
Tras un largo tiempo de aislamiento y reflexión silenciosa. Kurt Hauenstein se retira y construye un primer estudio en Frankfurt junto con su teclista Tommy Schmidt. A continuación, Kurt Hauenstein escribe el guion y la música de la película "A Planet Called Earth". En el otoño de 1982, Kurt Hauenstein da la espalda a Alemania y se marcha a Italia, donde se instala en la isla de Ischia.
Un año después logra ser el primer músico blanco de la historia en recibir una invitación al legendario festival "Reggae Sun Splash" en Montego Bay, Jamaica. Cuando lo anunciaron junto a Rita Marley, Third World, Yelloman, Black Uhuru, Massive Dread y Gregory Isaacs en el último día del “Reggae-Marathon” de 5 días con las palabras: "Rastafaris y ahora tenemos para vosotros la primera banda del viejo continente europeo que alguna vez tocó en Reggae Sun Splash: Supermax!!!", en esos momentos Kurt Hauenstein finalmente estaba en la cima de su carrera ideológica y comercial.
Posteriormente y bajo el sello discográfico Ariola publica su sexto álbum “Electricity”.
A partir de aquí la carrera de Kurt se vuelve frenética apadrinando y produciendo artistas semi desconocidos de diferentes signos musicales y países como Jamaica o del Este de Europa.
En 1990 lograría un gran éxito con su álbum “World Of Tomorrow”, lo que le llevaría de gira nuevamente por media Europa
Ya a mediados de los noventa el muscos decide trasladarse a vivir a las españolas islas Canarias, pero sin abandonar sus frecuentes viajes a Europa, donde sigue actuando con bastante frecuencia. En 1996 seria uno de los cabezas de cartel del Festival “Atlantica 96” en Las Palmas de Gran Canaria, para posteriormente girar por las grandes salas de conciertos de Moscú.
En 1997 Para celebrar su vigésimo aniversario desde su fundación se lanza el doble álbum en directo “20th Anniversary Tour”, seguido de innumerables conciertos por Europa.
A finales de los noventa Kurt se empieza a cansar de la aburrida y monótona vida en las Islas Canarias y decide trasladarse nuevamente a Europa en busca de nuevas sensaciones e inspiración. Finalmente se asienta entre su país natal Austria y la Republica Checa, en donde construye una amplia sala de conciertos inaugurándola con un monumental concierto la nochevieja de 1999 titulado “Millenniums Concerts”.
Ya en la década del 2000, Kurt sigue en busca de nuevos sonidos para su música, en sus propios estudios de Viena, Frankfurt y Sofia. Pero con el paso del tiempo empieza a perder el contacto con el resto del mundo.
Algún tiempo después y tras varios años de intenso trabajo publica su nuevo trabajo titulado “Terminal 2002”.
Para el siguiente año, Supermax esta de nuevo de gira con una nueva formación, en donde los nuevos instrumentos y las técnicas de dan al grupo nuevos y esperanzadores impulsos. Llegados a este punto Kurt esta inmerso en multitud de proyectos paralelos como la edición de un box set de seis discos de retrospectivos de la historia de Supermax.
Un año después Kurt Hauenstein se traslada a Bulgaria y comienza el proyecto “World-Music: Yaku II". Y produce la banda sonora de “The Land Of Flies”.
Mas tarde y en una gira sustancial por Rusia, desde San Petersburgo hasta Vladivostok, que inserta la dosis necesaria de adrenalina con unos exitosos y multitudinarios conciertos. Con ella llega una escena de nueva y novedosa instrumentación virtual y una actuación escénica que dejará a todos boquiabiertos.
Un año después se publica oficialmente la biografía de la banda “Supermax 1977-2004”, la cual obtiene un gran recibimiento.
En los sucesivos meses sus conciertos en Moscú, Krasnodar, Volgogrado, Samara, Ufa, Perm, Ekatarinburg (el lugar donde fue ejecutado el último Zar y su familia), son continuos
En el 2004 y después de más de 30 años en la carretera, Kurt Hauenstein regresa a sus raíces en Viena desde donde prepara nuevas mezclas de sus futuros lanzamientos y un nuevo espectáculo que le llevara por toda Europa en el 2007 bajo el nombre de “30th Anniversary Tour”.

Al igual que sucedería con otras bandas legendarias de los 70, Yes lograría su mayor hazaña comercial con el álbum lanzado a mediados de los ochenta "90125", el mayor éxito en ventas del grupo británico, logrando alcanzar un sorprendente top-5 en la lista de álbumes.
A diferencia de sus trabajos de la década anterior, aquí abandonan por completo la complejidad y pomposidad del rock progresivo para centrarse en un sonido de hard rock melódico cercano a las influencias AOR.
El álbum contiene momentos de excelentes melodías asequibles, ritmos pegadizos y un sonido comercial irresistible.
Yes en esta época se había adaptado a nuevas formas de hacer música, que frente a sus obras maestras de la década anterior se ve favorecida por su originalidad y accesibilidad.
Una parte importante de este cambio sería su nuevo guitarrista Trevor Rabin, quien asume casi por completo el liderazgo, tanto en el plano compositivo como su aporte como guitarrista; muy agresivo y melódico y su forma de concebir la música.
Temas como la archiconocida "Owner Of A Lonely Heart", la poderosa "Changes" y la rítmica rock "Hold On", demostraron que Yes se habían readaptado perfectamente a los nuevos tiempos y a los sonidos mas tecnológicos de la década de los ochenta.

El jazz fusión y el jazz rock son básicamente subgéneros del jazz clásico que están fuertemente influenciados por otros estilos de música. Jazz fusión es un término ambiguo que proporciona el subconjunto de primer nivel por debajo de Jazz. Jazz rock es un conjunto sub-sub del jazz a través de la fusión de jazz. La ambigüedad proviene de una tendencia estadounidense a lo largo de los años 70 y hasta ahora, de intercambiar libremente jazz rock y jazz fusión, cuando en realidad este último término cubre la mayoría de los híbridos de jazz fusionados con otras formas de música. Las raíces del jazz rock se remontan a artistas de soul-jazz influenciados por el Rythym ´n´Blues como Les McCann, Grant Green o Jimmy Smith, y jóvenes jazzistas británicos como Graham Bond, Ginger Baker, John McLaughlin, Jack Bruce o Georgie Fame, que fueron forzados a usar instrumentos electrónicos porque los instrumentos acústicos de los clubs locales solo estaban reservados para los músicos de jazz clásicos y veteranos. Probablemente los primeros artistas de jazz que lanzaron grabaciones que mezclaban rock moderno (alrededor de los años 60) con jazz fueron Larry Coryell, Jeremy Steig, Charles Lloyd, The Soft Machine o The Jazz Crusaders entre otros muchos mas. Mientras tanto, artistas de rock como Cream, Grateful Dead o The Jimi Hendrix Experience estaban recibiendo mucha publicidad y fama con sus largas improvisaciones basadas en blues, rock, psicodelia y jazz. Estos artistas de rock tuvieron un gran impacto en Miles Davis, quien generó mucha atención de los medios a este nuevo género de jazz-rock con su álbum “Bitches Brew”. A partir de ahí, el género creció de manera abrumadora y explotó en numerosas direcciones diferentes. Una de estas direcciones fue el rock de metales, (brass rock) como lo ejemplifican bandas como Dreams, Chicago Transit Authority , Blood Sweat &Tears o If entre otras muchas. Estas bandas combinaron elementos de jazz, rock y música clásica con arreglos para instrumentos de viento de metal y madera.
Muchos otros estilos de música se han combinado con el jazz para crear una fusión que incluye música tradicional de todo el mundo, R'n'B, rock, música electrónica, música pop y jazz proveniente de otros continentes. Uno de los primeros ejemplos del uso del término fusión proviene de la vinculación indo-jazz de Joe Harriott y John Mayer. Algunos de los primeros practicantes más populares de la fusión incluyeron a Weather Report y Herbie Hancock's Sextant. Casi al mismo tiempo, Shakti aparece en escena y amplía aún más los límites de la fusión, presagiando el movimiento World Fusión de los años 90.
Todos los artistas tienen elementos de rock progresivo en su música, como Jean Luc Ponty, Bill Bruford o David Sancious o representan el elemento más vanguardista y progresivo de su género, Miles Davis, Mahavishnu Orchestra, Colosseum, Return to Forever, Passport, Herbie Hancock o Weather Report entre otras cientos y cientos de bandas coetáneas, tal vez no tan populares pero si fundamentales en el devenir del jazz progresivo.

