
Cuando a finales de los 70, Ozzy Osbourne fue expulsado de Black Sabbath por sus adicciones a las drogas y su casi total alejamiento en las decisiones de la banda, muchos se cuestionaron que el cantante pudiera ni siquiera emprender una respetable carrera en solitario.
Sin embargo y después de superar una fuerte depresión por la muerte de su padre y por el triste final con su banda madre, Ozzy se recupera en parte de sus adiciones y firma un contrato con el sello Jet Records.
Decidido a comenzar su propia carrera en solitario, forma una banda compuesta por el baterista de Uriah Heep, Lee Kerslake, el ex bajista de Rainbow, Bob Daisley, el ex teclista de Rainbow, Don Airey, y el joven guitarrista de Quiet Riot, Randy Rhoads.
Con esta formidable formación se grabaría el espectacular “Blizzard Of Ozz”, que a diferencia de sus trabajos con Black Sabbath muestra un estilo de Heavy Metal mas versátil y ingenioso
Un álbum que descubriría al mundo el talento de un guitarrista sensacional como fue Randy Rhoads, y que convirtiera al propio Ozzy en una estrella del heavy metal.
Destacar un solo tema en “Blizzard Of Ozz” es prácticamente imposible, su repertorio es simplemente sensacional, con una serie de temas, todos unos clásicos del heavy metal como “I Don´t Know”, “Crazy Train”, “Suicide Solution”, “Mr.Crowley”, “No Bone Movies” o “Steal Away”.
“Blizzard Of Ozz” fue un álbum que se convirtió en uno de los mas vendidos de la década de los ochenta con mas de siete millones de copias a nivel mundial y una de las obras maestra absolutas del heavy metal.

Antes de que Rod Stewart se metiera de lleno a coquetear con los sonidos discotequeros y entrar en meandros musicales alejados de su desenfadado rock, publico uno de sus mejores trabajos que competía directamente con obras mayores como fueron su álbum debut de 1969, “Gasoline Alley”(1970), “Every Picture Tells A Story” (1971) o “Atlantic Crossing”, este ultimo lanzando un año antes que este “A Night On The Town”.
Pero llegados a este punto la carrera de Stewart había sido cuanto menos trepidante, alternando discos en solitario de gran recibimiento en donde mostraba su enorme talento con su voz ronca y su imagen espontánea de sex symbol, con la de otros proyectos paralelos, como participar en la banda de Jeff Beck Group y haber grabado con ella el legendario “Truth” (1968) o su pertenencia a otra de las bandas legendarias como fueron The Faces, facturando trabajos de enorme calidad, algunos de ellos considerados obras maestras de la música rock como “Long Player” (1971) o “A Nod´s As Good As A Wink” (1971)
Este escocés apasionado del fútbol, a las mujeres y un empedernió bebedor, había vivido una carrera repleta de éxitos a ambos lados del Atlántico y en 1976 estaba en la cúspide como uno de los mas respetados artistas de la música rock.
Este seria el segundo trabajo bajo el sello Warner Bros, la discográfica con la cual había firmado una vez acabado su contrato con la Mercury Records y también su segundo lanzamiento después de trasladarse a vivir a los Estados Unidos.
“A Night On The Town” fue grabado en los Cherokee Studios de Los Ángeles durante los últimos meses de 1975 y los primeros meses de 1976, y para la grabación Rod Stewart contó con la participación de algunos de los mas reputados músicos del área californiana como los guitarristas Steve Crooper, Joe Walsh o David Lindley, los bajistas Laland Sklar y Willie Weeks, los teclistas David Foster y John Jarvis, los baterías Al Jackson y Andy Newmark, o la sección de vientos Tower of Power entre otros.
Si ya con el anterior “Atlantic Crossing” Stewart se acercaba a los sonidos de la música rock californiana, empapado de rock and roll, soul y aromas bluesy, en este “A Night On The Town”, confirma esa tendencia otorgándole mas vigor a las canciones y un mayor empaque rock, pero todo ello envuelto en su sonido característico como queda demostrado en temas como “Tonight´s The Night (Gonna Be Alright)”, “Fool For You”, “The Killing Of Georgie” o las revisiones de temas de otros artistas como “The Firts Cut Is The Deepest” de Cat Stevens o “Pretty Flamingo” de Manfred Mann, sin dejar de mencionar esas joyas como son “Big Bayou” y “The Wild Side Of Life”.
La recepción posterior a esta segunda aventura americana, le valdría obtener varios discos de platino y numerosos números unos a nivel mundial, un éxito arrollador, que desde la época de su álbum “Every Picture Tells a Story”, no había conseguido superar.

Nueve años después del lanzamiento de su ultimo trabajo, “Brothers Of The Road” de 1981, The Allman Brothers Band regresaron con un nuevo álbum, el noveno de la carrera del grupo, que titulado “Seven Turns”, los volverían a colocar en la cúspide de la música rock gracias a un formidable trabajo repleto de blues rock enérgico y vigoroso, y al mismo tiempo recuperaron el prestigio de la banda icónica que fueron durante toda la década de los setenta.
Pero tras tantos años transcurridos, las cosas habían cambiado sustancialmente en el seno de The Allman Brothers, por un lado habían cambiado de discográfica, siendo ahora la Epic Records con quienes publicaran este nuevo álbum, después de años de hacerlo con la famosa Capricorn Records. Por otro lado su formación había variado con las incorporaciones del guitarrista Warren Haynes, el bajista Allen Woody, el teclista Johnny Neel y el baterista Jai Johanny Johanson, mientras seguían permaneciendo en la misma, su líder Gregg Allman, el baterista Butch Trucks y el guitarrista Dickey Betts.
“Seven Turns” contiene parte de lo mejor hecho por la banda desde los tiempos del enorme “Idewild South” de 1970, con piezas soberbias como el blues rock “Gambler´s Roll”, el vigoroso rock “Good Clean Fun”, la jazzistica instrumental “True Gravity”, las irresistibles bluesy “It Ain´t Over Yet”, “ Shine It On” y “Loaded Dice” o la country rock “Seven Turns”.

La carrera de Neil Young nunca se ha puesto en duda, sin embargo durante la década de los ochenta el músico canadiense se dedico a confundir a sus fans con una serie de discos experimentales y de dudoso compromiso con su filosofía musical.
En esos años Neil Young se dedico a lanzar álbumes de diferentes géneros, muchos de ellos alejados de su propuesta única y original, con unas extrañas experimentaciones que incluyeron sonidos tan dispares como la new wave, el country, los sonidos jazzisticos, acercamientos alarmantes hacia la electrónica, el rockabilly o el folk mas rural, alternándolos con otros de claro corte rock, desconcertando con todo ello a su larguísima legión de fans incondicionales y de paso a su discográfica la Geffen Records.
En 1989 Neil Young por fin se libera de las cadenas tortuosas de ese discográfica, (palabras suyas), y ficha por el sello Reprise y lanza el álbum “Freedom”, con el cual cerraba su época mas polémica y controvertida.
En “Freedom” regresa el Neil Young mas crudo y visceral y que junto a los Crazy Horse factura un álbum eléctrico y vigoroso que culminaría con el soberbio “Ragged Glory”, de un año mas tarde.
Como ya había ocurrido en el álbum “Rust Never Sleeps”, la versión acústica de una canción, es la misma que en su versión eléctrica será el epilogo del disco, y es la encargada de abrirlo. Esta canción es nada mas y nada menos que uno de sus grandes himnos, la rock contundente “Rockin´In The Free World”, pero el resto del repertorio de este álbum no desmerece en absoluto a esta, ahí están la folk cadenciosa y progresiva “Crime In the City”, la densa y lisérgica “Don´t Cry”, la polvorienta balada cantada junto a Linda Ronstadt “Hangin´On A Limb”, la hipnótica “Eldorado”, la poderosa “On Broadway” o la atmosférica “No More", otro de sus momentos cumbres.
Con “Freedom”, el mundo de la música rock volvía a recuperar la mejor versión de Neil Young y el álbum que todos sus fans esperaban ansiosos que hiciera, pero que viendo los precedentes mas inmediatos, ya dudaban que volviera a hacerlo.