El jazz es un tipo de música difícil de definir, puesto que en la mayor parte de los casos, su estudio teórico se ha abordado desde los principios de la música clásica por musicólogos europeos y el jazz se resiste a ser abordado desde fuera de su propio universo.
El jazz, como muchas otras artes se explica a sí mismo, y sólo la experiencia de su audición permite comprenderlo.
En sus raíces, el jazz fue fruto del encuentro de la tradición musical africana y la europea, en un escenario preciso, los Estados Unidos, a raíz de la llegada de los esclavos negros desde principios del siglo XVII.
En el siglo XIX, la religión cristiana (sobre todo las iglesias Baptista y Metodista) fue impuesta a muchos de estos esclavos, que encontraron en los textos del Antiguo Testamento numerosas analogías aplicables a su propia situación y en las corales una forma de expresión musical.
Con el paso del tiempo esos salmos teñidos de tradición africana darían lugar a lo que se conoce como Góspel, un canto religioso que adopta formas diversas: la prédica del pastor, los grupos vocales y gran número de solistas especialmente femeninas.
La música religiosa convivía con la profana: canciones de plantación, baladas, y otras formas de expresión popular, tanto africanas como europeas, que alimentarían uno de los grandes pilares de la música afroamericana, como es el Blues.
Si nos atenemos a los criterios musicales, el blues es una estructura de doce compases, que utiliza las llamadas “blue notes”, alteraciones de la tercera y séptima notas de la escala, pero realmente el blues es mucho más, hay quien lo traduce por tristeza, aunque es más acertado la definición de los propios cantantes de blues: “Blues is a feeling”, “es una sensación y un sentimiento”.
Por otro lado surge en Saint Louis hacia 1870 un estilo pianístico, que sin llegar a ser jazz se acerca mucho por su carácter dinámico y saltarín, es el Ragtime, su característica principal es la superposición de un ritmo regular tocado por la mano izquierda y un ritmo sincopado que va haciendo la mano derecha, a veces también utiliza las “blue notes”. Su origen parece ser que está en las danzas que bailaban los esclavos parodiando a sus amos. Las partituras de ragtime se grababan en “rollos de cartón” para piano mecánico o pianola y su músico más representativo fue Scott Joplin (1868-1917).
El nacimiento del jazz se pierde en esa confluencia de formas y estilos musicales de la cultura afroamericana que se produce a finales del siglo XIX: el gospell, el blues, el ragtime, las marchas militares, la música de baile europea....Toda esta mezcla creará el transfondo sobre el que Jerry Roll Morton (1885-1941), se permitiría autoproclamarse “inventor del jazz”.
Las características del jazz
Superposición de ritmos regulares e irregulares, con la utilización de notas a contratiempo y síncopas. Ambas consisten en una alteración del ritmo, se trata de acentuar una parte débil del compás, pero mientras que la síncopa continúa en la parte fuerte, las notas a contratiempo terminan antes de comenzar la parte fuerte siguiente.
La improvisación. La forma más común de los temas de jazz clásico (anterior al free jazz, años 60) es la forma canción (AABA). Cada una de las partes suele tener 8 compases. El músico de jazz al improvisar crea nuevas melodías, puede hacerlo adornando las melodías existentes o creando nuevas líneas por encima de las armonías dadas, que están en la base de toda la composición.
Instrumentos utilizados frecuentemente por los músicos de jazz
El jazz es una música de raíz africana con elementos occidentales, esto se refleja en los instrumentos se utiliza. Fundamentalmente se dividen en dos clases: los que marcan el ritmo (rítmicos) y los que tocan la melodía (melodía).
Rítmicos: Batería. Se empezó a utilizar muy tempranamente pero como un instrumento secundario, que acompañaba a los solistas. Pronto se convirtió en uno de los más importantes de cualquier formación.
Contrabajo. Tocado directamente con los dedos. A veces se sustituía por una tuba.
Melódicos: Piano. Utilizado ya en el ragtime, pasó al jazz como instrumento protagonista.
Trompeta. Tuvo una importancia enorme hasta los años 40 en que fue remplazada por el saxofón. Antes de la trompeta se empleaba un instrumento parecido, la corneta.
Saxofón. Se puso de moda con Coleman Hawkins (1904-1969) y pasó a convertirse en solista a partir de la revolución de Charlie Parker (1920-1955).
Banjo. Era el instrumento más importante de la música popular norteamericana. Se utilizó hasta los años 20, luego cayó en desuso sustituido por la guitarra.
Guitarra. Elemento que tomo muchísima importancia a partir de los cincuenta, ritmo, tonalidad y sobre todo armonia daba al jazz un toque elegante y a la vez duro, Wes Montgomery (1923-1968), Django Reinhardt (1910-1953) o los actuales Pat Metheny, George Benson, Earl Klugh...lo testimonian
Vibrafono. A partir de los cuarenta el mas impresionante de los instrumentos de percusión tomo las riendas a modo de piano, con Lionel Hampton (1908-2002) o actualmente Gary Burton.
Agrupaciones:
Las agrupaciones instrumentales en jazz son muy variadas, pueden ir desde un instrumento solista a grandes bandas de hasta 50 músicos. Las más comunes son:
Trío: Formado generalmente por dos instrumentos rítmicos (batería y contrabajo) y uno melódico, que suele ser el piano o la guitarra. Esta agrupación se puso de moda a partir de los años 40 con el inicio del jazz moderno.
Cuarteto: Es quizás la agrupación más característica, consiste en añadir a la anterior un instrumento de viento, trompeta o saxofón. En un quinteto habrá dos instrumentos de viento.
Big Band: Las más comunes cuentan con una sección de ritmo (piano, contrabajo, batería y guitarra) y otra de viento (saxofones, trompetas y trombones). La época más importante de este tipo de agrupaciones fue en los años 30 o en la llamada “era swing”.
Evolución y estilos.
Estilo Nueva Orleans. Esta ciudad fue la cuna del jazz, aquí nació Jerry Roll Morton, que si bien realmente no inventó el jazz, sí fue uno de los primeros músicos que tuvo conciencia de que esa música, en la que se entremezclaban tantas influencias y que partía de una tradición un tanto difuminada, era una “nueva” música. En este primer jazz todavía se aprecian claramente los lazos con la música de pasacalle y con el ragtime. Figuras indiscutibles de este momento son los cornetistas Buddy Bolden (1877-1931) y posteriormente King Oliver (1885-1938).
Pronto los grupos de jazz comenzaron a emigrar a otras ciudades de Estados Unidos, como Nueva York o Chicago, y en 1917, tras la clausura del barrio de Storyville, (en el que a lo largo de veinte años habían encontrado cobijo la prostitución y toda su infraestructura recreativa), esa emigración fue masiva en las ciudades de Nueva York y Chicago de los años veinte. En esos primeros años veinte, el jazz encontró refugio en los locales de los traficantes de alcohol. Ya en 1923 las orquestas de King Oliver y de Jerry Roll Morton comenzaron a grabar discos que anunciaban el jazz (a posteriori llamado “tradicional”) que tendría en Louis Armstrong (1901-1971) a su más popular representante.
Armstrong, al frente de sus Hot Five primero y luego con los Hot Seven, consiguió que el jazz diera un salto enorme en su evolución al imponer la expresión personal del solista frente a la improvisación colectiva entretejida que caracteriza el estilo de Nueva Orleans.
Otra gran figura fue la de Bix Beiderbecke (1903-1931), un trompetista blanco cuyo original fraseo y prematura muerte hicieron de él un mito del jazz de esa época.
Junto a ese florecimiento de los solistas, los años veinte conocerían el inicio del esplendor de las grandes orquestas, como la de Paul Witheman (1890-1967), que se consagraría entre el gran público con su versión de “Rhapsody in Blue” de George Gerswhin (1898-1937), la de Fletcher Henderson (1897-1952), con solistas como Rex Stewart (1907-1967) a la trompeta o Coleman Hawkins (1904-1969) al saxo tenor y sobre todo la orquesta de Duke Ellington (1899-1974).
Los años de la Depresión. El crac económico de 1929 afectó gravemente a numerosos músicos que se vieron alejados de los estudios de grabación y de los escenarios, sin embargo el público seguía reclamando espectáculos y las orquestas ya establecidas siguieron conociendo un auge imparable al que se sumaría, entre otras, la de Count Basie (1904-1984), considerada por muchos la mejor orquesta de jazz de todos los tiempos.
De estas orquestas surgirán numerosos solistas de enorme personalidad. Figuras singulares de este momento son el pianista Art Tatum (1909-1956) y el pianista y cantante Fats Waller (1904-1943).
Una importante consecuencia de la depresión económica americana fue el desplazamiento a Europa de muchos artistas en busca de trabajo. Aquí el panorama que encontraron fue muy diferente al que conocían, pues si en un primer momento sus actuaciones se limitaban a los salones de grandes y vetustos hoteles, que veían en el jazz un signo de modernidad, pronto pasarían a las salas de conciertos arropados por una afición que veía en ellos a los padres de una nueva música.
Fue el momento de la eclosión de los “hot clubs”, verdadero conciliábulos de los aficionados al jazz, a la vez que, contagiados por la presencia de músicos como Coleman Hawkins o Sidney Bechet (1897-1959), comenzaron a despertarse numerosas vocaciones musicales, surgió así la mítica formación del Quinteto del Hot Club de Francia liderado por el guitarrista Django Reihardt y el violinista Stéphane Grappelli (1908-1997).
La era del swing. En 1923 se derogó la prohibición del alcohol en Estados Unidos y este hecho, junto a los éxitos y la popularidad de formaciones de músicos blancos como Benny Goodman (1909-1986) o Glenn Miller (1904-1944), contribuyó a que el jazz perdiera, al menos en parte, el calificativo de música marginal.
En la segunda mitad de los años treinta el jazz alcanzó uno de sus grandes momentos de florecimiento. Es el estilo que se conoce como “mainstream” (literalmente se traduce por corriente principal), época intermedia entre el jazz tradicional y el jazz moderno.
Las orquestas seguían siendo el marco ideal para el lucimiento de los solistas y a la vez favorecieron la eclosión de nuevos talentos como el saxofonista Lester Young (1909-1959) y del contrabajista John Kirby (1908-1952).
Fue el momento también de la aparición de dos grandes cantantes, Billie Holiday (1915-1959) y Ella Fitzgerald (1917-1996), quienes, junto a Sarah Vaughan (1924-1990), reinarán hasta nuestros días como diosas entre las voces del jazz y aún nadie las ha superado.
El jazz tras la segunda guerra mundial. En 1941, los Estados Unidos entraron oficialmente en guerra y buena parte de los músicos de jazz se vieron obligados a vestir el uniforme militar y a colaborar con las bandas del ejército o a grabar discos destinados al esparcimiento de la tropa. En Europa tampoco se respiraban buenos aires para esa música que los nacionalsocialistas calificaban de "degenerada".
La influencia de la guerra en la vida de los músicos y sobre todo las ansias de innovación de los más jóvenes contribuirían a una profunda renovación del jazz.
El club Minton´s Playhouse sería la cuna de un nuevo estilo, el bebop, que tiene en Charlie Parker (1920-1955) y Dizzy Gillespie (1917-1993), a sus líderes indiscutibles. Los músicos de jazz ya no encontraban en el mundo del espectáculo el lugar adecuado para expresar su talento, simplificando las cosas, si Louis Armstrong representó en su momento la toma de conciencia del solista dentro de las formaciones del jazz, los bopper representaron una toma de conciencia mucho más amplia, se trata de volver a los orígenes, de reinterpretar y reescribir la tradición mediante la exploración de nuevas armonías, la ampliación de los registros sonoros y explotar todas las posibilidades de los ritmos y los tempos a la vez.
Entre los nuevos músicos Thelonius Monk (1917-1982), sería uno de los primeros en adaptar el piano al bebop, igual harían Charles Mingus con el contrabajo y Miles Davis (1926-1991), con la trompeta entre otros muchos.
La escena del jazz de la segunda mitad de los años cuarenta era un auténtico hervidero, pues, ante el nacimiento del bebop, los representantes de la tradición trataron de revitalizar el estilo de Nueva Orleans, a la vez que la música afro-cubana, instalada en Nueva York, se adueñó de buena parte de las salas de baile
Fue también la época del gran triunfo de la cantante Ella Fitzgerald, con unos recursos técnicos incomparables como el "scat", forma vocal basada en sílabas onomatopéyicas (ya utilizada por Louis Armstrong) que permite competir con la improvisación instrumental. Junto a ella destacaron como las más grandes figuras del jazz vocal Billlie Holiday, con un estilo más intimista y Sarah Vaughan, la cantante más emblemática del bebop.
Además de los clásicos como Armstrong, Basie o Ellington y de los modernos Parker y Gillespie, el rhythm and blues vivía un momento de esplendor con la aparición de figuras como Ray Charles (1930-2004), Etta James (1938-2012) o Chuck Berry (1926-2017). Incluso parecía que algo empezaba a cambiar en la política estadounidense, surgiendo las primeras emisoras radiofónicas destinadas al público afroamericano y desterrando etiquetas como la de "race records" que se habían destinado a esta música.
Los años cincuenta: bebop, cool jazz y rhythm and blues. En la relativamente breve historia del jazz, apenas un siglo, los cambios se han producido siempre a caballo sobre movimientos existentes, que no han desaparecido, sino que sólo han cedido la primera página de la actualidad sin llegar a extinguirse. Lo que en principio parecían "modas" son en realidad estilos, que se han afirmado con el paso del tiempo y están obligados a convivir en el amplio espacio de la música afroameriana. Esta situación se hace patente en los años cincuenta.
Por un lado algunos músicos blancos, como Chet Baker (1929-1988), rehuyeron el lado más explosivo del bebop sin renunciar a los progresos que éste suponía y adoptaron una estética más apaciguada con un toque de lirismo y emoción a la que se aplica el nombre de cool jazz .
El cool jazz, sin embargo es un movimiento amplio que abarca desde el llamado "jazz de cámara", por ser demasiado elegante según algunos, del Modern Jazz Quartet, hasta colaboraciones irrepetibles como la Miles Davis y Gil Evans (1912-1988), pianista y compositor cuyos sabios arreglos, entre los mejores de la historia del jazz, crearon la atmósfera ideal para que el estilo intimista de Davis alcanzara algunas de sus puntos culminantes.
Por otra parte con Max Roach (1924-2007), los Jazz Messengers y las formaciones del saxofonista Sonny Rollins (1930) o del contrabajista Charles Mingus (1922-1979), el bebop proseguía su evolución, enriqueciéndose día a día con nuevos hallazgos que sentarían las bases del jazz moderno.
Mientras tanto el rhythm and blues, la forma más popular de la música afroamericana, había alcanzado un desarrollo imparable gracias a figuras como Ray Charles, Louis Jordan, Fats Domino, o Chuk Berry.
En el terreno estrictamente del jazz, algunos músicos surgidos del bebop comenzaron a cultivar el funk, impregnado de resonancias del blues y del gospel, en el que destacarían organistas como Lou Benett (1926-1997), guitarristas como Grant Green (1935-1979) o trompetistas como Donald Byrd (1932-2013). Su música era densa y tórrida, con ese mismo espíritu de trance místico heredado del gospell y que el soul haría suyo.
Los años sesenta: la "New Thing" y el soul. En Estados Unidos los años sesenta vieron cómo los movimientos políticos y sociales afroamericanos adquirían cada vez mayor dimensión con líderes como Martin Luther King o Malcolm X, y lograban el objetivo de la consecución de los derechos civiles que hasta entonces el racismo les había negado.
En este marco apareció la primera casa discográfica dirigida por un hombre de color, la Tamla Motown, responsable del lanzamiento de numerosas estrellas del rhythm and blues y el soul con una gran capacidad de penetración comercial, es el caso de Marvin Gaye (1939-1984), Aretha Franklin (1942-2018), Sam Cooke (1931-1964) y sobre todo James Brown (1933-2006), apodado “Godfather of soul” (el padrino del soul), que supo transformar como nadie la esencia del gospel en experiencia mística laica, convirtiendo sus conciertos en actos de fervor casi religiosos.
Mientras tanto el pop británico de los Rolling Stone o Eric Clapton descubría el blues y lo divulgaba entre el público europeo a través de sus propias versiones, a menudo bastante alejadas del original, pero que sirvieron para dar a conocer a algunos de los grandes maestros del blues.
Así mientras una parte de la música afroamericana alcanzaba una dimensión como nunca se había conocido, el jazz vería el advenimiento de la “New Thing”, literalmente la “cosa nueva” o free jazz, una radical alteración de los principios musicales que habían regido anteriormente la improvisación. Músicos como Ornette Coleman (1930-2015) o Cecil Taylor (1929-2018) lideraron este movimiento revolucionario de tintes reivindicativos que chocó contra el muro de la incomprensión. Promovían una música ajena al servilismo hacia el público blanco, que paradójicamente era el único que les prestaba atención, mientras el público afroamericano se decantaba hacia otros estilos. Aún hoy los coletazos del free jazz tienen más eco en Europa que en Estados Unidos
Buena parte de los músicos del free jazz, excelentes instrumentistas, fuero poco a poco abandonando este callejón sin salida que les conducía a una situación de incomprensión musical generalizada.
En resumen, el final de los años sesenta fue una época de increíble proliferación de estilos y de géneros y el aficionado al jazz disponía de un amplísimo abanico de ofertas, desde el tradicionalismo de Armstrong a la vanguardia de Cecil Taylor o de Charles Mingus, pasando por las orquestas de Count Basie y Duke Ellington, por las diversas formaciones de Dizzy Gillespie, los Jazz Messengers, el blues de B.B. King (1925-2015), el vanguardismo mistico de John Coltrane (1926-1967) o el soul y el rhythm and blues
Los años setenta y el espíritu de fusión. En el mundo de la música todo había cambiado: la difusión discográfica, el tipo de conciertos, la radio, la televisión... ya nada era lo mismo, y la música, al igual que otras artes, como el cine, es también negocio. Jimi Hendrix (1942-1970) y otros muchos se habían aventurado en el mundo del rock con una música eléctrica de marcado acento afroamericano y habían conseguido un éxito notable. El rock, la música progresiva, el pop y otras etiquetas semejantes vendían, el jazz no podía quedarse fuera y así a algún genio se le ocurrió el concepto de “fusión”, en el que cabía un poco de todo,
Como en los años del bebop, surgirán de nuevo las polémicas y muchos consideraban a Miles Davis y a su jazz-rock o fusión fuera del jazz o todo lo más como un género menor.
Los años setenta verían desaparecer a algunas de las grandes figuras del jazz de todos los tiempos como Armstrong o Ellington y a muchos les faltó tiempo para augurar la defunción de toda la música del jazz. Los históricos desaparecían y los jóvenes se vendían por un puñado de dólares al todopoderoso rock. La realidad, sin embargo, fue muy diferente, la música afroamericana no había muerto, no sólo el jazz, el blues o el rhythm and blues proseguían su camino, sino que no cesaban de surgir nuevas formas y nuevos músicos, como la “salsa” neoyorkina, heredera de la tradición afrocubana de los primeros músicos latinos llegados a Nueva York e impregnada de influencias del jazz y del soul, o el funk de músicos como George Clinton.
El enorme celo interpretativo de los músicos dio lugar a una espectacular evolución de los sonidos, no sólo se habían añadido nuevos instrumentos sino que también las técnicas progresaron con gran rapidez, cabe citar a Jaco Pastorius (1951-1987), que transformó el bajo eléctrico, o Joe Zawinul (1932-2007), el uso de los teclados.
Los años setenta no significaron, ni mucho menos, el declive del jazz y de la música afroamericana en general, sino una nueva etapa de transición.
Vuelta a los orígenes y nuevas perspectivas. Los años ochenta significaron en cierta manera un proceso de clarificación, Miles Davis regresó a los escenarios tras una larga ausencia rodeado de músicos jóvenes. El jazz recibía apoyo institucional: incluso en España el gobierno subvencionaba giras y conciertos, en Francia se condecoraba a los músicos y en Estados Unidos, antes de tener un presidente saxofonista (Bill Clinton), Ronald Reagan ya invitaba a Miles Davis a la Casa Blanca.
El jazz seguía siendo minoritario pero tenía un público consolidado. Comenzaba a despuntar una nueva generación de músicos que seguía caminos diferentes, los unos tras la pista de la siempre anhelada vanguardia y los otros por el camino del regreso a los orígenes. Entre los primeros los Weather Report con Joe Zawinul y Omar Hakim, el infatigable John McLaughlin y su Mahavishnu Orchestra o el siempre ingenioso Lester Bowie (1941-1999). Entre los que se decantaron por los orígenes el protagonista es Wynton Marsalis, técnicamente irreprochable, su estética despertó los más diversos comentarios.
Pero lejos de estancarse o repetirse esquemas el jazz actual, en su mayoría con músicos provenientes de la década de los 60, 70, y 80 han resurgido y diversificado su status, de manera que podemos disfrutar de un jazz que tiene muy buena salud, gente como Pat Metheny, Gary Burton, Larry Corryell, Larry Carlton, Spyro Gyra, Steps Ahead, el malogrado Grover Washington (1943-1999), Herbie Hancock, Chick Corea, Lee Ritenour, Casiopea, Steely Dan, Passport, Chuck Loeb, Diana Krall, Michael Camilo,....y un sinfín de artistas dan fe de ello.
Los años noventa han confirmado esas numerosas corrientes dispersas. El jazz no tan solo no ha muerto sino que quizá está más presente que nunca en la actualidad musical. El auge del rap, la recuperación del bebop, el "revival" del soul, los éxitos comerciales del funk y sus derivados, la aparición de nuevas bandas del más puro estilo Nueva Orleans, la actualidad del blues o incluso el éxito en las discotecas del "acid jazz" son síntomas de la buena salud de esta música cuando ya ronda el siglo de antigüedad.