"Another Sleeper" y "Cape Wrath" son dos fantásticos álbumes de jazz funk publicados en los años setenta por el sello progresivo Harvest, la que fuera subsidiaria especializada en los sonidos vanguardistas de la discográfica Emi-Odeon.
Estos dos enormes álbumes fueron firmados por los músicos Max Middleton, Robert Ahwai, Dick Morrissey y Jim Mullen.
Aunque para la gran mayoría de los fans del estilo del funk-jazz, puedan creer que ese genero es exclusivo de los músicos norteamericanos como George Benson, Bob James o The Crusaders entre otros muchos, es un dato erróneo, el cual realmente no es del todo cierto. No hay que olvidar que en Gran Bretaña a mediados de los 70 también hubo una pujante escena de jazz-funk, liderada principalmente por bandas como Shakatak y Level 42.
"Another Sleeper" y "Cape Wrath" son dos obras están entre los mejores discos del género realizados en Gran Bretaña, con un sonido encantador y romántico e influenciados por los sonidos de la costa oeste norteamericana, aunque con una sensibilidad británica única y original. En gran parte de la música de "Another Sleeper", particularmente en los ritmos fluidos de "Dance by the Light of the Moon" de Robert Ahwai y en "Partial Eclipse / Total Madness" de Max Middleton, donde el piano Fender Rhodes y los exuberantes arreglos de cuerdas otorgan al álbum una excelente combinación con un efecto instrumental maravilloso.

"Another Sleeper" está asociado con "Cape Wrath", el segundo álbum de Morrissey & Mullen, que se convirtió en uno de los grupos de jazz-funk más exitosos del Reino Unido en la década de los 80. “Cape Wrath” también se grabó bajo el sello discográfico Harvest y contó con muchos de los músicos que habían aparecido en "Another Sleeper", incluidos Max Middleton y Robert Ahwai, lo que ayudó a dar una gran consistencia de sensación y estilo a ambos álbumes.
Junto a las composiciones originales del saxofonista tenor Dick Morrissey; "Return to Tooting Broadway", "Cape Wrath" o "Night Song" del guitarrista Jim Mullen también se incluyen versiones del soul como "Lovely Day" de Bill Withers o del jazz como "Soul Eyes" de Mal Waldron.
Estos trabajos demostraron que, en el mejor de los casos el jazz-funk británico se equiparaba casi al mismo nivel al jazz estadounidense y de hecho tenía su propia identidad con un brillante y original sonido.

El quinto álbum de Pink Floyd es uno de sus discos mas infravalorados y desconocidos para el gran publico.
Una obra que pese a ser grabada a principios del año 1971 en el famoso Castillo de Herouville, fue publicado un año después, por una parte debido a que en realidad es la banda sonora de la pelicula francesa “La Valle”, del director Barbet Shroeder y así con ello, coincidir con el estreno de dicha cinta cinematográfica y por otro para no coexistir con la salida del cuarto álbum de PF, “Meddle”, que aunque fue grabado posteriormente seria lanzado casi a finales de 1971.
Pese a estar considerado otro de los álbumes transitorios de PF, “Obscured By Clouds”, es una obra excelente que rezuma unas melodías inconfundibles con el sello característico de la banda, destacando una magnifica instrumentación y una interesante narrativa. Sin embargo dista en parte de su usual sonido, con una estructura musical que se alejan en cierta medida del rock progresivo conceptual de sus obras anteriores y posteriores. En cambio aquí Pink Floyd exploran la libertad musical a modo de improvisación, además de contener pasajes menos atmosféricos y mas convencionales y con cierto tono psicodélico.
El álbum se inicia con la instrumental y atmosférica que da titulo al LP, a la que sigue la rock vibrante e igualmente instrumental “When You´re In”, la relajada “Burning Bridges”, y la densa “The Gold It´s In The...” la cual es junto a “Childhood´s End”, los momentos mas cercanos al sonido habitual de PF, mientras el resto esta mas enfocado a las imágenes de la citada película, como la extraña “Absolutely Curtains”, o las relajadas “Stay”, y “Wot´s ..Uh The Deal”, mientras la enérgica “Free Four”, pone el color psicodélico.
A diferencia de la anterior banda sonora de Pink Floyd, “More” de 1969, en esta optaron extrañamente por un formato de canción mas convencional y menos densa y atmosférica, lo que supuso una gran desviación al enfoque mas progresista y creativo de la banda en aquellos momentos, en los que experimentaban y estaban en pleno proceso de identificación musical, algo que se intuía en el citado “Meddle”, o en el anterior a este ultimo, “Atom Heart Mother” y que explotaría definitivamente en el siguiente y monumental “The Dark Side Of The Moon”

Tales son los caprichos del negocio de la música que un talento increíble no siempre garantiza el éxito ni el reconocimiento duradero. Así les ocurrió a esta banda británica fundada en 1966 bajo el nombre de Tuesday´s Children y que en 1970 cambiarían su nombre por Czar.
En su primera etapa, este cuarteto ingles no se alejo de los parámetros del pop rock con algún coqueteo al progresivo y durante los años finales de la década de los sesenta eran habituales en diferentes clubs de Londres como el Marquee y realizaron algunas giras con The Moody Blues, The Nice, The Troggs o King Crimson.
Su formación estaba compuesta por el guitarrista y vocalista Mick Ware, el teclista Bon Hodges, el baterista Derrick Gough y el bajista Paul Kendrick.
Ya como Czar entrarían en los estudios de grabación y dejaron su talento en el álbum homónimo que fue lanzando en 1970, un trabajo este mas orientado a los sonidos progresivos y vanguardistas, con un amplio uso del mellotrón, disminuyendo así sus concesiones al pop de su etapa anterior.
En este primer y único álbum, destacan piezas como la audaz con acercamientos al jazz progresivo "Tread Softly On My Dreams", una clara muestra de las influencias de los germinales KC, a esta la sigue la épica sinfónica "Cecilia", para acabar la primera cara del álbum con la vigorosamente progresiva "Follow Me". Ya en el lado dos aparecen la intensa "Dawning Of A New Day" o las brillantes "Beyond The Moon” y "A Day In September", las cuales son el colofón de este interesante disco de esta magnifica y olvidada banda.
Como les ocurriría a otras tantas, Czar no lograrían el éxito deseado, hecho este que precipitaría su desaparición un año después. Ya en el 2007 se reedito este único álbum con material extra que estaba destinado a la grabación de un segundo disco que nunca fue publicado.

El tercer álbum de Montrose supuso uno de sus mayores éxitos en crítica y comercialmente, pese a la perdida de Sammy Hagar, quien había abandonado la banda para seguir su propia carrera en solitario y al cambio del productor Ted Templeman, que con sus soberbios arreglos y la ingeniería en los estudios de grabación, había sido una parte esencial en sus dos primeras obras.
El sustituto de Hagar seria un cantante desconocido que pertenecía a una banda local del área de Los Ángeles llamado Bob James, además el líder del grupo, el guitarrista Ronnie Montrose amplio la banda con un quinto miembro, el teclista Jim Alcivar. Con esta nueva formación, en la que también estaban el batería Denny Carmassi y el bajista Alan Fitzgerald, se publico a finales de 1975 “Warner Bros. Presents”, un trabajo que destacaba de entrada por su preciosista portada, imitando al cartel de una producción cinematográfica de Hollywood de gran presupuesto.
Gracias al diferente tono de voz del nuevo cantante y a la profundidad instrumental de los teclados, el estilo de Montrose sufre un ligero cambio con respecto al contundente hard rock de sus dos primera obras.
Aún así, el singular sonido de la banda sigue presente con los originales y únicos riffs de la guitarra de Ronnie Montrose como queda demostrado en las enérgicas “Matriarch”, “Dancin´Feet” y “Back Train”, sin embargo “All I Need”, “Lucky Man” y “Clown Woman”, son el contraste perfecto con una faceta mas comercial y cercana al rock melódico, algo que también ocurre con la mas experimental y progresiva “Whaler”, que en resumidas cuentas convirtieron a este disco en otra obra fundamental del rock americano.