A mediados de los ochenta, dos de los miembros de la banda canadienses Saga; Jim Gilmour y Steve Negus, abandonaron la formación y fundaron un nuevo proyecto denominado GNP (iniciales de Gilmour Negus Project), junto al cantante Robert Bevan.
La andadura de este proyecto paralelo apenas duraría tres años en los cuales publicaron un solo álbum "Safety Zone", que fue lanzado en 1989 y que a diferencia del rock progresivo de Saga, se orientaron hacia sonidos más comerciales con un AOR en la línea de lo que hacían en ese momento bandas contemporáneas como Toto o Journey. Sin embargo aún así, todavía se intuyen ciertos sonidos heredados de Saga, con grandes teclados, un sonido muy pulido y melodías adictivas. Las habilidades de Gilmour se convierten en lo más destacado de este álbum, con la voz melódica del cantante Robert Bevan como queda demostrado en la inicial e irresistible “How Many Times”, mientras “One Life” o “Safety Zone” muestran una faceta mas dura o guiños al pasado progresivo con la épica “No Parade” o la melancólica “In Your Eyes”.

Polyphony es una desconocida banda norteamericana que lanzo un único álbum, "Without Introduction", considerado hoy en día una de las joyas del rock progresivo de los años 70. Polyphony se fundaron en 1971 en Virginia y su carrera artística apenas duraría lo que un caramelo a las puertas de un colegio. Formada por Glen Howard (voz principal y guitarra), Craig Massey (órgano y sintetizadores), Martin Ruddy (bajo y voces), Christopher Spong (batería) y Chatty Cooper (percusión), crearon un trabajo solidó e impecable en donde los sonidos del órgano Hammond se fusionaban con una guitarra al mas puro estilo de Jimi Hendrix. Ese órgano abrasivo junto con el tremendo feeling de la guitarra, e impulsados por los intensos ritmos del bajo y la batería, están presentes en la odisea que representa la deslumbrante instrumental "Juggernaut", la progresiva "Arie´s Flight" y la psicodélica "Crimson Dagger", todas ellas unas piezas en donde escuchamos ecos a los Emerson, Lake and Palmer mas sinfónicos y pretenciosos o a los King Crimson mas rotundos. Poco tiempo después del lanzamiento, la banda se disolvería sin dejar rastro y su álbum, una de las rarezas mas buscadas por los coleccionistas.

La década de los noventa fue la menos prolífica, discograficamente hablando, de la banda liderada por Ian Anderson, publicando solo tres álbumes muy distanciados entre si; "Catfish Rising" (1991), "Roots to Branches" (1995) y "J-Tull Dot Com" (1999). Cuatro años después del orientado al rock clásico "Catfish Rising", Anderson dio un nuevo enfoque a la música del grupo derivando su sonido hacia las influencias del medio oriente, fusionandola con el habitual folk rock progresivo y dosis de hard rock. Para la grabación de este nuevo álbum, la formación se ampliaba con el teclista Andrew Giddings, el cual se sumaba a los habituales en los últimos años Martin Barre, Doanne Perry y David Pegg. Pese a la diversidad sonoro de este álbum, uno de los mas eclécticos de la formación británica, los elementos progresivos siguen presentes en todo momento aquí y allá, como la omnipresente flauta de Anderson o los ocasionales riffs de la guitarra hard rock de Martin Barre, potenciados por el exuberante trabajo de los teclados de Giddings. Excelentes piezas como el poderoso frenesí de flauta de "Dangerous Veils", la melancolía de "Another Harry´s Bar", la animada folk rock de "Beside Myself", las progresivas "Wounded, Old and Treacherous" y "At Last Forever", la hard rock "Roots to Branches" o la sombría e hipnótica "Stuck In The August Rain", conforman un trabajo en donde aun se pueden detectar indicios del lejano pasado progresivo de banda, pero que sin embargo también muestra la evolución musical de su líder y su continua busca de diferentes influencias musicales.

Encuadrados dentro del glam rock, Sweet fueron la variante heavy rock de ese genero musical, a diferencia de Slade, que representaban el ala tranquila y rural, o de la decadencia y el humor de Gary Glitter, el glamour y la polivalencia de Marc Bolan o la transgresora personalidad innovadora de David Bowie.
Durante gran parte de la década de los 70, esta banda fue una de las mas populares, unos de los grandes ídolos de los adolescentes americanos e ingleses.
Sus inicios se remontan a mediados de los sesenta cuando el vocalista Brain Connolly y el baterista Mick Tucker, pertenecían a una banda de versiones llamada Wainwright´s Gentleman, los cuales interpretaban clásicos de la factoría Motown o The Who, todo ello bajo el embrujo de los sonidos psicodélicos.
Varios años después hay una serie de cambios y entran el bajista Steve Priest y el guitarrista Frank Torpey y denominan este nuevo grupo como Sweet-Shop.
Sin embargo esta formación era bastante inestable con el puesto de guitarrista continuamente discutido, el cual cambiaron con frecuencia.
Finalmente el puesto quedo consolidado con Andy Scott y así la banda acortaba su nombre por el definitivo Sweet.
Ya a mediados de 1968 el grupo logra debutar bajo el sello Fontana, con los que publican varios singles de escaso éxito. No seria hasta 1970 cuando se les cruza en el camino el productor Phill Wainman, quien a partir de ese momento se convierte en su manager y les consigue un contrato con la RCA.
En 1971 el grupo logra por fin el éxito esperado con el tema “Funny funny”, escrita por Mike Chapman algún tiempo atrás.
En los sucesivos tres años, Sweet colocaron una impresionante sucesión de éxitos en las listas, “Co co”, “Poppa Joe”, “Little Way”, “Wig Wam bam”, “Blockbuster”, “Hell Raiser”, “Ballroom Blitz”, “Teenage Rampage” o “The Six Teens”.
Todos ellos eran temas bastante pegadizos, sin demasiados alardes instrumentales, riffs contundentes, coros irresistibles y una música repleta de simplicidad.
Sin embargo también demostraban su talento y creatividad en temas como la comprometida y mas ambiciosa “Alexander Graham Bell”, que no tuvo la acogida de las anteriores.
Llegados a este punto, Sweet no solo tenia una enorme capacidad de crear canciones de gran éxito, en una época de plena vorágine del glam rock, también tenían una imagen tan espectacular como sus coetáneos David Bowie o Marc Bolan.
A mediados de los 70, deciden prescindir de su habitual equipo de producción y volcarse en el mercado norteamericano. Así surgió un nuevo éxito “Fox On The Run”, logrando las primeras posiciones a ambos lados del Atlántico y posteriormente se embarcaron en una extensa gira por los Estados Unidos, país en donde se establecerían entre 1975 y 1979.
En 1977 llegaría su álbum mas complejo y ambicioso “Off The Record” y un año después el interesante “Level Headed”, el cual contenía “Love Is Like Oxygen”, que logra encaramarse en los primeros puestos en las listas de medio mundo.
Una posterior gira por Europa, Japón, Estados Unidos y Extremo Oriente refuerza la popularidad del grupo en todo el mundo.
Pero durante la grabación del siguiente álbum “Cut Above The Rest”, Brain Connolly decide abandonar para dedicarse a sus proyectos en solitario. El resto ampliaría la formación y siguieron adelante cosechando un discreto éxito con sus siguientes lanzamientos, “Waters Edge” (1980) y “Identily Crisis” (1982), este ultimo el epitafio final de esta mítica banda que es olvidada injustamente con bastante frecuencia en los anales de la música rock.

Pese a que paso gran parte de su carrera como músico de sesión trabajando para otros artistas, Eric Gale es uno de los más refinados y talentosos guitarristas del jazz fusión, el funk y el soul blues. Nacido en Nueva York, Gale comenzaría desde niño a tocar la guitarra y con el tiempo se convertiría en uno de los mas afamados guitarristas grabando para gente como Grover Washington JR, Herbie Mann, Nina Simone, Paul Simon, Bob Marley, Van Morrison o Al Jarreau, entre mas de 500 colaboraciones. En 1973 Gale lanzaría su primer álbum solista "Forecast", al que le seguirá "Negril" (1975) y "Multiplication" (1978). En este ultimo obtendría las colaboraciones de Bob James en la producción y en los teclados, Eddie Daniels en el saxofón, Steve Gadd a la batería o Randy Brecker a la trompeta, entre otros destacados músicos de la escena del jazz. "Multiplication" es un notable trabajo de jazz fusión/rock en el que los sonidos gospel y funk aparecen aquí y allá, en una serie de composiciones de hábil lectura y mejores arreglos cortesía del trabajo de Bob James. Desde la gospel "Oh Mary Don´t You Weep" hasta las sólidas fusión "Multiplication" y "Morning Glory", pasando por los ritmos funk de "Thumper", los lamentos sutiles de su guitarra en “Sometimes I Feel Like a Motherless Child” o los sonidos impulsados por los sintetizadores de James y el saxo de Daniels en "Gypsy Jello", los que crean un trabajo repleto de ricos espacios musicales con líneas y ritmos muy agradables y consistentes de jazz fusión.

A mediados de la década de los 60 e impulsado por el encuentro cultural entre Oriente y Occidente nacería un nuevo genero musical al que se denominaría la “World Music” (Musical Global), repercutiéndose comercial y popularmente de manera masiva una década después.
Este genero musical esta basado en el concepto de la creación nuevas formulas musicales mezclando la música tradicional o folclórica de diversos países o continentes.
Así por ejemplo, al fusionar elementos de la música tradicional japonesa, con los ritmos percusivos africanos y melodías medievales europeas, el resultado es una nueva música y diferente..
La World Music ha tenido siempre un marcado carácter pacifista, cosmopolita y ecologista, simbolizando con su personalidad artística la necesidad de abolir las fronteras entre los pueblos del mundo. Artistas como Paul Winter y Peter Michael Hamel, entre otros, fueron pioneros del género. El término “New Age” empezó a utilizarse a fines de los años 70 para identificar un estilo de vida más o menos derivado de la cultura hippie, y también para definir a varios de estos nuevos estilos musicales, considerados relacionados con esa filosofía. Músicos como el japonés Kitaro fueron de inmediato clasificados bajo esa etiqueta, convirtiéndose en cabezas visibles de ella. Sin embargo, ha acabado empleándose en numerosos países como mega-etiqueta para prácticamente todos los estilos nuevos o inusuales, con la única excepción de los más vinculados al Tecno y al pop cantado. Dentro del sector más claramente identificado con la New Age, hay algunas tendencias que sin ser de forma clara unos estilos musicales separados, sí muestran personalidades propias, bastante conectadas con filosofías de la cultura del mismo nombre.
Una de ellas es la tendencia ecologista, un elemento importante dentro del estilo de vida new age es el amor a la naturaleza y el apoyo a la protección del ecosistema. El reflejo musical de tal cosa es obvio en los artistas que incorporan en sus grabaciones los sonidos de la naturaleza (pájaros, cascadas de agua, copas de árboles mecidas por el viento, y otros sonidos relacionados). Su música está acorde con este acompañamiento, resultando plácida, romántica, casi paradisíaca. A veces incluso la publicación de estos discos es un acto de reivindicación a favor de la protección de especies vivas en peligro de extinción, o apoyando otras iniciativas parecidas. Esta otra tendencia surgió a principios de los años 70. Músicos como George Deuter se han convertido en emblemas de ella, en los años ochenta surgieron sellos como Coda, Narada o la Windham Hill comercializando este tipo de tendencias hasta extremos incluso de artistas y álbumes súper ventas (George Winston, David Lanz, David Arkestone, Paul Speer, Michael Hedges, Nightnoise, Patrick O´Hearn...), y llegando a alcanzar la audiencia del gran publico.
Por otro lado la tendencia mística es un sector de la cultura new age que está vinculado a cuestiones místicas, desde las influenciadas por las filosofías orientales, hasta otras que han existido independientemente de la new age pero que en los años 80 tendieron a ser agrupadas en torno a esa etiqueta. Esta vertiente suele verse reflejada en la música bajo la forma de grabaciones para acompañar rituales, la de resultados de experiencias espirituales, o, simplemente, la de piezas con títulos inspirados en estos temas. Esta tendencia apareció a fines de los años 60. Artistas como Paul Horn y Popol Vuh, entre otros, son claras muestras de ella, ya a finales de los 70 artistas como Kitaro, Vangelis, Himekami... realzaron mas si cabe esta inclinación musical.
Otra ramificación es la música para la relajación, meditación y terapia. Una parte de la música difundida bajo la etiqueta new age no tiene como finalidad principal entretener al público, sino más bien liberar efectos medicinales positivos sobre su salud mental. El estrés de la vida cotidiana hace difícil para muchas personas relajarse tras una jornada repleta de tensiones. Escuchar música especialmente diseñada para relajar puede ser la vía idónea para liberarse de un pernicioso nerviosismo. Otras aplicaciones pueden ser inducir estados de ánimo proclives a la creatividad o a meditar con la suficiente concentración sobre temas complejos. También se han realizado grabaciones para servir de apoyo a terapias mentales en hospitales. Este concepto musical comenzó a aplicarse a fines de los años 60. Entre sus principales seguidores, cabe citar a Steven Halpern y a la compañía discográfica New World.
Como alternativa a la música cantada y a los géneros instrumentales convencionales, esta la música instrumental melódica. Un número cada vez mayor de artistas componen música que ha sido descrita como la música clásica del presente, por considerarse que la música clásica tiene más en común con ella que con las supuestas continuaciones oficiales promovidas desde el sector académico. La nueva música instrumental melódica puede poseer también rasgos de pop y jazz en aquellas tendencias más alejadas de la música clásica y más próximas a la música moderna. Entre los artistas mas destacados de este subgénero, cabe destacar a Suzanne Ciani, Yanni, Ray Lynch, Bill Douglas, Rick Wakeman, Andreas Vollenweider, Mark Isham, David Arkenstone, Paul Voudouris y David Lanz, entre muchos otros mas. Aquí podríamos también destacar que el sector mas innovador del jazz también ha intercambiado influencias con los estilos de vanguardia.
Algunas corrientes con muchos menos seguidores que las citadas hasta ahora, son mucho mas antiguas. No se trata de corrientes artísticas con auténtica trascendencia social, sino más bien de direcciones de experimentación mantenidas por una minoría de músicos e investigadores. La música contemporánea se caracteriza por sus construcciones inusuales e innovadoras, elaboradas a partir de instrumentos más bien acústicos. Vinculada a ella está la música electro-acústica, que persigue el mismo fin pero ampliando su campo de acción a la actividad conjunta de instrumentos acústicos y electrónicos. La música concreta, surgida en Francia a finales de 1929, experimenta con sonidos vanguardistas. La tape music se especializa en el procesamiento de sonido y la construcción de estructuras musicales a partir de la grabación de cintas y su posterior manipulación. Todas estas corrientes empezaron a configurarse mayormente a fines de los años 40. Músicos tales como por ejemplo John Cage estuvieron realizando una importante labor pionera en esos campos.
La música minimalista es un género surgido del conjunto de direcciones experimentales comentadas en el anterior párrafo. A diferencia de las otras corrientes, ésta ha registrado un éxito de público notable, pasando a ser un estilo con clara incidencia social. La música minimalista se basa en la repetición de secuencias de notas o elementos básicos, con matices levemente distintos, de forma que se cree un ambiente hipnótico. Se la conoce también como música repetitiva. Entre sus principales seguidores cabe citar a Harold Budd, Steve Reich, Philip Glass, Michael Nyman y Wim Mertens.
La música experimental es por su obvia actividad de búsqueda de nuevas formas musicales, la experimentación, que se basa en la búsqueda de sonidos y arreglos mas o menos compositivos, es decir audibles y aceptables, los sintetizadores y las nuevas tecnologías han sido los instrumentos primordiales, nacida en los 60 tuvo su mayor auge en los años 70, con gente como Tangerine Dream, Klaus Schulze, Stockhausen, Brian Eno, Robert Fripp ...contribuyeron notablemente en los estudios de la música experimental actual.
Y por ultimo tenemos otro subgénero; la música étnica, el folclore de un país suele ser desconocido, y por tanto nuevo y exótico para los oyentes de otras naciones, esto unido a la constante evolución de escuchar otras músicas y conocer sus ritmos y instrumentos ha dado como consecuencia la apertura de este estilo en el mundo occidental. Ése ha sido el caso de la música celta, quizás la mas percusora de todas y también la mas variopinta de todas las músicas folk, pero los ritmos africanos, caribeños y por ultimo los latinos y la procedente de lugares como la India o el Tibet, entre otros, han convertido la música étnica entre las mas respetadas y ricas en la actualidad.

Durante su primera etapa, los galeses Budgie realizaron sus discos más clásicos, una época en donde mostraron su faceta de heavy rock y blues rock impregnado de elementos progresivos. En esa onda fueron publicando magníficos lienzos como "Budgie" (1971), "Squawk" (1972), "Never Turn Your Back on a Friend" (1973) o "In For The Kill" (1974). Un año mas tarde con "Bandolier" el grupo originario de Cardiff empezaba su etapa de transición hacia un solidó hard rock mas previsible aunque manteniendo las estructuras progresivas pero sin la creatividad de antaño. Con el siguiente "If I Were Brittania I´d Waive The Rules", el grupo deja definitivamente esas complejas composiciones a cambio de un estilo mas ecléctico que evolucionan hacia el hard rock genérico que habían comenzado con su predecesor. Aun así, aquí hay temas muy disfrutables como la heavy blues "Anne Neggen", la rockera "If I Were Brittania,´d Waive the Rules", la blues rock "Quacktor and Bureaucats", la melódica "Heaven Knows Our Name" o la añeja "Black Velvet Stallion", esta ultima el mejor resquicio de su esplendoroso pasado. Sin embargo entre sus surcos también muestran cierta falta de ideas como muestran las poco inspiradas "Sky High Percentage" un fallido blues rock de mediocre instrumentación y la medio tiempo con influencias mainstream "You´re Opening Doors". A pesar de los aspectos positivos de la gran mayoría de los temas incluidos aquí, en el resultado final del álbum, la banda muestra cierta inconexión con respecto a sus álbumes clásicos.