El año 1979 no seria precisamente el mejor año para el rock progresivo, en aquel año muchas de las icónicas grandes bandas estaban en pleno proceso de readaptación de sus sonidos y estilo, para en muchos casos coquetear con el pop fácil y de esa manera lucrativa competir de alguna forma con los sonidos disco y new wave que estaban en pleno auge al final de esa década.
Sin embargo hubieron bandas que siguieron adelante con su propuesta, con mas o menos creatividad y algunos cambios sonoros, pero manteniendo su filosofía original sin dar el salto suicida hacia los sonidos simples y comerciales. Una de esas bandas fueron Jethro Tull que en la segunda mitad de los setenta habían dejado álbumes de profuso folk rock en donde predominaban las guitarras acústicas y la melodiosa y clásica flauta de Ian Anderson, volviendo a sus orígenes en donde el blues y el folk eran su estilo característico
Estos álbumes fueron el folk rock “Minstrel In The Gallery”, el medieval “Songs From The Wood” y el melódico folk “Heavy Horses”, sin embargo para su duodécimo álbum titulado “Stormwatch”, la banda dio un paso al frente para derivarse hacia los sonidos mas duros muy cercanos por momentos al hard rock, un estilo que habían dejado atrás desde los tiempos del “Aqualung”, de principios de los setenta.
Líricamente también supuso un cambio radical, en contrapunto al mas alegre y optimista “Songs From The Wood” y el mas oscuro “Heavy Horses”, en este “Stormwatch” la banda muestra la preocupación por el medio ambiente, y el pesimismo derivado del crecimiento económico excesivo y sin control, todo ello bajo el estilo sarcástico y habitual de Ian Anderson. También es resaltable, después de su ostracismo en los álbumes anteriores, la vuelta de Martin Barre, el cual cobra un gran protagonismo con sus poderosos riffs y endureciendo su sonido de guitarra como queda demostrado en la inicial y agresiva “North Sea Oil”, a la que sigue la dinámica y oscura “Orion”, “Home” por su parte es un paso atrás hacia los sonidos mas folk, en donde sobresalen los arreglos de cuerda de un inspirado David Palmer.
Mientras “Dark Ages”, es de los pocos momentos en donde se mantiene una estructura progresiva, por su larga duración de casi diez minutos, en la cual se desarrolla una especie de epopeya corta con cierto dramatismo en su desenvolvimiento. La marcial “Warm Sporran” da paso a uno de los temas mas duros, “Something´s On The Move”, a la que sigue la nostálgica “Old Ghosts”, la acústica Dun Ringill” y la elaborada “Flying Dutchman, para acabar con la instrumental “Elegy”, un tema que es el final perfecto a un álbum tan oscuro como al mismo tiempo agradable.
“Stormwatch” sigue siendo al día de hoy uno de los trabajos mas subestimados de Jethro Tull, y esto de alguna manera marcaría el final de una era. Igualmente seria el ultimo de su eterno bajista John Glascock, que fallecería en medio de esta grabación, después de una operación quirúrgica a corazón abierto. A partir de aquí la banda se refugiara en los sonidos mas electrónicos sin perder nunca su esencia original, como quedaría demostrado en los siguientes álbumes “A”, “The Broadsword And The Beast” y “Under Wraps”.

“Stained Class” fue el controvertido y polémico álbum que supuestamente incitaría a dos de los fans de la banda Judas Priest a suicidarse mientras escuchaban los temas “Better By You, Better Than Me” y “Exciter”. Y lo cierto es que este es uno de los trabajos en donde la banda muestra su lado mas oscuro y funesto, debido a sus letras sobre el ocultismo o la ciencia ficción, con lo que se ganaría la fama y la relevancia popular en referencia a su posible conexión con los hechos antes relatados. Pero mas allá de esa polémica, zanjada años después en un mediático y multitudinario juicio en donde Judas Priest, fueron acusados indirectamente de ambos suicidios, quedando absueltos como no podía ser de otra manera, este “Stained Class”, el cuarto de la banda, esta considerado una de las grandes influencias de los géneros que poco tiempo después serian dominantes en el mundo del rock como fueron el thrash metal y el speed metal.
Un álbum que comienza con la acelerada “Exciter” y su intro espectacular a cargo del batería Les Binkis, quien debutaba después de sustituir a Alan Moore como miembro de pleno derecho en Judas Priest, a la que se suma el vertiginoso ritmo secundado por los potentes riffs de la dupla Tipton y Downing y la intensa voz de Rob Halford. Este primer trallazo da paso a la agresiva “White Heat, Red Hot” y a la socarrona versión de los Spooky Tooth , “Better By You, Better Than Me”.
El resto no le va a la zaga empezando por la homónima "Stained Class” y “Saints In Hell”, dos cortes que muestran ese hard rock visceral y vertiginoso, mientras la arreglada y dinámica “Beyond The Realms Of Death” es otro de los momentos sublimes de uno de los mejores discos de los Judas Priest y al mismo tiempo una obra maestra del heavy metal.

“Eye Of The Tiger”, el tercer álbum de Survivor, fue el que abriría el camino del rock melódico al publico mainstream y si bien antes de ellos otras bandas saborearon las mieles del éxito con monumentales discos que son considerados los mas grandes del AOR, como Boston, Reo Speedwagon, Styx, Foreigner, Toto o Journey, ninguno había conseguido meterse entre las listas de la música mainstream como ellos lo hicieron.
Sin embargo antes de ello, Survivor ya habían lanzado dos enormes trabajos, "Survivor” de 1979 y su continuación “Pemonition", de varios años después, los cuales les habían abierto la puerta del genero con estupendos trabajos repletos de rock contundente y melodioso.
Ester tercer álbum empujado por el sensacional tema homónimo, todo un clásico imperecedero de la música rock y celebre por su aparición como tema principal en la película “Rocky III”, llevaron en volandas a un disco que además contaba con una retahíla de adictivas composiciones, producto de la creatividad de sus guitarristas Frankie Sullivan y Jim Peterik, todas ellas orientadas a las radio formulas.
“Eye of The Tiger” esta compuesto por nueve temas que van desde el rock setentero con gancho comercial como “Hesitation Dance” y “The One That Really Matters”, hasta irresistibles baladas melódicas “Ever Since The world Began”, cautivadores medios tiempos como “I´m Not That Man Anymore” o “Children Of The Night”, hasta épicas composiciones como “Silver Girl”, mientras la mencionada “Eye Of The Tiger” es el punto culminante del álbum con ese atractivo ritmo de batería y su celebre riff.
“Eye Of The Tiger” conseguiría un disco de platino por sus enormes ventas y un premio Grammy, cifras que fueron superadas por el posterior y quinto álbum de la banda, “Vital Signs” publicado varios años mas tarde.
Sin embargo Survivor nunca llegarían ni de lejos a las cifras de ventas ni de popularidad de otros clásicos del AOR como el primer álbum de la banda liderada por Tom Sholz, “Boston” (1976), “Hi Infidelity” (1980) de Reo Speedwagon, “Escape” (1981) de Journey, el debut de Foriegner “Foreigner” (1977) o el cuarto álbum de Toto; “Toto IV”, todos ellos con ventas que superaron ampliamente a este magnifico “Eye Of The Tiger”.

Cargo fueron una fugaz banda holandesa de heavy prog, que solo grabaron un álbum publicado en 1972, el cual esta repleto de sonidos arrolladores y dinámicos que a modo de jams guitarrísticos es otro de esos asombrosos discos perdidos y oscuros de la década de los 70.
Esta banda surgió de las cenizas de otra banda holandesa llamada September, la cual había lanzado varios singles de escaso éxito a principios de los 70 y que posteriormente cambiarían su nombre por el definitivo de Cargo. Su formación estaba constituida por los hermanos Ad y Jan de Hont, ambos guitarristas, el bajista Willem DeVires y el batería Denis Whitbread.
Este único trabajo contiene cuatro extensos cortes en donde las líneas de guitarras se entremezclan con frenéticos dúos guitarrísticos al unísono al mas puro estilo de los británicos Wishbone Ash.
Debido a la larga duración de las cuatro pistas, hay el suficiente espacio para la improvisación con poderosos riffs, sonidos ácidos, solos de todo tipo y un estilo jam eléctrico alucinante, todo ello impregnado en melódicas voces.
La inicial "Cross Talking" como bien da a entender su titulo, es un formidable tema de guitarras duales increíblemente ejecutadas y una poderosa sección rítmica que secunda perfectamente la sensación de que esta tocada en directo. "Summerfair" es un tour de force de quince minutos con sonidos relajantes, mucha improvisación y arrolladores sonidos psicodélicos. Mientras "Sail Inside", comienza con un potente hard rock que termina en otra jam instrumental.
Sin embargo y pese a que tuvieron una buena repercusión por parte de la critica, el álbum pasaría inadvertido por el escaso apoyo promocional de su discográfica, quedando relegado al ostracismo mas absoluto, motivo por el cual la banda desaparecería a finales de 1972, pero dejando para la posteridad, otro álbum esencial en la historia del rock progresivo europeo de la década de los 70.

Otra de esas magnificas bandas de corto recorrido fueron los afro-británicos Demon Fuzz, compuesta por descendientes sudafricanos que habían emigrado a Inglaterra después de la Segunda Guerra Mundial aprovechando la escasa mano de obra en las industrias británicas provocado por la perdida de miles de hombres en esa trágica contienda.
Esta singular banda estaba encuadrada dentro de un variopinto estilo que fusionaba los ritmos latinos emparentados con Santana, el afro rock de Osibisa y elementos del jazz y el funk fusionados con el jazz progresivo.
Su formación estaba compuesta por ocho componentes, cinco de ellos conformaban la habitual sección de rock, batería, bajo, órgano Hammond, guitarra y voz, y el resto eran músicos de vientos y percusión.
Después de rodarse durante algunos años por diferentes clubs de Londres, consiguen un contrato con el sello Dawn con quienes publican su único álbum “Afreaka!”, un magnifico trabajo en donde el ritmo y la enérgica música atrapan al oyente desde la inicial y trepidante “Past Present And Future”, un tema instrumental de nueve minutos espléndidos de brass rock, la vena jazz rock esta en “Disillusioned Man”, en donde se acercan a los tratamientos musicales de bandas como Chicago o Blood Sweat and Tears. En la exótica “Another Country”, la banda muestra su lado ecléctico con un tema sórdido y elegante. Para la segunda cara se reservan sus momentos mas progresivos con la inquietante “Hymn To Mother” y la psicodélica y dinámica “Mercy (Variation No.1)”. Después de la publicación de este disco, el grupo se embarco en una extensa gira por el Reino Unido junto a otras bandas del mismo sello discográfico como Camus o Heron, además de alguna aparición estelar en la BBC británica.
La grabación de un posterior maxi-single seria la ultima aportación oficial de esta banda, desintegrándose algún tiempo mas tarde por la falta del éxito pese a la enorme calidad que atesoraban. Su único álbum, con el añadido de algunos temas que nunca fueron publicados, ha sido reeditado continuamente estos últimos años tanto en el mercados británico como el norteamericano y japonés, obteniendo un cierto entusiasmo entre los seguidores a los sonidos oscuros del progresivo de la década de los setenta.