Mamas and The Papas son una de las principales bandas del folk melódico, que pasaron a la historia por ser una de las pioneras del genero y por algunas de las mejores canciones del llamado “flower power”.
Surgidos a principios de los 60 en Nueva York, su formación estaba comprendida por John Phillips, un músico amante del jazz y el folk que provenía de una banda llamada Journeyman y su mujer la cantante y modelo Michell Phillips, a los que se les unirían los cantantes Dennis Doherty y Mama Cass Elliot.
En 1964 logran firmar un contrato con el sello Dunhill, subsidiaria de la RCA y posteriormente se trasladan a la soleada California, justo en la época del efervescente movimiento hippie.
Una vez instalados en Los Ángeles publican su primer sencillo “Go Where You Wanna Go”, con el que no obtienen el deseado reconocimiento comercial, ese mismo año de 1965 lanzan su segundo single titulado “California Dreamin”, con la cual logran un éxito sin precedentes, consiguiendo encaramarse hasta los primeros puestos en las listas norteamericanas y británicas.
En “California Dreamin” mostraban perfectamente su sentido armónico de las melodías vocales que poseían sus cuatro integrantes.
Un año después llegaría otro monumental hit como fue “Monday, Monday”, con el cual superan al anterior hit, logrando un increíble numero uno a ambos lados del Atlántico y dos premios Grammy al año siguiente.
De la noche a la mañana The Mamas and The Papas se habían convertido en una de las formaciones mas populares y exitosas del movimiento hippie, con una imagen femenina muy definida, por un lado la delgada y guapa Michelle, que con su voz delicada y frágil contrastaba con el físico de Mama Cass, mucho mas voluminosa y con un rango vocal mas rudo.
Pero además de sus exitosos singles, sus álbumes también se encontraban entre los que mejor funcionaban comercialmente, como “If You Can Believe Your Eyes and Ears” (1966), “The Mamas & The Papas” (1966), “The Mamas & The Papas Deliver” o “The Papas & The Mamas” los cuales lograrían puestos muy altos.
En 1967 realizaron una soberbia actuación en el Festival de Monterrey en donde contarían con la colaboración de Scott McKenzie, antiguo compañero de John Phillips en Journeyman y que interpretaría uno de los himnos por excelencia del movimiento hippy como es “San Francisco”, escrito por el propio Phillips.
Después del álbum “The Papas & The Mamas”, deciden disolverse por problemas internos y debido al excesivo consumo de drogas por parte de algunos de sus miembros.
Sin embargo para cumplir con su contrato con el sello Dunhill se reúnen en 1971 para grabar el mediocre “People Like Us”, que no obtiene el fervor del publico.
A partir de aquí cada miembro seguirá caminos separados. John Phillips iniciara una mediocre carrera en solitario, pero siempre con la sombra de su adicción a las drogas, lastrando con ello su enorme talento. Mientras la mas exitosa fue Mama Cass Eliott la cual consiguió un relativo éxito publicando unos interesantes trabajos como “Dave Mason & Cass Elliot”, (1971) junto al un ex componente de Traffic, o “Cass Elliot” (1972).
Dos años mas tarde y mientras descansaba después de un concierto en un apartamento propiedad del cantante Harry Nilsson en Londres, Mama Cass Elliot sufre un infarto y fallece instantáneamente a la edad de 32 años.
Por su parte Michelle Philips, ya divorciada de John se casaría en 1970 con el actor Dennis Hopper, batiendo un récord mundial de matrimonio efímero, ya que su enlace duro solamente una semana. Seguidamente iniciaría una carrera como actriz que la mantuvo bastante ocupada durante las siguientes décadas.
Posteriormente en los ochenta John Phillips y Dennis Doherty rearmaron la banda para la cual contarían con cantante del grupo Spanky & Our Gang, Spanky McFarlane y la hija de John y Michelle, Mackenzie Phillips y al propio Scott McKenzie pero con la finalidad casi exclusiva de girar por el territorio estadounidense.
John Phillips, el compositor y líder del grupo fallecería en el 2001 a los 65 años debido a un fallo cardiaco.

Para Jimi Hendrix su guitarra era parte de el mismo, y con sus acordes y sus riffs expresaba sus sentimientos, el creo y asentó las bases del rock de guitarras incendiarias y su estilo supuso unas radicales innovaciones en el arte de tocar tan venerado instrumento.
Esta leyenda de la guitarra nació un 27 de noviembre de 1952 en Seattle. Ya desde muy joven rehuía de los estudios y terminaría enrolado en el ejercito norteamericano como paracaidista. Sin embargo aquí tampoco tendría fortuna, ya que al poco tiempo de ingresar se rompió un tobillo, y decidió entonces abandonar el servicio militar.
Su futuro estaba predeterminado en la música, una pasión familiar inculcada por su padre. Con su primera guitarra, Jimi imitaba durante horas y horas a sus grandes ídolos del blues como B.B.King. En su corto paso por el ejercito había conocido a otro joven aficionado al blues llamado Billy Cox, un bajista con quien posteriormente formaría su primera banda de blues llamada The King Casuals.
Mientras tanto sus asombrosas habilidades como guitarrista le abriría las puertas como músico de sesión y de acompañamiento para artistas de renombre de la época como King Curtis, Sam Cooke, Little Richard o The Isley Brothers. Con ello Hendrix empieza a conocer el mundo de la música desde sus cimientos. Pero la ambición del guitarrista le llevaba a estar incomodo como simple pieza de apoyo, deseando tener su propia banda y desplegar así toda la creatividad que poseía.
En 1965 decide trasladarse a Nueva York y comienza a tocar en los clubes de la ciudad, allí se uniría a diferentes grupos como el de John Hammon Jr. y el de Curtis Knight. No seria hasta un año después cuando por fin logra fundar la suya propia, a la que llamaría Blue Fames junto al genial guitarrista Randy California, rebautizando su nombre como Jimmy James, logrando de esta manera conformar una banda que tocara regularmente por muchos locales de Nueva York.
Fue en uno de esos locales, el “Cafe Wha”, cuando una noche mientras actuaba Jimmy James and The Blue Fames, es observado por el ex componente de The Animals, Chas Chandler, por entonces un afamado cazatalentos a la búsqueda constante de nuevas promesas dentro del panorama rock.
Enseguida Chandler se da cuenta del asombroso potencial que poseía aquel guitarrista zurdo de raza negra y al terminar su actuación le propone viajar a Inglaterra donde intentaría reconducir su carrera en solitario.
Chandler junto a Mike Jeffries se convirtieron en sus representantes y después de buscarle varias audiciones con dos valiosos acompañantes como Noel Redding (al bajo) y Mitch Mitchell (a la batería), decidieron denominar al trío liderado por Hendrix como la Jimi Hendrix Experience, que debuto en directo en octubre de 1966 en la ciudad francesa de Evereux.
Poco después fue presentado en Londres ante una selectiva audiencia, nada mas y nada menos que gente como Eric Clapton, Brian Jones o Pete Townshend entre otros asistieron al concierto de la Experience, que saldrían con la boca abierta tras la explosión guitarrística de la Fender Stratocaster de Hendrix, asombrados por el talento con las seis cuerdas de aquel músico negro norteamericano. A finales de ese año, la Experience publicaba en Polydor su primer y exitoso sencillo, la versión del tema "Hey Joe", que tendría una espléndida continuación con "Purple Haze" y "The Wind Cries Mary", todas ellas alcanzando los primeros puestos en las listas británicas.
Si en el aspecto comercial sus vinilos alcanzaron la máxima puntuación, seria con sus incendiarios conciertos con los cuales Jimi Hendrix pasaría a la historia. El rock, alimentado por sus raíces blues y la pirotecnia psicodélica esgrimida desde el mas flamante sentimiento, centraban las correrías guitarreras repletas de distorsión, wah-wah y feedbacks en espontáneas y ricas actuaciones con asiduas ritualizaciones como quemar su guitarra sobre el escenario.
Con su primer álbum, lograría un segundo puesto en las listas, fue "Are You Experienced?" (1967), uno de los mejores discos debut de un artista de rock en toda la historia y probablemente el mas creativo de Hendrix, tanto por su exploración sonora llena de virtuosismo, como por las mismas composiciones, unos espléndidos temas de fusión de rock, psicodelia, pop, soul y R&B.También conseguiría triunfar en Estados Unidos a raíz de su impresionante aparición en el Festival de Monterey, acaecido en 1967 (una actuación que fue recomendada a los organizadores por Paul McCartney).
Tras grabar su cuarto sencillo, "Burning of the midnight lamp", que no obtuvo los resultados comerciales de los anteriores, la Jimi Hendrix Experience presento su segundo trabajo, "Axis: Bols As Love" (1967), otro antológico disco aparecido a finales del mismo año con grandes temas como "If six was nine", "Little wing" o "Bold as love" y colaboraciones vocales de artistas como los legendarios Graham Nash y Roy Wood. Después de la publicación del doble "Electric Ladyland" (1968), las relaciones entre Noel Redding y Hendrix se hicieron insoportables culminando las disputas con la marcha del bajista del grupo. "Electric Ladyland" era otro trabajo de gran experimentación que brillaba en canciones como "Voodo Chile (A Slight Return)", "Rainy Day, Dream Away" o la versión de Bob Dylan "All Along The Watchtower" y que contaba con apoyos de grandes nombres del rock británico como Steve Winwood al órgano o Chris Wood a la flauta o de Al Kooper al piano.
La vida de Hendrix a finales del 68 y todo el 69 se torno muy inestable. Su terrible adicción a las drogas y su inestabilidad emocional provocaban un comportamiento vacilante. Problemas legales, arrestos en Suecia y Canadá y conflictos personales iban acrecentando estas contrariedades. Chandler abandono su representación y Jimi dejo aparcado el proyecto de la Experience para fundar la banda Band of Gypsies, en la cual estaban su antiguo compañero Billy Cox al bajo y el batería Buddy Miles. Su actuación en Woodstock (en la cual además estarían Cox, Mitchell, Larry Lee, Jerry Velez y Juma Sultan), volvería a resultar muy llamativa, en especial debido a su interpretación del himno "Star-Spangled Banner".
Los tres grabarían el Lp en directo "Band of Gypsies" (1970), obra de mediana calidad que recogía su actuación en el Fillmore East de Nueva York. El estilo funky de la batería de Miles no convencía a Hendrix y este rompería la formación abandonando la banda en pleno concierto en el Madison Square Garden. Un desorientado Jimi recuperaba al batería Mitch Mitchell y proyectaba la grabación de un nuevo álbum doble, "Firts rays of new rising sun", disco que nunca veria publicado en vida, hasta que años mas tarde fuera reeditado por el sello MCA en 1997.
Con Cox y Mitchell seguiría actuando, incluso en el famoso Festival de la Isla de Wight en agosto de 1970. Un mes mas tarde, su compañera sentimental, Munika Danneman lo encontraría muerto en su habitación londinense debido a un ahogamiento con su propio vomito provocado por la ingesta de drogas. Era el 18 de septiembre de 1970 y el ídolo de la guitarra contaba solamente con 27 años de edad.
A partir de aquí se han publicado docenas de álbumes con temas inéditos, grabaciones en directo o recopilatorios que no han hecho mas que engrandecer el legado de este asombroso guitarrista, considerado el mejor de todos los tiempos.
Freddie King es uno de los grandes iconos del blues de Chicago. Originario de Texas, se traslado al sur de Chicago a principios de la década de los cincuenta, y aunque ya poseía una innata habilidad con la guitarra eléctrica desde joven, la ciudad del blues le ayudo a perfeccionar su técnica, hasta crear un estilo que mezclaba el blues sureño con el de Chicago.Su estilo estaba ampliamente influenciado por artistas consagrados como T-Bone Walker, B.B. King o el enorme guitarrista de Jazz, Kenny Burrell. Una vez establecido en su nueva ciudad, vivió en primera persona algunos de los momentos cumbres del blues, escuchando a leyendas como Muddy Waters, Howlin¨ Wolf y Lonesome Sundown.
Su manera de tocar con una gran variedad de solos característicos, logrando con ellos un sonido limpio y robusto, junto a su voz enérgica, le convertiría con los años, en uno de los bluesman emblemáticos y mas celebres de la historia.
Después de un buen numero de éxitos durante los sesenta, como “Freddie King Sings” (1961), “Freddie King Goes Surfin´” (1963) o “My Feeling For The Blues” (1970), en donde cuenta con la participación del soberbio saxofonista King Curtis y en el cual destacan temas como “Wake Up This Morning” de B.B.King o los soberbios “Il Wonder Why” y “Stormy Monday”. Para esa época King muestra un gran plantel de músicos acompañantes como el mencionado King Curtis o legendarios músicos de sesión, la mayoría pertenecientes a la escudería de la Atlantic Records, como Frank Wess, George Coleman, Cornell Dupree o Martin Banks
En su décimo álbum “Texas Cannonball”, aparecido en 1972, considerado una de las mejores obras del blues, vuelve a contar con la producción de King Curtis, versionando once standards de blues pertenecientes a T-Bone Walker, Elmore James, Ray Charles, Jimmy Reed o Jimmy Witherspoon, además de un tema propio “You Was Wrong”.
En los sucesivos años iría publicando una serie de discos como “Woman Across The River” (1973), “Burglar” (1974) o “Larger Than Life” (1975), su ultimo trabajo, además de diferentes colaboraciones y discos recopilatorios.
Sin embargo la carrera de Freddie King se vería truncada un 28 de diciembre de 1976, cuando cae fulminado por un fallo cardiaco. Su perdida conmociona al mundo de blues y del rock, y algunos años después entraría a formar parte del selecto club de los 100 mejores guitarristas de todos los tiempos.
De manera irónica y observando el avance del blues rock y el British blues, en cierta ocasión, a mediados de los sesenta, Freedie King expresó: “que el blues había atravesado algunos cambios en pocos años, y en especial desde que lo descubrieron los chicos blancos”.
Blackhorse fueron un power trío tejano de rock sureño, que a finales de los 70 publicaron un único registro, el cual en su momento pasaría totalmente desapercibido y que esta llamado a ser uno de esos tantos y olvidados álbumes oscuros a rescatar en la actualidad. Originarios de Dallas, estaba formado por el baterista John Teague, el guitarrista y voz Gary James y al bajista y voz Paul Anthony Middleton. Su único álbum lanzado en 1979, fue en realidad una serie limitada de copias promociónales que se ponían a la venta en sus propios conciertos. Con un estilo muy cercano al de las icónicas bandas Lynyrd Skynyrd, Blackfoot, Molly Hatchet y 38 Special, en este lanzamiento muestran su enérgico e intenso hard rock sureño con ramalazos de boogie rock con un repertorio de excelentes composiciones como las vigorosas "Fox Hunter", "Cannot Find My Way Home", "Hell Hotel", "The Party´s Started", "Lucille" o "Dave´s Song".

Deep Purple habían dispuesto de ocho largos años (1968-1975), para entrar de lleno en el Olimpo del rock, las millonarias ventas de todos sus álbumes justificaban (mas de cien millones en la actualidad), el interés por los fans y de la critica por volver a ver unida a la mejor formación de la banda.
En los primeros años de la década de los ochenta, las especulaciones iban en aumento hasta el punto de que se organizaron cadenas humanas para apoyar lo que se definiría como la reunión de la década.
Por fin a mediados de 1993, surgió la noticia del resurgimiento, tras una oferta de varios millones de dólares por parte del sello Polydor por reunir a la formación mas clásica y exitosa de Deep Purple o la también llamada “Mark II”, es decir Ritchie Blackmore, Ian Gillan, Jon Lord, Roger Glover y Ian Paice.
La noticias en los medios de comunicación de medio mundo, no hacían mas que levantar el interés y al mismo tiempo la incredulidad por millones de fans que no terminaban por creérselo.
Todas esas dudas se esfumarían cuando a finales de 1984, Deep Purple lanzaban el fascinante “Perfect Strangers” un nuevo álbum, tras catorce años de silencio con esta mítica formación.
Sin embargo y a pesar de todos esos años transcurridos, la banda no parecía haber acusado su paso, ofreciendo un trabajo repleto de grandes composiciones y un excelente hard rock como demuestran la poderosa “Knocking At Your Back Door”, la magistral “Perfect Strangers” o la rítmica “A Gypsy´Kiss”.
La recepción posterior del álbum con mas de tres millones de copias vendidas, anima a la banda a publicar tres años después el siguiente “House Of The Blue Light”, un álbum que sobre el clásico sonido Purple, añaden las nuevas tecnologías fusionadas con las anteriores raíces blues del grupo.
Temas como la inicial “Bad Attitude”, “The Unwritten Law” o “Call Of The Wild”, mantienen el nivel del grupo a una gran altura, logrando un gran éxito a nivel mundial.
Sin embargo eran en directo en donde Deep Purple mostraban la justa medida de su popularidad, embarcándose en una gira mundial que al igual que en el anterior álbum, obtuvo un apoteósico recibimiento por parte de sus millones de fans.
Seria precisamente de la gira posterior al “House Of The Blue Light”, donde se extrajo el material para la publicación del doble en directo “Nobody´s Perfect”, publicado en 1988 .
Pero a finales de los ochenta volvía a especularse con la disolución del grupo y el primero en abandonar es Ian Gillan, que pronto es sustituido por un viejo conocido de Ritchie Blakmore, Joe Lynn Turner, quien había grabado con Rainbow varios álbumes al principio de los ochenta.
Con esta nueva formación, Deep Purple lanzaría en 1990 “Slaves and Masters”, el cual a pesar de contener una serie de cortes muy meritorios de hard rock con cierto tono comercial, no logra el resultado de los anteriores trabajos.
Tres años después y con la vuelta de nuevo de Ian Gillan se publica “The Battle Rages On...”, un trabajo que retoma el sonido de los ochenta como queda demostrado en el homónimo corte “The Battle Rages On...”, la soberbia y talentosa “Anya”, o la frenética “A Twist In The Tale”.
Este ultimo disco vuelve a lograr un gran éxito en las listas, pero sin embargo seria la antesala del abandono de Blackmore, quien poco después formaría el dúo Blackmore´s Night, junto a su esposa Candice Night, el cual derivo su estilo hacia los sonidos acústicos y medievales del folk con incursiones al rock y a la new age.
Su sustituto seria el ex líder de los Dixie Dregs y ex componente de Kansas, Steve Morse, con quien Deep Purple y manteniendo la banda formada por Gillan, Glover, Lord y Paice, grabaría los meritorios “Purpendicular” (1996), “Abandon” (1998), “Bananas” (2003) y “Rapture Of The Deep” (2005).

La segunda colaboración entre el cantante británico Jon Anderson y el teclista y compositor Vangelis, dio como resultado "The Friends of Mr.Cairo", que publicado en 1981, alcanzaría sus mayores cotas comerciales con un numero uno en singles y un top ten en las listas británicas. En esta segunda entrega, el dúo básicamente se aleja del experimental estilo de su primer lanzamiento "Short Stories", confeccionando un trabajo mas accesible, sin que por ello pierda ni la calidad, ni la gran creatividad que atesora esta magna obra. Basado en el concepto del cine de los años 30, 40 y 50, ambos músicos añaden muchos fragmentos de clásicos contemporáneos del cine en el tema principal, 12 antológicos minutos que divididos en diferentes secciones, recorre desde pasajes conmovedores hasta interludios atmosféricos y flotantes ligeramente románticos. "I'll Find My Way Home" es otra antológica composición donde el dinámico dúo progresivo, simplemente brilla con una melodía simple pero muy efectiva. Por su parte "Outside of This" a pesar de contener muchas similitudes con la parte final del tema principal, tiene un tratamiento más sofisticado y complejo. Los magníficos ritmos de los teclados, las percusiones y los instrumentos de viento, bajo el sensacional voz de Anderson conducen a "State of Independence" a otro de los momentos sublimes, la cual empequeñece injustamente a la sinfónica in crescendo "Beside", que esta enmarcada en una melodía impresionante e inolvidable. Para finalizar llega la etérea "The Mayflower", que es la perfecta combinación de la voz de Anderson y los sutiles sintetizadores de Vangelis, una majestuosa pieza intensa y conmovedora, con la cual concluye otros de los estelares trabajos de este icónico dúo.