“Aka: Wołanie O Brzęk Szkła and Slovenian Girls” fue el octavo álbum de la banda progresiva polaca SBB, una formación que aparece por segunda vez en este blog después de su extraordinario trabajo de 1981 “Memento Z Banalnym Tryptykiem”, que fue reseñado en un post anterior en el 2014. Este que nos ocupa hoy fue publicado en 1978, uno de los años mas productivos de la banda, con tres álbumes publicados el mismo año. En esta nueva entrega la formación liderada por el teclista y vocalista Józef Skrzek, vuelven a mostrar un estilo muy ecléctico, en donde las influencias sinfónicas, espaciales y de jazz rock son evidentes. Un álbum que esta compuesto por dos extensos temas de cerca de 20 minutos de duración cada uno. Sin embargo el sonido aquí es bastante diferente a sus dos discos anteriores, aunque con un concepto en las composiciones que en realidad es bastante parecido. La primera cara esta compuesta por la suite “Wołanie O Brzęk Szkła”, en donde los sintetizadores dominan por completo el desarrollo del tema, con una menor presencia de lo habitual del guitarrista Apostoles Antymos. En su lugar nos encontramos con una interacción efectiva entre los brillantes teclados y la eficaz batería de Jerzy Piotrowsky. La segunda suite “Odejście”, es mucho mas atmosférica, con grandes momentos de improvisación y desarrollos experimentales. Este octavo álbum de los polacos supuso un paso adelante en su carrera, modernizando su sonido con mejores equipos electrónicos de nueva generación y una exquisita producción, tanto que incluso hoy en día suena como si hubiese sido grabado en la actualidad.

“Wind and Wuthering”, es el octavo álbum de Genesis y su ultima gran obra maestra antes de que la banda entrara en los sonidos mas comerciales que darían comienzo con el álbum “Duke” de varios años mas tarde. También supuso el ultimo trabajo de Steve Hackett en sus filas, que después de la gira posterior, decidiría seguir su carrera en solitario, debido a su perdida de protagonismo en las decisiones del grupo y los derroteros musicales que sobre todo Phil Collins quería seguir.
Si “Selling England By The Pound” había supuesto su álbum mas británico y el posterior “The Lamb Lies Down On Broadway”, su propuesta mas americana, este en cambio es el mas bucólico y atmosférico de todos ellos, y pese a contener momentos trepidantes y dinámicos, pierde parte de la esencia de una sus señas de identidad como es la guitarra de Steve Hackett.
A diferencia del anterior y predominantemente instrumental “A Trick of the Tail”, publicado ese mismo año de 1976, pero diez meses antes, aquí prevalecen los sonidos nostálgicos, oscuros y otoñales, que contrastan con el sonido vigoroso y contundente de su predecesor.
Al repasar los surcos de este “Wind and Wuthering”, nos tropezamos con la inicial “Eleventh Earl of Mar”, un corte que trata un tema histórico como fue la rebelión de Jacobite en Escocia, hecho acontecido en el siglo dieciocho, mas allá de la interesante narrativa, este es uno de sus temas mas contundentes, con un Collins pletórico en las voces, y un enorme trabajo de teclados por parte de Tony Banks. La melancólica y atmosférica “One For The Vine”, da paso a otra pieza relajada como es la preciosista “Your Own Special Way”, para finalizar la primera cara del álbum con la instrumental “Wot Gorilla”, un corte hecho a la medida de Phil Collins y su lucimiento con las baquetas.
La arreglada y melódica “All In A Mouse´s Night”, ya deja entrever por donde irán los derroteros musicales de Genesis en lo sucesivo, hecho que se vera refrendado en el siguiente “...And Then There Where Three”, a esta le sigue la elaborada y épica “Blood On The Rooftops”, mientras la siguiente “Unquiet Slumbers For The Sleepers”, es el momento mas gélido y triste del álbum, una pieza instrumental que es el interludio de la también instrumental “In That Quiet Earth”, un corte espectacular, dinámico y progresivo en donde por fin aparece de manera clara y concisa la guitarra de Hackett, a su vez el final del tema enlaza con la atmosférica y renacentista “Afterglow”, la cual se convirtió en uno de los grandes clásicos de Genesis. Después de la salida de este álbum, la banda se embarcaría en una gira mundial apoteósica, actuando para grandes audiencias de mas de cien mil personas y de la que se extrajo gran parte del repertorio que iría a parar al doble álbum en directo “Seconds Out”, publicado un año después.

Para muchos esta fue la banda que mejor supo conjugar el estilo mas puro del sonido Canterbury, y que junto a sus coetáneas Soft Machine y Caravan, engrandecieron un género que fue uno de los mas mas importantes e influyentes dentro del rock progresivo.
Formada por cuatro excepcionales músicos que provenían de cuatro míticas bandas, empezando por el ex guitarrista de Matching Mole, Phil Miller, el ex bajista de Caravan, Richard Sinclair, el teclista Dave Stewart, ex miembro de Khan y el batería Pip Pyle, ex componente de Gong.
Con solo dos álbumes publicados, esta formidable banda heredaría parte de la esencia de las bandas anteriores de sus miembros, junto a los sonidos jazzisticos, el tono humorístico de los Mother Of Inventions de Zappa y la música vanguardista.
Bajo el titulo de un panel de trafico del norte de Londres, en este álbum la banda cuenta con las apariciones estelares del líder de los Soft Machine; Robert Wyatt, el trío vocal femenino The Northettes, y los músicos de viento Geoff Leigh y Didier Malherbe, el primero componente del grupo Henry Cow y el segundo de Gong.
Sin embargo describir con exactitud el estilo particular de Hatfield and the North, es bastante complicado, y aunque estén encuadrados dentro del entramado del sonido Canterbury, sonaban como ninguna otra banda de esa categoría. Ellos realmente no hacían rock como Caravan o Gong, y tampoco de manera excesiva hacían jazz, y al mismo tiempo aglutinaban ambos géneros de manera ingeniosa. El álbum al completo es sobresaliente con una banda que de manera sincronizada y dentro de una textura canterburiana, va desgranando una serie de temas que combinan complejas partes instrumentales y vocales con cierta improvisación y pasajes experimentales, por lo cual este álbum y el posterior “The Rotters´ Club”, están considerados unos exquisitos viajes a través de los sonidos progresivos y obras esenciales dentro de dicho genero.

“Red Sea” fue la segunda y ultima entrega de los británicos Warhorse, una de las bandas mas prometedoras del hard rock progresivo de los setenta, que tuvieron la mala suerte de competir con sus coetáneas Uriah Heep o Deep Purple, entre otras muchas bandas de la época. De esta ultima precisamente provenía su líder, el bajista Nick Simper, expulsado como no podía ser de otra manera por Ritchie Blackmore. Si ya desde su impresionante debut, esta banda reunía todos los elementos para tener el éxito asegurado, desde el sonido crudo de unos Creedence, el feeling de los Allman Brothers, la magia de Led Zeppelin, y el virtuosismo de ELP, su continuidad fue una demostración palpable que con distinta suerte y un mejor vocalista hubieran llegado mucho mas lejos.
Para este segundo álbum la banda seguía formada por Ashley Holt a la voces, el guitarrista Peter Parks, el teclista Frank Wilson, el batería Mac Poole y el mencionado Nick Simper al bajo.
En su momento fue muy debatido el motivo por lo que nunca obtuvieron el éxito merecido, quizás parte de ello, fue la insuficiente promoción por parte de la compañía discográfica Vertigo, mas interesada en promocionar otras bandas de su nomina, pero también es cierto y considerando el momento en el cual fue publicado, habría que matizar que por entonces existían docenas de bandas que eran lo suficientemente competitivas y enormemente creativas, como para lograr superarlas o igualarlas con su interesante propuesta sin caer en los repetidos clichés.
Aún así el áspero y crudo órgano de Wilson, la firme y precisa sección rítmica de Simper y Poole, las dulces armonías de guitarra de Parks y los alaridos tensos y vibrantes de Holt, llevaron en volandas al grupo en la serie de canciones de enorme calidad que componen este álbum, como queda demostrado con las hard rock “Back In Time” y “Mouthpiece”, ambas con ese estilo inconfundible a los Purple, la blues rock “Confident But Wrong”, la pausada “Feeling Better”, la rítmica “Sybilla” o la progresiva “I (Who Have Nothing)” .
“Red Sea” seria el colofón de una banda que en sus primeros días se mostró como una de las formaciones mas precoces del mejor hard rock, incluso casi a la altura de los mismísimos Deep Purple, pero que por diferentes razones no pasaron de la línea de salida y cayeron en el olvido mas absoluto, pese a crear dos fantásticos álbumes que hoy en día son considerados parte esencial de la evolución del proto-hard rock.