City Boy son una de las bandas emblemáticas del llamado art rock. Creada en 1974 en la ciudad británica de Birmingham por el teclista Max Thomas, quien junto a Steve Broughton (guitarra y voz), Chris Dunn (bajo y guitarra acústica), Roger Kent (batería), Lol Mason (voz) y Mike Slammer (guitarra), dejaron para la posteridad siete excelentes álbumes entre 1976 y 1981. "The Day the Earth Caught Fire", su quinto lanzamiento es uno de sus mejores registros, en el cual muestran su gran elegancia y su refinamiento musical mezclando diferentes estilos que van desde el pop, hasta el rock pasando por la complejidad de los sonidos progresivos, repletos de grandes melodías, riffs poderosos, unos agudos teclados y unas grandes armonías vocales. Vinculando todas las canciones como si de un álbum conceptual sobre la estupidez humana, en este lanzamiento la banda logra reflejar un trabajo mas pesado y orgánico que sus anteriores obras. La canción que da titulo al álbum es una magnifica pieza de rock enérgico y pesado con matices progresivos, a esta la secundan otras excelentes canciones como las enérgicas "The Day The Earth Caught Fire" y "Interrupted Melody", en donde destacan además de su brillante instrumentación, las irresistibles melodías vocales. El acelerado ritmo se detiene con la medio tiempo "New York Time", una bella canción con connotaciones AOR, mientras que la pegadiza "Up in the Eights", pone el momento comercial con una melodía pop rock accesible, para acabar esta sobresaliente obra, con la compleja y progresiva mini suite "Ambition".

No hay que ser un experto en el genero del rock para reconocer a Deep Purple, como una de las supremacías absolutas del heavy rock.
Sus orígenes se remontan a 1967 cuando dos jóvenes músicos llamados Jon Lord y Nicky Simper (tecladista y bajista respectivamente) deciden fundar una banda, reclutando para ello al guitarrista Ritchie Blackmore, que al igual que Jon Lord era un músico de conservatorio y cuya colaboración mas sonada hasta esos momentos había tenido lugar con la diabólica banda Screamin´Lord Sutch. Mientras los restantes miembros, Ian Paice (batería) y Rod Evans (cantante), fueron contratados gracias a unos anuncios en las revistas especializadas como Melody Marker.
Casi de inmediato firmaron un contrato con el sello Parlophone, subsidiaria de la EMI, y tuvieron un discreto éxito en América gracias a su single “Hush”. A esta le seguirán varias versiones mas como “Kentucky Woman” de Neil Diamond y “River Deep Mountain High” de Phil Spector. Sus tres primeros álbumes “Shades Of Deep Purple (1968), “The Book of Taliesyn” y “Deep Purple”, estos dos últimos de 1969, y a pesar de solo mostrar el germinal sonido que con el tiempo se convertiría en su sonido clásico, obtuvieron unas ventas mas que aceptables.
Sin embargo el sonido predominante en estos tres primeros álbumes, es una mezcla de rock psicodélico, blues rock y sutiles pinceladas pop, todo ello bañado por el barroco sonido del órgano de Jon Lord y la expresividad aún sin definir de la guitarra de Blackmore.
Temas como “Hush”, “Mandrake Root”, Wring That Neck” o “Chasing Shadows” fueron de lo mas destacado de estos tres primeros trabajos del grupo.
Sin embargo la falta de un rumbo definido, el grupo no terminaba de encausar un estilo definido, debido en parte a las inevitables versiones de los temas ajenos, los cuales eran un lastre demasiado grande, en el que el desbordante sonido de la guitarra de Blackmore y el amenazador y monolítico sonido del órgano de Lord convivían a duras penas.
La necesaria y obligada reestructuración de la banda condujo a la despedida de Simper y Evans, los puntos débiles del mecanismo Deep Purple. La elección de sus sustitutos recaerían en el cantante Ian Gillan y el bajista Roger Glover, ambos con una amplia experiencia en numerosas bandas como Episode Six, en donde figuraban antes de ser reclutados por Deep Purple. Consolidada la banda, Jon Lord lleva a cabo un viejo proyecto; un concierto clásico junto a una orquesta; en este caso la Royal Philarmonic, en uno de los templos de la música clásica por excelencia, el Royal Albert Hall de Londres y con un grupo de rock, los cuales serian Deep Purple, naturalmente. Así en 1969 esta idea se lleva a cabo y seria publicado como “Concerto For Group And Orchestra”, que además de un capricho de Jon Lord, se convierte en un álbum transitorio de una formación con nuevos componentes.
Sin embargo seria el siguiente álbum “Deep Purple In Rock”, publicado en junio de 1970, el que los convertiría en una verdadera institución del hard rock, con un estilo único en donde la simplicidad de los riffs, unidos a unas melodías lineales, pero de gran potencia y una técnica envidiable, les hicieron ascender las ventas hasta un millón de copias y copar los primeros puestos en las listas de medio mundo.
Aquí ya se muestra el estilo clásico del grupo como queda testimoniado en la soberbia “Speed King”, la tremenda “Bloodsucker”, o la virtuosa “Child In Time”.
Pero al mismo tiempo que llegan los éxitos, también empiezan los desacuerdos internos, y las rivalidades dentro del propio grupo, principalmente por la personalidad irascible de Blackmore, un tipo difícil de manejar, interesado solo en su guitarra y en su sonido, un hombre tímido que se volvía intratable frente a un éxito que lo desborda.
El siguiente álbum “Fireball”, superaría el éxito de “In Rock”, lanzado en julio de 1971, que tras la vorágine de su predecesor, evolucionan hacia criterios mas contenidos, otorgando a su música una mayor versatilidad, sin dejar de lado su estilo clásico.
Temas como la homónima “Fireball” un hard rock enérgico y poderoso, la sensacional “The Mule”, la maravillosa “Strange Kind Of Woman” o la rítmica y apabullante “Demon´s Eye”, conformaban un disco indispensable en la carrera del grupo.
Casi un año después lanzarían su mayor creación y una de las obras de arte del hard rock, “Machine Head”, en donde pulen su sonido y perfeccionan su estilo, perdiendo cierta contundencia en favor de una mejor producción. Entre sus surcos se encuentras algunos de los clásicos de la historia del hard rock como la frenética “Highway Star”, la compleja “Lazy”, el himno por excelencia del heavy rock “Smoke On The Water” o la dinámica hard rock “Space Truckin”.
Al final del mismo año 1972, se publica el monumental doble en directo “”Made In Japan”, grabado durante la gira nipona del “Machine Head”, y que se convierte en uno de los mejores álbumes en directo de la historia del rock. A mediados de siguiente año publican su séptimo álbum “Who Do We Think We Are”, en donde aparece otro de sus temas clásicos “Woman From Tokyo” o cortes que mantienen al grupo en su línea triunfal como “Mary Long”, Rat Rat Blue” o “Smooth Dancer”.
Sin embargo con gran sorpresa Gillan y Glover, abandonaron justo después de la publicación de este disco.
Sus sustitutos recaerían en el bajista Glenn Hughes, que procedía del grupo Trapeze y el cantante David Coverdale, este ultimo un completo desconocido el cual se ganaba la vida como dependiente en una tienda de ropa y por las noches cantaba en los clubs nocturnos junto a una banda semiprofesional.
Deep Purple se estrenaría con su nueva formación en el festival California Jam en 1974 antes una audiencia de 700 mil personas, mostrando una completa compenetración entre todos los integrantes.
Entre los primeros meses y los últimos de 1974, y antes de que Ritchie Blackmore se marchara para formar Rainbow, el grupo grabaría dos buenos álbumes como fueron “Burn” y “Stormbringer”, en los cuales el estilo de la banda empiezan a desviarse hacia sonidos mas soul y funk, debido principalmente a las influencias musicales que Hughes y Coverdale imprimen.
Temas como la hard rock “Mistreated”, “Sail Away”, “Stormbringer”, “Lady Double Dealer” o “You Can´t Do It Right”, facturaron los dos lanzamientos que aunque alejados de sus obras fundamentales, les seguían manteniendo en la cúspide del hard rock mundial.
Pero los problemas internos llevan al abandono de Blackmore, que es sustituido por el guitarrista de James Gang, Tommy Bolin, el cual se integro inmediatamente en la formación, y con quien lanzaron el décimo álbum “Come Taste The Band”, que pese a su innegable calidad y a un buen puñado de canciones que mantenían cierta coherencia, presentando un disco repleto de influencias soul, funk rock, bastante alejados de la contundencia del clásico hard rock del grupo.
Aún así aquí aparecen cortes muy meritorios como “Comin´ Home”, “Lady Luck”, “Dealer” o Drifter”.
Lamentablemente las bajas ventas de este ultimo disco y el poco interés que esta formación levanto entre los fans, desembocaría en la disolución de Deep Purple a mediados de 1976, ofreciendo su ultimo concierto en Liverpool Empire Theatre el 15 de marzo.
La ruptura se hizo publico en julio, cuando el manager del grupo Rob Cooksey dio una rueda de prensa, declarando oficialmente que la banda no grabaría ni actuara junta como Deep Purple.
En los sucesivos meses algunos de sus integrantes se dedicarían a sus proyectos en solitario, como Glenn Hughes, que tras un álbum desapareció una temporada, prisionero del alcohol y las drogas, antes de reaparecer junto a Pat Thrall con el dúo The Thrall Hughes Band. Mientras Ian Paice y Jon Lord, antes de embarcarse en una larga serie de colaboraciones, se unirían al ex Family Tony Ashton, para crear el grupo Paice, Ashton and Lord. Coverdale por su parte, intento en varias ocasiones lanzarse en solitario antes de crear la banda Whitesnake, recuperando para ello a Lord y Paice.
Mientras poco después Tommy Bolin grabaría su segundo álbum en solitario “Private Eyes”. Sin embargo el 4 de diciembre de 1976, después de un concierto en Miami, Tommy Bolin fallecería por sobredosis con tan solo 25 años de edad.
Posteriormente y aprovechando la coyuntura, la Emi y Purple Records (sello creado algunos años antes por el propio grupo), publicaría a modo de epitafio el directo “Made In Europa” a finales 1976, el cual obtuvo una buena recepción comercial, pese a ser considerado un directo menor comparado con el antológico “Made In Japan.