Khan son una de las bandas consideradas de culto dentro de la escena del sonido Canterbury y al mismo tiempo una de las mas desconocidas. Una banda que nunca aparece en la lista de las mejores formaciones del genero y que sin embargo tiene en su haber, una de las mejores contribuciones al genero.
Formado por cuatro grandes músicos, celebridades todos ellos de bandas anteriores o posteriores a esta, como Gong, Egg, Hatfield and The North o National Health.
Ellos eran el guitarrista Steve Hillage, el bajista Nick Greenwood, el teclista Dave Stewart y el batería Pip Pyle. En 1972 esta banda publicaría su único álbum titulado “Space Shanty”, en el cual aparece el baterista Eric Peachy que reemplazaría a Pyle, que se marcharía poco antes de la grabación del disco para formar parte de los mencionados Gong.
“Space Shanty” esta constituido por seis ambiciosos temas compuestos casi en su totalidad por Steve Hillage, en donde el sonido esta dominado por las guitarras espaciales y blues del propio Hillage y el efervescente órgano Hammond de Stewart. En general la música aquí creada esta orientada al genero progresivo de Canterbury, con momentos agresivos, pero que sin embargo huye de los esquemas de la manifiesta influencia jazzistica, como era muy corriente en el genero, para orientarse hacia terrenos mas rock con memorables interacciones instrumentales
Los seis temas interrelacionados dan una clara sensación de álbum conceptual, alcanzando por momentos dimensiones grandilocuentes con acercamientos a la música de los primeros Yes, Caravan o la que algún tiempo mas tarde seria heredada por los progresivos Camel. Un álbum que comienza con el tema que da titulo al disco, una pieza con una suave intro que deriva en un vigoroso tema progresivo, mientras la atmosférica “Stranded”, pone la nota cósmica y espacial. La dinámica con influencias del jazz progresivo “Mixed Up Man Of The Mountain”, da paso a la psicodélica y heredera del genuino estilo Canterbury “Driving To Amsterdam”, para acabar con la compleja “Stargazers” y la jazz rock “Hollow Stone”, con las cuales concluye y que obtendría un gran recibimiento por la comunidad progresiva de la época, y que varios años mas tarde tuvo su continuación lógica con el álbum en solitario de Steve Hillage ,“Fish Rising”.

Extraño álbum, que no por ello sea mucho menos interesante es el que publicara el letrista de King Crimson Pete Sinfield, con prácticamente todos los integrantes que pasaron por la banda a excepción de su líder Robert Fripp. De alguna manera este disco es una clara muestra de como hubiesen sonado los mencionados KC sin su guitarrista y líder. Aún así y sin Robert Fripp de por medio, es mas que evidente que en muchos momentos podemos intuir su clara influencia. Sin embargo el resultado final es bastante inferior a cualquier trabajo publicado por su banda madre, en donde los saxos disonantes, los teclados flotantes, el sonidos de flautas y las guitarras acústicas y eléctricas, unidas a las letras metafóricas y las hermosas poesías de Sinfield, confieren a este álbum una atrayente obra para los fans del progresivo.
Como ya hemos mencionado anteriormente, para la grabación de este álbum Sinfield se rodearía de un nutrido grupo de músicos que en alguna ocasión pertenecieron a las múltiples formaciones KC, aquí aparecen Ian Wallace, Keith Tippet, Boz Burrell, John Wetton, Greg Lake o Mel Collins.
Y pese a que la poca repercusión comercial lo hayan relegado a obra de culto en la escena del progresivo, contiene muchos momentos destacables como “Song Of The Sea Goat”, una versión arreglada del movimiento “Largo” de Antonio Vivaldi, sobresaliendo en ella las letras y la creación de metáforas inteligentes por parte de Sinfield. A este le siguen la filosófica y etérea “Under The Sky”, mientras la poética “Still” con la voz de Lake cantando unos versos, mientras Sinfield dicta un poema, es uno de los puntos culminantes del álbum.
La enérgica “Envelopes Of Yesterday” muestra el momento mas distorsionante, por contra la pastoral “The Piper” es el mejor retrato de esta obra, una tranquila composición de guitarra acústica y flauta, por un sendero parecido aparece la fina y emotiva “ a House Of Hopes And Dreams”, acabando con la free jazz disonante “The Night People”.
La poca repercusión posterior del disco precipitaría el fin de la carrera en solitario de Sinfield, dedicando los siguientes años a las labores de producción y letrista, participando en obras de artistas como Emerson, Lake and Palmer, Roxy Music, Gary Brooker, Moon Martin, Leo Sayer o la banda italiana de rock progresivo Premiata Forneria Marconi.

"Dark Round The Edge" es otro de esos álbumes de la década de los setenta muy codiciado por los coleccionistas. De este primer y único disco de los británicos Dark, solo se lanzaron medio centenar de copias, la mayoría de ellas fueron a parar a amigos y familiares de la banda y solo algunos pocos discos fueron puestas a la venta de manera oficial.
A mediados de la década del 2000, este álbum fue catalogado como el decimoséptimo registro mas valioso de todos los tiempos, llegando algunos coleccionistas a pagar sumas astronómicas por una copia original, alcanzando un precio de 25 mil libras a mediados de los noventa.
Dark fueron una banda de rock psicodélico fundada por el guitarrista Steve Giles, que junto al batería Clive Thorneycroft, el bajista Ron Johnson, y el segundo guitarra Martin Weaver grabaron bajo la producción de Alan Bowley, un oscuro y potente álbum de rock con gran predominio de viscerales y psicodélicos riffs de guitarras al mas puro estilo de The Jimi Hendrix Experience o Grand Funk Railroad.
El álbum contiene poderosos temas de hard y heavy blues rock como “Darkside”, "Maypole", "Live For today", "Cat" o "Zero Time", pero que pese a su enorme calidad quedaron relegados al ostracismo por la mala planificación posterior y una nula promoción artística por parte del grupo. Debido a la importante demanda que este álbum ha suscitado en los últimos años ha sido reeditado en varias ocasiones en los formatos de vinilo y CD.

La carrera de Stevie Wonder esta avalada por mas de 20 premios Grammy, una cifra con la que muy pocos artistas pueden competir. Descubierto como un niño prodigio, con apenas doce años grabaría su primer álbum, el primero de una serie de discos sujetos a un contrato abusivo que sus padres habían firmado con la Motown. Hasta llegar a la mayoría de edad ya tenia publicado la friolera de quince álbumes, entrando algunos de ellos en las listas de éxitos como ocurriría con el directo “Recorded Live: The Year Olg Genius” en 1963, el cual alcanzaría un rotundo numero uno en el Billboard norteamericano.
Una vez obtuvo la mayoría de edad, Wonder renovaría su contrato con la propia Motown, pero con diferentes acuerdos, entre otros el tener casi un total control sobre las grabaciones de sus posteriores álbumes. Y es que llegados a este punto, las ventas de sus discos habían superado los 30 millones de copias, convirtiendo a la Motown en una de las discográficas mas importantes de los Estados Unidos. A partir de aquí Stevie Wonder se dedico a pasar largas horas en los estudios Electric Lady de Nueva York aprendiendo todo lo que podía hacer con los teclados de ultima generación como los sintetizadores ARP y mini-Moog, con los cuales empezaría a trabajar en sus próximos discos. Una vez se familiarizo con las nuevas tecnologías electrónicas, Wonder se sentó definitivamente a negociar un nuevo contrato en donde exigió la absoluta libertad de decisión sobre las canciones a incluir en sus discos, los singles a publicar, y una serie de condiciones que se alargaban en unas 120 paginas de un contrato larguísimo y metódico.
Así llegarían tremendas obras como “Talking Box” en 1972, un álbum que fue avalado por la posterior gira que hizo junto a The Rolling Stones. En este primer álbum de su nueva etapa, destacaba la guitarra de Jeff Beck, la cual le daba una gran credibilidad en el ámbito del rock y los textos de algunas de las canciones incluidas como la netamente política “Big Brother” una clara alusión al presidente Richard Nixon en plena crisis de la Guerra del Vietnam.
A este le siguieron obras como “Innervisions” (1973) y “Fulfillingness´First Finale”, con los cuales conseguiría los premios Grammy y un primer puesto en las listas de R&B y en el Billboard.
Después de ello Stevie Wonder volvería a negociar otro nuevo contrato con la Motown, esta vez firmaría por siete años, siete álbumes y 37 millones de dólares, uno de los acuerdos mas grandes que se habían hecho hasta la fecha con una estrella del mundo del pop y del rock.
Después de ese ultimo álbum de 1974, Stevie Wonder se tomaría dos años para preparar su siguiente movimiento discográfico “Songs In The Key Of Life”, un doble álbum en donde mostraba su mejor creatividad, mostrando una ecléctica amalgama de estilos que iban desde el funk, el pop, el jazz y sutiles sonidos latinos. Temas que iban desde la rítmica jazz fusión “Contusion” hasta delicados duetos de voz y arpa “If it´s Magic”.
Aunque en los créditos figuran mas de 130 músicos que participaron en las labores de grabación, entre los que se encuentran Harbie Hancock, George Benson, Michael Sembello, Minnie Riperton o Ronnie Foster, el concepto nunca se aparta de la visión singular y ardiente de Stevie Wonder. El pre-estribillo casi furtivo de “Knocks Me Off My Feet”, contrastan con el vertiginoso funk pop de “As”, la funk rítmica “I Wish” o la armónica “Sir Duke”, dedicada a Duke Ellington.
Pero también hay momentos para las reivindicaciones y la protesta social, como queda demostrado en “Village Ghetto Land”, en donde expresa el dolor y la indignidad de la pobreza y la falta de viviendas sociales o en “Black Man”, una clara revisión histórica y literal, en donde da el ejemplo de como todos los colores y culturas han contribuido al progreso global.
“Songs In The Key Of Life”, publicado el año del bicentenario de los Estados Unidos, una época en donde la frustración y la desesperación en torno al gobierno y las instituciones del país eran constantes, fue visto como un correctivo y una contra narrativa a los continuos bombardeos de los dirigentes con historias y actos heroicos alabando la bandera norteamericana y el sueño americano.

Una de las bandas del pop progresivo mas refinadas de la década de los setenta fue la formación británica 10CC. La habilidad de esta banda estaba en fusionar las canciones adictivas y pegadizas con un extraordinario universo sonoro de procedencia ecléctica, unos grandes arreglos y unas producciones de enorme clase, convirtiéndolos en los mas snob y desenfadados del art rock.
Su formación estaba comprendida por cuatro geniales músicos, todos ellos grandes compositores y experimentados instrumentistas, como son Lol Creme, Graham Gouldman, Kevin Godley y Eric Stewart. Ellos por separado antes de formar 10 CC se habían dedicado a componer éxitos para otros artistas en los sesenta como The Hollies, The Yardbirds, Herman´s Hermits o Jeff Beck entre otros muchos mas.
Ya en 1970 Eric Stewart construye los Strawberry Studios y contrata a Creme y Godley y de sus primeras colaboraciones surgió el tema “Neanderthal Man”, el cual obtiene un éxito inmediato bajo el nombre de Hotlegs. Este éxito les lleva a telonear a The Moody Blues en la gira que dieron durante aquel año para la cual se le uniría Gouldman. Las buenas sensaciones que el cuarteto ofrecía dio como resultado la creación de 10CC, motivado también por el éxito de varios temas como el boogie rock “Rubber Bullets”, el cual logro colocarse en la cima de las listas británicas en 1973. A finales de ese mismo año llegaría su primer álbum “10 CC” en donde demostraban las dotes compositoras del grupo con canciones muy originales de gran clase. A partir de aquí la carrera del grupo se dispararía con una serie de álbumes de gran calidad como “Sheet Music” (1974), “The Original Soundtrack” (1975) y “How Dare You” (1976), todos ellos unos impecables trabajos de estudio con arreglos muy sofisticados, melodías envolventes y eficaces, y ciertas dotes de romanticismo, creando con ello un estilo único e inconfundible.
Pero después de tres años en donde habían alcanzado la fama internacional, aún les quedaban conquistar el mercado norteamericano que se resistía a su sofisticada mezcla de pop y rock, el cual no estaba concebida para las giras y los grandes estadios norteamericanos. Todo esto fue motivo para que la critica empezara a acusarles de frío tecnicismo y parte del publico también empezaría a darles la espalda, algo que llevaría al grupo a su primera gran crisis que desembocaría en el abandono de Godley y Creme, los cuales decidieron seguir por su cuenta, formando el dúo Godley and Creme.
Sin embargo este abandono no limitaría la trayectoria de los otros 10CC, y así Stewart y Gouldman retomaron la carrera del grupo publicando el álbum “Deceptive Bends” (1977), al que siguieron el directo “Live And Let Live“ (1977), y el interesante “Bloody Tourists” (1978).
La década de los ochenta estuvo marcada por trabajos de dispares resultados como “Ten Out of 10” (1981) y “Windows In The Jungle” (1983), tras el cual la banda se desintegra hasta nueve años después.
En 1993 la formación original regresa creando con ello grandes expectativas en el mundo del pop y el rock que se ven refrendadas con la publicación del excelente álbum “...Meanwhile”, un trabajo en donde retoman su estilo inconfundible, con una serie de temas refinados de rock y pop empezando por el exito “Woman in Love” un tema de rock adictivo que recupera a los mejores 10CC, a la que se suman otros cortes destacados como la melódica y pegadiza “Wonderland”, la rock “Fill Her Up”, el reggae “Welcome To Paradise”, o la neo progresiva “Don´t Break The Promises”, mientras el resto conserva intacta la enorme calidad compositora del grupo con temas sofisticados de refinada calidad.

Nobody´s Business es una de esas bandas raras Avis que formada a modo de súper grupo apenas tuvo mucha continuidad, mas allá de un único y atrayente álbum de hard rock, que solo fue publicado para el mercado japonés y pocos meses de esporádicas giras de promoción.
Formados en 1977, el curriculum de sus integrantes era cuanto menos muy atractivo, empezando por el bajista de los Foghat y antiguo componente de Savoy Brown, Tony Stevens, el cantante y batería de los míticos Procol Harum; Bobby Harrison, el guitarrista de los Olympic Ruuners, Joe Jammer y el reputado batería de sesión Jerry Frank.
Su único álbum es un atractivo ejercicio de fusión de rock salpico de blues y funk, sin embargo era un estilo que fue lanzando cuando el blues rock y los sonidos proto rock estaban algo desfasados en esos momentos, remontando el revival por esos sonidos nuevamente a principios de la década de los noventa.
Este único álbum, titulado homónimamente “Nobody´s Business”, fue publicado en 1978 y contiene un atractivo repertorio de temas adictivos como la sombría “Losing You” o la amenazante “Unsettled Dust”, dos ejemplos perfectos para los fans del AOR, entretanto el lado mas hard rock están en las manifiestas “Cut In Two” y “Bleed Me dry” o en las alegres funk rock “Living Up To Love” y “Doing The Best I Can”, mientras el tema que da titulo al álbum es un poderoso rock que nos deja un regusto a los Humble Pie mas contundentes.

A finales de los 70, Bruce Springsteen había alcanzado la madurez necesaria para crear una obra alejada de los sueños de juventud de sus primeras obras. Sin embargo Springsteen encaraba una nueva década inmerso en una crisis creativa y personal.
Las ansias por entregar un nuevo álbum que colmara las expectativas del publico y de su propio sello discográfico, le mantenían en constante presión física y psicológica y por ello prescinde de una serie de temas que estaban destinados a un álbum que finalmente es desechado por el propio cantante por considerar que no tenían la suficiente cohesión y calidad para ser publicado. Algún tiempo mas tarde entra de nuevo en los estudios de grabación para afrontar su mas ambicioso trabajo y al mismo tiempo el que lo consagraría como una de las estrellas mundiales de la música rock.
Grabado durante los meses centrales de 1979 en los estudios Power Station de Nueva York, Springsteen vuelve a contar con su banda The E.Street Band, la cual curiosamente no aparece acreditada en la portada del álbum.
Publicado como doble Lp, contiene 20 temas en donde el músico de New jersey trata asuntos como la frialdad, la soledad, la melancolía, o el apego a la familia, pero también temas relacionados con la juventud como en “Independence Day”.
Musicalmente “The River” es un recorrido por todo lo que había hecho Springsteen hasta esos momentos, con ese rock crudo y descarnado fusionado con destellos de country, blues, soul y folk, todo ello secundado por una banda perfecta, sonando solida e intensa, pero al mismo tiempo con un sonido vibrante y adictivo.
Un álbum que contiene momentos memorables como “The Ties That Bind”, “Point Black”, “Drive All Night”, “Sherry Darling”, “Cadillach Ranch”, “Hungry Heart” o la mágica “The River”.
Con este disco Springsteen por fin conseguiría alcanzar el primer puesto en las listas de Estados Unidos y unas increíbles seis millones de copias vendidas a nivel mundial.

Este mítica banda holandesa revolucionaria el mundo del rock a principios de los 70 debido en gran parte al talento incomparable de Jan Akerman y Thijs Van Leer. El primero uno de los grandes guitarristas de la historia, tanto en el plano eléctrico como acústico, así como un maestro en el luth medieval, y el segundo por ser un consumado teclista en el clavicordio, piano y órgano Hammond, además de estar considerado uno de los mejores flautistas de la música contemporánea.
Antes de la publicación de "Hamburger Concerto", Focus había publicado diferentes trabajos orientados al jazz progresivo, con extensas jams, temas cargados de una instrumentación abrasadora y una interacción imponente entre el órgano, la flauta y una destacadísima guitarra.
En esta cuarta entrega destaca el rock progresivo puro como se queda demostrado en la pieza que da titulo al álbum, un extenso tema que ocupa toda la segunda cara en donde Jan Akerman y Thijs Van Leer, comparten el liderazgo en un tema que esta construido sobre una base de música clásica. Mientras en la cara A nos encontramos con la renacentista "Delitiae Musicae", la encantadora "La Cathedrale de Strasbourg", la poderosa "Birth", con uno de los solos mas antológicos de la historia a cargo de Akkerman o la contundente jazz progresiva "Harem Scarem".
"Hamburger Concerto" es el mayor logro en la carrea de Focus y uno de los puntos culminantes del genero progresivo de la década de los 70.

Antes de que Supertramp publicaran “Breakfast In America” en 1979, ya tenían tras de si una serie de sencillos enfocados a las listas de éxitos como fueron “Bloody Well Right”, “School”, “Give A little Bit” o “Dreamer”, sin embargo nunca antes tuvieron o casi mejor seria decir, se atrevieron a escribir y componer tantas canciones pop tan pegadizas en un solo álbum como en este.
Si bien es cierto que Supertramp nunca fueron excesivamente progresivos, pese a contener entre todos sus álbumes cortes netamente con estructuras progresivas, siempre desde una perspectiva melódica con énfasis en las armonías vocales y en la melodía, las cuales tenían tanta importancia como los propios arreglos, con lo que conseguían el contrapunto perfecto entre las canciones pop gloriosamente vibrantes, unas letras inteligentes, unos arreglos deslumbrantes y un exquisito estilo de art-rock.
Sin embargo “Breakfast In America” también supuso la excusa perfecta para que muchos críticos intolerantes de la época, les acusaran de alejarse de su propuesta progresiva hacia derroteros mas comerciales, con canciones pegadizas y accesibles al gran publico, creando una obra repleta de canciones exitosas, con seis singles, todos ellos ocupando las listas de medio mundo, algo que por otra parte los alejaba del mundo progresivo de manera casi rotunda.
Ya se advertía lo que este álbum ofrecía cuando se radiaron sus tres primeros singles de adelanto con las melodías memorables de “Breakfast In America”, “The Logical Song” o “Goodbye Stranger”, temas de enorme impacto a las que se unían las melancólicas “Lord Is It Mine” y “Casual Conversations”, la dinámica “Gone Hollywood”, la cristalina y melódica “Oh Darling” o la gloriosa “Take The Long Way Home”, para acabar con la progresiva y frenética “Child of Vision”.
“Breakfast In America” se convirtió en el álbum mas exitoso de Supertramp con unas ventas que superaron con creces los veinte millones de copias a nivel mundial y logrando el Grammy a la mejor grabación en 1980, al mismo tiempo que esta considerado uno de los 50 mejores álbumes de la década de los setenta.

Bodkin fueron un efímero quinteto escocés que lanzaron un soberbio álbum de heavy blues progresivo en 1972, pero que después de su lanzamiento desaparecieran de la faz de la tierra sin dejar rastro.
Emparentados al estilo pesado y oscuro de bandas como Nosferatu, Atomic Rooster o Bram Stoker, su sonido estaba basado en un rock enérgico en donde las poderosas guitarras y un predominante órgano dejaban una muy apetecible mezcla de rock oscuro y blues rock pesado, con elementos progresivos y cierta psicodélica impregnada de pasajes relacionados con el ocultismo y lo satánico, pero muy alejados del concepto general (literariamente hablando), de bandas como Black Sabbath o Black Widow.
Sus inicios se remontan a 1971 cuando el teclista Doug Rome recluta al guitarrista Mick Riddle y al vocalista Zeik Hume y forman el núcleo principal de Bodkin, mas tarde se les unirían el bajista Bill Anderson y el batería Dick Sneddon, formación con la cual entran en los estudios del productor Jim West, propietario al mismo tiempo de la discográfica independiente West, quien les produce y les publica el álbum homónimo que fue lanzado a mediados de 1972.
Este único álbum cuenta con cinco cortes, empezando por la suite "Three Days After Death", que a su vez esta dividida en dos partes, una primera con gran dinamismo entre los sonidos de rock pesado y pasajes pausados de un órgano atmosférico y una segunda mas progresiva y rítmica con sonidos cercanos al hard rock de Uriah Heep.
Por una onda similar esta "Aunt Mary´s Traschan", el tema mas extenso que durante su desarrollo nos dejan ese olor a los Deep Purple mas clásicos, mientras las restantes "Aftur Yur Lumber" y "Plastic Man" al ser piezas mas cortas, tienen menos espacio para los momentos progresivos y están mas enfocadas en el heavy rock con afiladas guitarras que nos recuerdan a los primeros Black Sabbath.

El noveno álbum de Deep Purple titulado “Stormbringer”, fue publicado el mismo año que el anterior “Burn”, y fue el segundo con la nueva formación en donde aparecían el vocalista David Coverdale y el bajista Glenn Hughes que habían sustituido a Ian Gillan y Roger Glover después del álbum “Who Do We Think We Are” de 1973.
Pero además con estos cambios mencionados, también había comenzado un cambio en el estilo del poderoso hard rock de los clásicos Deep Purple, hacia derroteros enfocados a los sonidos funk y soul que ya se intuían de manera sutil en el anterior “Burn”.
En “Stormbringer” esos sonidos ya prácticamente inundan el estilo del grupo como queda demostrado en temas como la funk psicodélica “Love Don´t Mean A Thing” y la soul “You Can´t Do It Right”, que manifestaban las influencias de Coverdale y Hughes a la hora de componer en detrimento del liderazgo compositivo de Ritchie Blackmore. Otra muestra de ese cambio esta en la atmosférica y planeadora “Holy Man” y la soul rock “Hold On”. Sin embargo el sonido clásico no desaparece totalmente y esta presente en la dinámica “High Ball Shooter”, en la poderosa “Strombringer” y en la magnifica rock “Lady Double Dealer”, mientras la portentosa “The Gypsy” es una antesala de lo que muy pronto Blackmore haría con sus Rainbow.
El álbum acaba con una de las grandes baladas de toda la historia de la banda como es “Soldier of Fortune”, un prodigioso tema en donde sobresalen la voz de Coverdale, la guitarra de Blackmore y las enormes capas de teclados de Jon Lord.
“Stormbringer” tuvo un feroz recibimiento por parte de los fans de la banda, que con el tiempo fue recuperando el lugar que se merece como uno de los grandes momentos del hard rock de los setenta.
Meses después Blackmore abandonaba Deep Purple para fundar su propia banda “Ritchie Blackmore´s Rainbow” y el resto seguiría adelante con el nuevo guitarrista Tommy Bolin con el que publicarían el meritorio “Come Taste The Band”.

El único álbum en estudio de los norteamericanos Winterhawk, titulado “Revival”, esta considerado por muchos, como uno de los mas destacados trabajos del hard rock orientado a las guitarra de todos los tiempos. Esta banda procedente de Chicago, son comparados con cierta frecuencia con los canadienses Rush, por su semejanza en sus patrones instrumentales y al timbre de voz de Doug Brown, que se asemeja enormemente a la de Geddy Lee.
Sin embargo musicalmente Winterhawk derivo su estilo hacia las raíces primitivas del hard rock americano, a diferencia de la banda canadiense, mas influenciada en el hard rock blues británico, heredera de bandas como Led Zeppelin, con un estilo que ya mostraban en sus tres primeras obras, “Rush”, “Fly By Night” y “Caress Of Steel”.
No obstante no cabe duda de que en muchos de sus pasajes instrumentales, la sombra del trío canadiense es elocuente, como demuestra el corte que da titulo al álbum, o la dinámica “Sanctuary”, e incluso en la hard rock con aires progresivos “Period Of Change”. Por otra parte “Ace In The Hole”, muestra la diversidad del grupo con una pieza musculosa de jazz rock instrumental, mientras la Southern rock “Can´t See The Forest For The Trees” y sobre todo la antológica jam “Free To Live”, demuestra el deslumbrante talento de su guitarrista Jordan Macarus con sus vertiginosos y arabescos solos con las seis cuerdas, dejando patente que es uno de los grandes y al mismo tiempo desconocidos guitarristas del hard rock de los setenta.

George Hatcher es uno de los mayores héroes anónimos del southern rock, uno de esos músicos que destilan genialidad y creatividad por igual y que tuvo que emigrar a mediados de los 70 a Europa para tener cierta relevancia con su banda George Hatcher Band.
Originario de Carolina del Sur, George Hatcher ya había experimentado su vena musical en varios grupos locales que pasaron sin pena ni gloria llamados Frantic y Flatrock. Ya en 1974 se decide probar fortuna en Inglaterra en donde forma junto a los ex Curved Air; Stuart Copeland, famoso algún tiempo después por fundar The Police, y Darrel Way, el grupo de corto recorrido Stark Naked And The Car Thieves, con los que gira durante algún tiempo por diferentes ciudades del país.
Después de esta efímera aventura, funda la George Hatcher Band, para la cual contó con la colaboración del guitarrista John Tomas y al ex batería de Renaissance, Terry Slade, para poco después integrarse el bajista Harris Joannou, el guitarrista Phil Swan y el teclista Steve Wren, completando de esta manera la banda de manera definitiva.
Gracias al sello United publicaron su primer álbum titulado “Dry Run”, un trabajo orientado a los sonidos sureños con acercamientos al boogie rock como queda demostrado en la inicial “Lucky Guy”, otros temas destacados son “All Night Gambler”, “Rockin´in The Morning, “Firts Thing Smoking” o “Good Friend”, en donde encontramos un estilo influenciado por el country rock y el blues sureño que en muchos momentos nos recuerdan a los Allman Brothers Band.
Durante los siguientes años la banda seguirá publicando grandes trabajos como “Talkin´Turkey” (1977), "Rich Girl” (1978) y “Coming Home” (1980), todos ellos de gran recibimiento mediático, lo que les valdría participar en el Festival de Reading o telonear a artistas como AC/DC, Ted Nugent, Aerosmith o Molly Hatchet por el Reino Unido.
Ya de regreso a los Estados Unidos, en 1985 publicaría su ultimo álbum “Hindsight”, retomando la actividad bien entrado los años 2000, con una serie de conciertos y una banda totalmente reformada y girando con bandas punteras como Molly Hatchet, Cheap Trick, Black Oak Arkansas, The Outlaws, Black Sabbath o Scorpions o actuando como banda principal para grandes audiencias de hasta 80 mil personas junto a los 38 Special, como el celebrado en el año 2002 en el famoso festival Speed Street de Charlotte.
En 1980 The Clash publicaban su quinto trabajo, “Sandinista”, un triple álbum que como perfectamente se refleja en su portada, se ven a sus cuatro componentes de espaldas a un muro, como a punto de ser fusilados, la imagen que describe perfectamente los últimos destellos y coletazos del punk.Cuando fue publicado a nadie le sorprendería esta apabullante colección de canciones, un año antes ya habían hecho algo parecido cuando lanzaron el doble álbum “London Calling”, un trabajo repleto de temas herederos del rock´n´roll como queda demostrado incluso desde su icónica portada, en un claro guiño al famoso primer álbum de Elvis Presley. "Sandinista" esta conformado por 36 canciones, no todas de gran calidad, pero como es obvio, en un numero tan elevado de composiciones es algo lógico que así sea. Por ironías del destino a pesar de ser un álbum íntimamente antiamericano, “Sandinista” fue un gran éxito de ventas en los Estados Unidos, gracias en parte a los diferentes estilos y sonidos que en el van enmarcados, desde el rap, hasta el blues, pasando por dub y el rock.
Estilos tan dispares como el rockabilly “The Leader”, las baladas épicas “The Magnific Seven” o el reggae “Junco Partner”, se alternan con composiciones realmente sorprendentes y de gran calidad como “Somebody Got Murdered”, “The Call Up”, “Washington Bullets”, “Police on My Back” o “Rebel Waltz”.
Aún así y con tanto derroche de canciones, “Sandinista” no resulta un álbum fácil, su desarrollo es bastante oscilante y su repertorio peca en exceso de desconcertante y desordenado, algo muy habitual en la filosofía punk, y este álbum en concreto escenificaría la biografía de toda una generación en el umbral de una nueva década y la decadencia y caída posterior de un genero que casi al mismo tiempo que macío fue devorado por su propia imagen.

En 1967 Grateful Dead habian publicado su primer álbum debut titulado genericamente “Grateful Dead”, un trabajo con un repertorio de canciones aún poco definidas e influenciadas por el blues y la gran personalidad de los músicos de la banda.
Después de ello el grupo se ampliaría con el teclista Tom Constanten y el percusionista Mickey Hart, dos músicos que serán fundamentales en el devenir de la carrera del grupo en los próximos años.
Por entonces el resto estaba formado por el guitarrista, líder y su alma máter Jerry Garcia, el batería Bill Kreutzman, el bajo Phil Lesh, el teclista Ron McKernan y el guitarrista Bob Weir.
Con esta formación la banda publico su primera gran obra maestra “Anthem Of The Sun” en 1968, al que seguirá un año después otra obra fundamental como “Aoxomoxoa”, trabajos en donde queda reflejado el impresionante poderío del grupo, con sus entramados y originales temas, sus jams instrumentales, las atmósferas difusas y los larguísimos solos de todos sus virtuosos músicos.
Sin embargo era en directo cuando Grateful Dead sabian sacarles el máximo rendimiento y las grandes posibilidades a su repertorio; con extensas exhibiciones que se prolongaban hasta el amanecer y en las que el publico quedaba atónito por la avalancha de sonidos creativos y apoteósicos.
Debido a estas memorables actuaciones crecería en torno al grupo un fenómeno llamado los “Deadheads”, multitudinarios grupos de fans organizados por todos los Estados Unidos, que nunca les abandonaron, hasta la disolución de la banda en el 2015, aún así, hoy en día el movimiento “Deadheads” es uno de las mas poderosos e influyentes que existen en los Estados Unidos.
Para divulgar lo mejor posible la magia de aquellos conciertos, se publico el doble álbum “Live Dead”, que aparecería casi a finales de 1969 y que esta constituido por un repertorio extraído en diferentes noches en el Fillmore West de San Francisco durante los primeros meses de 1969.
Pero también fue lanzado para de alguna manera paliar y compensar la deuda que Grateful Dead habían contraído con la Warner Bros con su álbum “Aoxomoxoa”, que debido a la extensa y minuciosa producción, les había costado la friolera de 180 mil dólares.
Dicho álbum en su momento no tuvo unas grandes ventas, pero no obstante sus directos si estaban obteniendo un aumento significativo de un publico de culto, gracias a sus prolongados shows, que oscilaban entre las tres y seis horas de concierto cada noche.
Hay que matizar que Grateful Dead fueron una banda excepcionalmente dedicada a la perfección de la interpretación, la originalidad musical, la producción de sus grabaciones y las vastas improvisaciones en vivo. En este punto no debemos olvidarnos de su famoso y mítico “Wall Of Sound”, un enorme y sofisticado sistema de sonido fabricado exclusivamente para la banda y del que tenéis mas información en el enlace del final del post.
“Live Dead” comienza con la monstruosa y monumental “Dark Star”, que con sus 23 minutos de duración es sin duda el “Santo Grial” de los mencionados “Deadheads”, y uno de los temas de vanguardia y exploración que se convirtió en una forma de arte en el rock. Construida sobre dos simples acordes principales, es sin duda el pasaje sonoro mas completo y complejo de la banda y requiere una cantidad sobrehumana de telequinesia, confianza y...LSD ( el estupefaciente preferido de la banda y sus seguidores) para su escucha y comprensión (o por lo menos eso manifestaban los miembros del grupo y los fans).
En su momento mas indulgente, los Dead podían tocar “Dark Star” durante literalmente horas sin parar, divulgando en muros de retroalimentación, exploración de vanguardia y largas improvisaciones, antes de volver a los dos simples acordes iniciales.
El resto de este doble álbum esta compuesto por la destartalada y psicodélica “St.Stephen”, la brillante “The Eleven”, el largo blues experimental “Turn On Your Love Light”, el cadencioso blues “Death Don´t Have No Mercy”, y la vanguardista y lisérgica “Feedback”.
“Live Dead” esta considerado para los mas puristas en la música en vivo, como el mejor registro en directo de la historia, fundamentalmente por que nunca nadie sonó tan sobrenaturalmente como ellos lo hicieron en sus memorables y únicos shows de aquellos añorados años. Wall Of Sound